jueves, 25 de junio de 2026

CORTITA Y AL PIE

 Si se tienen falsas ilusiones más vale no tenerlas. Si el pueblo futbolero pensaba en el Uruguay de la historia, de la antigua y de la relativamente reciente, será más sano cambiar el chip.

Esto es cosa de “cortita y al pie”, como pregonaba el “Vasco” Cea en una popular audición radial que emitía la por entonces CX24 La Voz del Aire, la radio deportiva del Uruguay, tal cual la presentaban en la época.

Y sí, porque la explicación para el caos actual que se ve en la cancha es así: “cortita y al pie”. La AUF de Ignacio Alonso se gastó un vagón de dinero en traer un técnico de renombre mundial como Marcelo “Loco” Bielsa pero se olvidó de deletrear el abecedario del fútbol: A B C D…..

El abecedario sí, el ABC del fútbol de cualquier rincón del mundo son los jugadores, esos que el Uruguay de hoy, el de Bielsa, el del “Nacho Alonso”, NO tiene. Para explicar esto no se necesita ser el “Mago” Scarone, basta con echar un rápido vistazo a la lista de los 26 elegidos por el seleccionador.

Precisamente porque alcanza con una ojeada a los nombres, puede tranquilamente afirmarse que la cosa es de “cortita y al pie”. Simplemente para no quedarse con una afirmación general, vale dar algunos ejemplos.

El futbolista más conocido de Uruguay en el mundo es hoy Federico Valverde, capitán del Real Madrid. El problema es que el fantástico “Hat Trick” con que eliminó -el solo, si, el solo- al City del gran “Pep” Guardiola de la Liga de Campeones, terminó siendo un oasis en el desierto de frustraciones que su club vivió y sufrió durante la última temporada europea, tanto que la misma terminó con su capitán “a las piñas” con un compañero de equipo, el internacional francés Tchouameni.

Aparte de la anterior, Valverde nunca consiguió rendirle a la selección ni cerca de lo que lució en el Madrid. Al revés de lo que se le critica, parece muy claro que ni para Federico ni para nadie debe ser lo mismo -por método, por calidades individuales, por innumerables motivos- jugar en el Real que con la celeste.

El caso de Rodrigo Bentancur contiene otros elementos. El de Nueva Helvecia ha sufrido distintas lesiones de entidad desde hace más de tres años, pero estando en condiciones físicas aptas siempre ha sido titular indiscutido en el complicado Tottenham Hotspur, tanto que los Spurs terminan de salvarse “por los pelos” de bajar a la Segunda División de Inglaterra.

Darwin Núñez había asomado en su momento como el heredero de los Suárez, Cavani y Forlán, pero terminó teniendo tan pocos minutos en el Liverpool campeón inglés de la temporada anterior, que fue a parar al fútbol árabe, donde lo terminaron de defenestrar prescindiendo de sus servicios en beneficio de un tal Karim Benzema, todo un ex-jugador.

Maxi Araujo llegó al Mundial luego de una temporada destacada en Sporting Lisboa, luciendo tanto en lo local como en la Liga de Campeones. Justo es decir que, más allá del muy criticado episodio de la barrera que propició el primer gol de Cabo Verde, es el futbolista que más ha rendido hasta ahora, habiendo anotado los tres goles celestes en los dos primeros encuentros lo cual, con las cartas a la vista, dista mucho de ser poco.

Los casos de “Josema” Giménez y Ronald Araujo son los de dos futbolistas que han vivido luchando contra permanentes lesiones. A su vez “Nico” De La Cruz llegó al Complejo Celeste en proceso de recuperación de una lesión, aparte de que no venía siendo titular en Flamengo. Giorgian De Arrascaeta, un desequilibrante en cualquier equipo, un diferente, se recuperaba de una fractura de clavícula cuando, por si fuera poco, se desgarró entrenando en el Complejo. Matías Viña venía de un desgarro y no estaba pronto para el debut: lo incluyeron igual y no pasó el examen. Manuel Ugarte estuvo toda la temporada a la sombra de Casemiro, titular inamovible en Manchester United y la consecuencia de esa falta casi total de minutos quedó a la vista tanto ante los saudíes como ante Cabo Verde.

Son solo unos cuantos ejemplos, dicen que “para muestra basta un botón”. En el caso de este traje celeste, se le saltaron varios botones. La conclusión es que ni Bielsa -con los millones que saltaron por los aires- ni nadie, podía cambiar el panorama. No había -ni hay- con que. Así de simple, así de escueto, así de concreto. Ahí están descritos algunos ejemplos, y son eso, solo algunos.

Cortita y al pie.


jueves, 30 de octubre de 2025

CALIENTA EL LÍBERO

        Dicen los que saben que se viene la "Ley Wenger" y con ella la revolución táctica jamás vista antes en el mundo del fútbol. La implantación de la nueva regla para el fuera de juego obligaría a los entrenadores a tomar precauciones de tal magnitud, que hasta podrían incluir el regreso de una figura que lleva "añares" perdida en el tiempo, tanto que hay que ir varias generaciones hacia atrás para encontrar futboleros que aún la conserven en su memoria.

       Una vez aplicada la nueva regla propiciada desde hace varios años por el ex-técnico del Arsenal de Londres, ya no se anularán goles porque el dedo gordo, la nariz -muy larga quizás-, la rótula o hasta el hombro, estén en posición prohibida. Según don Arsene Wenger, hoy ocupando un alto cargo técnico en FIFA, y según también opina mucha gente común, hinchas de todo el planeta, con una modificación tan radical de la ley del offside volverán los goles que hoy se anulan por las razones antedichas. Según el carismático francés y quienes le apoyan  en su iniciativa, el fútbol se inundará de goles como nunca antes. Pero....¿será así realmente o a Wenger y a sus seguidores "se les dará vuelta la tortilla?"

       Si la llamada "Ley Wenger" es finalmente aprobada por la FIFA en marzo de 2026, sólo se sancionará la posición adelantada si el cuerpo entero del atacante -excluyendo los brazos- aparece por delante del defensor en cuestión, sin que en la foto de la incidencia haya punto de contacto alguno entre ambos. En otras palabras, para que el línea o el VAR sancionen offside deberá existir aunque fuere un milimétrico espacio -luz- entre atacante y defensor.

       Llegados a este punto no parece probable que los entrenadores se queden de brazos cruzados, observando pasivamente como sus líneas de cuatro o de cinco son vulneradas una y otra vez por los delanteros rivales, mientras el arquero hace de Robinson Crusoe enfrentando en solitario a los delanteros rivales que llegan a definir muy sueltos de cuerpo.

       "Hecha la ley (Wenger), hecha la trampa". Seguramente los entrenadores recurrirán al viejo dicho y lo harán con mucho gusto. Necesitarán proteger su sistema defensivo con alguien muy ágil y dinámico que se mueva por detrás de la línea de cuatro y cace al vuelo a todo aquel que, aprovechando la nueva ley del offside, se deshaga fácil y libremente de los cuatro del fondo.

        El líbero, aquel invento del legendario Helenio Herrera ("HH") dirigiendo al inovidable Inter de Milán de los '60, el del "Catenaccio" al que no le entraban ni las balas, la antítesis del fútbol italiano de hoy, hace el calentamiento, puede regresar de las tinieblas y hacer que Monsieur Wenger, que pretende inundar el fútbol de goles de todos los colores aplicando su nuevo invento, se lleve la gran decepción al comprobar que quizás al final se termine aplicando aquel dicho de que "el invento mató al inventor". 

         ¿Será? Quizás el mejor líbero de todos los tiempos, el italiano Gaetano Scirea, esté "ojeando" la situación flotando de nube en nube..... 

domingo, 9 de marzo de 2025

CALLANDO BOCAS

Darwin Núñez volvió a callar bocas, así de simple y de sencillo. La perfecta definición con cara interna, de cachetada, tras el gran desborde de su compinche Luis Díaz, el mejor jugador de la cancha, significó el empate ante un Southampton que había sorprendido al ponerse a comandar el tanteador tras un inexplicable desentendimiento entre Van Dijk y Allison. Pocos minutos pasaron hasta que el de Artigas provocara con astucia un claro penal que Salah transformó presto en el 2 a 1. Era un choque entre el líder indiscutido y el colista también indiscutido, porque los del sur de Inglaterra están a 14 puntos de una hipotética pero altamente improbable salvación.

SANDWICHE. Sin embargo el encuentro que terminó definiendo Darwin a favor del puntero era, por dos razones clarísimas, un arma de doble filo: por un lado Southampton, sin chance práctica de permanecer en la categoría, no tenía en consecuencia nada que perder y por otro lado era un partido sandwiche, ya que tomaba a Liverpool entre dos choques ante el París St. Germain, en una serie que, pese al triunfo como visitante, sigue casi tan abierta como antes del partido de la capital francesa.  

DECISIVO. Núñez fue tan decisivo ante los "Santos" como lo había sido tres días antes en París, cuando recién ingresado desde el banco peleó de dientes apretados un envío aéreo sobre el área del PSG asistiendo luego a su compañero Harvey Elliot, quien con un remate cruzado inapelable puso el 1 a 0 con que los de Anfield se llevaron el primer round de la serie de octavos de Champions. Es cierto que el equipo de Luis Enrique fue netamente superior, tanto como que el arquero Allison fue por lejos la figura del partido con atajadas increíbles. Sin embargo, aplicando la lógica pura y dura, por sí sólo el trabajo descomunal del cuidavallas brasileño hubiera alcanzado, como máximo, para regalarle un empate a sus compañeros: la diferencia entre la igualdad como visitante y la victoria final, estuvo repartida entre Darwin, con su peleada asistencia, y el rubio Harvey con su gol.

GRANDES. Volviendo a la Premier el 3 a 1 final terminó distanciando a Liverpool -con un partido más jugado- 15 puntos por encima de su perseguidor más cercano. En efecto, Arsenal resignó dos unidades en su visita al Manchester United, que no contó con la fuerza y la técnica de Manuel Ugarte, al margen por lesión. En lo previo era el partido de la etapa y en la cancha lo confirmó con creces. Los golazos de Bruno Fernandes para el 1-0 del local y de Declan Rice decretando el empate a uno que sería definitivo, fueron sólo una muestra del ir y venir del juego, el resultado de una dinámica típica de un choque entre grandes de la Premier League.

CITY. A Chelsea le costó demasiado doblegar la resistencia del modesto Leicester City pero un remate cruzado y rasante de un Cucucrella que ha crecido en el torneo aún más que su frondosa cabellera, hizo posible que los dirigidos por el italiano Enzo Maresca se colaran en el cuarto lugar de la tabla de Premier, ya que el alicaído Manchester City de "Pep" Guardiola volvió a caer, esta vez en su visita al asombroso Nottingham Forest conducido por el portugués Nuno Espirito Santo, equipo que con su nueva victoria se consolidó en el tercer lugar de las posiciones.  El golazo impresionante del ex Manchester United, el sueco Anthony Elanga, puso el 1 a 0 definitivo que relegaría al 5to. lugar al actual tetracampeón de Inglaterra. En suma el City hoy por hoy, claro que con mucha agua por correr debajo de los puentes, está por ahora fuera de la próxima Liga de Campeones.


 

domingo, 19 de enero de 2025

LA HORA DEL GOLEADOR

         Apareció el goleador. Darwin Núñez cerró otra vez las bocas de sus muchos detractores y con dos goles anotados en los descuentos -minutos 91 y 93- hizo que su Liverpool doblegara al fin la resistencia de un porfiado Brentford y se afirmara cada vez más en la punta de la tabla de la Premier League. Fue casi un nuevo adiós de Arsenal -otro más- a la aspiración de revivir viejas glorias, habida cuenta del increíble empate -2 a 2- con que se saldó su compromiso ante el siempre imprevisible Aston Villa, transformados en una suerte de sombra negra de los dirigidos por Mikel Arteta.

Todo parecía cerrado y juzgado. Sólo faltaba el marronazo del juez sobre su mesa y el consabido dicho de "Siguiente Caso". A Liverpool le había costado muchísimo inquietar a la bien plantada defensa del local y además, como incómodo añadido, estaba soportando los conocidos contragolpes casi mortíferos de los conducidos por el danés Thomas Frank. Tanto fue así que por momentos fue más milagroso que el arco de Alisson se mantuviera cerrado, que el cero siguiera instalado en el de su colega Mark Flekken.

OPACADO. Para colmo de males el usual salvador de la gente de Arne Slot, el implacable Mohamed Salah, estaba prácticamente desaparecido en acción. En efecto, el egipcio apareció completamente opacado y sólo emergió cuando el recién ingresado Núñez le arrimó, más que le pasó, una pelota que la zurda del africano mandó apenas afuera, casi lamiendo el caño derecho del arco local.

Mientras tanto Brentford regalaba pelota y cancha a su poderoso rival. Un escalonamiento defensivo perfecto, casi una ofensa para una Premier en la que usualmente los espacios son estancias, impedía todo acercamiento sospechoso de quebrar el exitoso dispositivo de Frank. Un remate de Szoboszlai que encontró el horizontal y otro de Gravenberch que interceptó el buen arquero Flekken, más una ocasión desperdiciada por Cody Gakpo y un zapatazo con el sello de Alexander-Arnold fueron los golpes sobre la mesa que dió la visita para gritar su liderazgo y su necesidad de mantener la ventaja en la tabla o bien ampliarla como finalmente aconteció.

RIESGO. El costo de la tenencia de pelota, del asedio constante, del intento incesante de quebrar el sólido bloque defensivo del equipo londinense, fue el tomar el riesgo de poder bancar con éxito la velocidad y los cambios de frente vertiginosos de los Damsgaard, los Mbeumo y los Wissa, que nunca renunciaron al contragolpe. Claro, renunciar a él hubiera sido como dejar de lado la especialidad de la casa.

INQUIETO. Finalmente Brentford no pudo explotar el contragolpe. Liverpool tampoco podía romper el cero y estaba dejando dos puntos en el césped del G-Tech Stadium, allí al borde mismo de la autopista que muere en Bristol, bien al oeste de Inglaterra. Darwin había ingresado a los '65 sustituyendo a Luis Díaz. Se le veía más inquieto que nunca. Esta vez no se encerró entre los centrales del rival. Lo primero que hizo fue esa "arrimadita" para el único remate peligroso de Salah en el encuentro. Luego cabeceó un balón que se fue afuera.

DARWIN. Ya en tiempo de descuentos, a los 91', cuando todo se moría y el cero parecía cosa juzgada, Arnold se metió en el área rival y su preciso pase al medio lo capitalizó el de Artigas con una media vuelta inapelable que dejó la pelota besando dulcemente la red de Flekker. Siguió la corrida enloquecida de Darwin hacia el rincón de la hinchada visitante mientras la camiseta "9" volaba por el aire. Enseguida la pila humana tapó al salvador, al goleador que puede haber llevado a Liverpool a obtener -por ahora potencialmente- una ventaja de 9 puntos en la tabla, que sería casi un adiós definitivo a sus perseguidores inmediatos, una vez que se juegue el clásico ante Everton, suspendido en su momento debido a condiciones climáticas adversas.

CEBADO. Pero todo no había terminado con ese gol salvador debido a que los goleadores son como las fieras de la selva: suelen cebarse y querer más. A los 93' hubo conspiración de ingresados desde el banco y fue así que el "tano" Federico Chiesa abrió juego para Harvey Elliot y el nuevo pase al medio culminó con otra media vuelta de Darwin, casi idéntica a la anterior, con la salvedad que esta vez el balón se metió en la parte superior de la red del arco local. No había nada que hacer: era la hora del goleador.

UGARTE. Manchester United volvió a caer en forma estrepitosa en "Old Trafford". La derrota por 3 a 1 ante el siempre peligroso Brighton fue inapelable y volvió a dejar en claro que al nuevo técnico, el portugués Rúben Amorim, le espera una ardua tarea para revertir una situación harto complicada para un club con los pergaminos del United. El entrenador luso es un novato en la Premier y en esta Liga generalmente eso se paga muy caro. En cuanto a Manuel Ugarte, el ex-Fénix tuvo una de sus peores apariciones desde su debut en United y fue sustituido a los 64'.

SPURS. También volvió a caer Tottenham Hotspur, esta vez por 3 a 2 de visitante ante Everton. Rodrigo Bentancur continuó al margen de la convocatoria debido a la conmoción cerebral sufrida en el último encuentro que disputó con su equipo y a que, para estos casos, existe en Inglaterra un protocolo que exige que el futbolista afectado esté al margen de la competencia por un par de semanas.

En cuanto al técnico Ange Postecoglou, se esperan noticias de un momento a otro de parte de Daniel Lewy, propietario de los "Spurs", conocido por su poca paciencia con los entrenadores de su club cuando las cosas se tuercen. "Lo ha aguantado demasiado", reza un titular de la prensa inglesa.  

domingo, 5 de enero de 2025

DUELO DE TITANES

        ¡Viva el fútbol! No existe una exclamación mejor que esa para rotular el segundo tiempo del 2 a 2 con que igualaron el líder Liverpool y el visitante Manchester United en el clásico de los clásicos del fútbol inglés, aunque uno sea el puntero con luz de la Premier y el otro esté relegado al lugar 13 de la tabla. Fue además un duelo entre uruguayos en el que tanto Manuel Ugarte, quien jugó los 97 minutos del partido, y Darwin Núñez, quien ingresó a los 60' sustituyendo a Luis Díaz, tuvieron roles protagónicos desde sus respectivas funciones en la cancha.

El primer tiempo fue de estudio y de toma de precauciones. Se encararon, cada uno calculó sus posibilidades, tomó nota de los defectos del rival y lo miró de reojo. Cody Gakpo definió bien pero sin suerte, luego Onana le puso un pie providencial al remate de Mac Allister y en el otro arco Allisson ganó en forma estupenda un mano a mano con el ariete danés Hojlund: eso fue todo en materia de riesgos para las vallas.

UGARTE. Ambos contendores jugaron esa etapa inicial como quien escribe en borrador: desprolijo y con fea letra. Paradojalmente ese juego favoreció la función de Manuel Ugarte. El formado en Fénix apareció como desde las sombras cortando el juego del rival, tapando espacios, "raspando" y hasta colocando pases precisos en la dirección adecuada, claves para descomprimir la esporádica presión que el local aplicó en cuentagotas. En conclusión, en esos primeros 45' se dió el trámite ideal para que el uruguayo saliera a escena con una actuación redonda.

ÉPICO. Tal como suele suceder en la Premier, en pocos minutos todo cambió y el segundo tiempo terminó siendo épico, de lo mejor que se ha visto hasta ahora en Premier. A los 52' Bruno Fernandes metió un pase corto de antología para que Lisandro Martínez, tomando el papel de ariete, fusilara sin remedio a Alisson Becker. Tal como se preveía el 1 a 0 desató la guerra. En el otro arco, seis minutos más tarde, Cody Gakpo enganchó magistralmente y esta vez no falló: remate alto y fuerte, muy similar al de Lisandro -otro "misilazo- y Onana que no tuvo nada que hacer: 1 a 1.

A los 59'  Arne Slot mandó a Darwin Núñez y a Diogo Jota a la cancha, sustituyendo a Luis Díaz y a Curtis Jones respectivamente, configurando claramente dos cambios de corte netamente ofensivo que ya estaban preparados antes del empate de Gakpo. En otras palabras, después del 1 a 1 el técnico neerlandés no renunció a su ambición de triunfo pese a que el empate confirmaba su ventaja en la tabla de posiciones.

NÚÑEZ. Darwin salió como estampida y entonces el zaguero De Ligt lo paró con infracción que mereció la tarjeta amarilla que le mostró Michael Oliver. No habían pasado ni dos minutos cuando el cabezazo de Núñez encontró el brazo levantado de De Ligt y, tras la confirmación del monitor, el penal fue transformado en gol por el goleador de siempre, Mohamed Salah. Liverpool lo estaba remontando, así que Anfield explotaba, Darwin estaba siendo fundamental para un triunfo que ya se tocaba con las manos.

EMPATE. Nada más lejos de la realidad de una Premier siempre imprevisible y explosiva. Luego de que Darwin recibiera la quinta amarilla en el torneo por una violenta embestida al defensor De Ligt, Alejandro Garnacho, quien había ingresado por Mainoo en otro cambio de corte ofensivo esta vez de parte del portugués Rúben Amorim, desbordó por izquierda con su habitual velocidad y el juvenil Amad Diallo definió perfecto tras recibir el pase rasante del argentino: 2 a 2. 

INCREÍBLE. En el último segundo Manchester United pudo adjudicarse una remontada memorable cuando el zaguero Harry Maguire, de actuación descollante en el partido, permaneció en el área rival asumiendo el rol de centro delantero y terminó perdiéndose el gol de su vida cuando mandó la pelota a la tribuna tras capitalizar el pase que le llegó desde la derecha de su ataque.

Fue un segundo tiempo increíble en el que Darwin Núñez tuvo participación decisiva obteniendo el penal que Salah transformó en el transitorio 2 a 1 y en el que Manuel "Manu" Ugarte no tuvo las mismas "comodidades" que en el período inicial pero igualmente se revolvió como gato entre la leña, luchando a brazo partido e intentando frenar el aluvión que por momentos fue el equipo local.

TROPEZÓN. Arsenal se había puesto en ventaja en su visita al difícil Brighton pero un penal tan inusual como claro cometido por el zaguero francés William Saliba, fue transformado en el 1 a 1 definitivo por el brasileño Joao Pedro. De todas formas los "Gunners" siguen como únicos escoltas del líder Liverpool. Los siguen separando 6 unidades pero los de Anfield tienen un partido menos disputado que dirimirán en febrero ante Everton, su rival de ciudad: otro clásico.

Chelsea sigue dejando puntos por el camino, ya que tras dos derrotas consecutivas, no pudo doblegar a Crystal Palace en el siempre complicado "Selhurst Park" de Londres: 1 a 1. Manchester Ciry goleó 4 a 1 al endeble West Ham United dirigido por el español Julen Lopetegui y se encaramó al sexto lugar de la tabla.

BENTANCUR. Tottenham Hotspur, otra vez sin Rodrigo Bentancur suspendido nuevamente pero esta vez por haber llegado a la quinta tarjeta amarilla, volvió a caer en su casa del norte de Londres. Esta vez su verdugo fue Newcastle United que lo derrotó 2 a 1 y dejó pendiendo de un hilo -muy delgado por cierto- al entrenador griego Ange Postecoglou, cuyo destino inmediato está hoy en manos de Daniel Lewy, el dueño de los "Spurs", quien no se caracteriza precisamente por su paciencia con los técnicos de su club cuando la mano viene mal jugada, tal como precisamete sucede en estos días. El comienzo de semana podría deparar noticias muy desagradables para el correcto Postecoglou. 


domingo, 15 de diciembre de 2024

EL UNITED DE MANUEL UGARTE

       Manuel Ugarte simplemente descolló y fue un pilar fundamental en el nuevo Manchester United que el portugués Ruben Amorim se empeña en construir y que prácticamente apuñaló a su clásico rival, el hoy increíblemente vapuleado Manchester City, derrotándolo por 2 a 1 tras una remontada épica iniciada a los 87 minutos de juego, cuando el 1 a 0 a favor de los locales parecía inamovible.

El  volante uruguayo estuvo brillante. Fue dueño y señor de su sector, obstáculo insalvable para el juego siempre fluido y complicado del local, agregando una precisión absoluta en los pases y sin dejar de aplicar oportunos cambios de frente e intentar el pase entre líneas cuando fue necesario. La unificación de esas virtudes está vistiendo al popular "Manu" con el traje de la personalidad que han lucido los mejores "5" del fútbol uruguayo. A esta altura Ugarte es una ficha inamovible en este Manchester United de Ruben Amorim, quien podrá reservarlo excluyéndolo en partidos de menor voltaje, pero jamás prescindirá de él en choques trascendentales. 

Los "Red Devils" perdían el super clásico desde los 36 minutos, momento en que un furibundo cabezazo del defensa goleador, el croata Josko Gvardiol, dejó sin asunto al arquero Onana poniendo el 1 a 0 en el marcador e iniciando -supuestamente- el camino de una victoria harto imprescindible para los dirigidos por "Pep" Guardiola, castigados por una racha de caídas consecutivas a nivel local e internacional, que a esta altura realmente llama la atención por el carácter insólito del fenómeno.

CONSERVADOR. En realidad los llamados "citizens" estuvieron muy cerca, más que nunca en los últimos tiempos, de conseguir el ansiado objetivo de la victoria, tan largamente postergado. Simplemente puede decirse que, aunque parezca mentira, Guardiola cambió su propuesta y fue en cierto modo conservador, especialmente luego de lograr la apertura del marcador. Sin abandonar el precepto sagrado de la dichosa tenencia de pelota, no recurriendo tampoco al viejo y querido pelotazo, se vió claramente que el City se cuidaba y se cuidaba mucho. No se trata de que el "celeste" colocara la famosa "bañadera" frente al arco de Ederson, pero aún sin llegar ni por asomo a ese extremo, cerró filas en cada metro cuadrado de césped, entorpeció la salida del United y cortó circuitos en todos los sectores. Todo ese trabajo de obra con el overol puesto, esa precaución inusual, quitó preciosismo y hasta peligrosidad al juego del equipo, pero también anuló gran parte de lo que planificó Amorim para este crucial encuentro.

REMONTADA. A los 87 minutos el portugués Matheus Nunes se ocupó de cambiarlo todo; el hombre no pudo frenar su carrera y, dentro de su área, prácticamente "se llevó puesto" al marfileño Amad Diallo. El penal fue gigantesco, no ameritó revisación alguna del VAR ni nada que se le parezca, salvo la desesperación del propio Nunes, de Guardiola y de todo el "Etihad Stadium". Bruno Ferrnandes, quien no había tenido una buena tarde, esta vez no perdonó y castigó duro a Ederson. El empate ya era de por sí un tremendo castigo para el local, salvo que tras la reanudación un formidable pase aéreo de Lisandro Martínez terminó en un control espectacular de Diallo, quien en el mismo movimiento dejó yendo a hacer los mandados a Ederson y definió casi sin ángulo de tiro: remontada, 2 a l y todavía en los descuentos.

Fue una injección brutal para un comienzo que había sido vacilante de Ruben Amorim en Old Trafford  y un pinchazo letal para un City que no termina de enderezarse y ve cada vez más lejana la chance de obtener el quinquenio. La desesperación de Guardiola y las caras de no entender nada de la gente en las tribunas fueron más expresivas que mil palabras.

CHELSEA. En otro partido memorable el nuevo Chelsea de Enzo Maresca se las vió tiesas en su "Stamford Bridge" para terminar doblegando -fue 2 a 1- al siempre complicado Brentford del danés Thomas Frank. Los "blues" pudieron golear, ya que a través de la intensidad de su fútbol que por momentos llega a impresionar, dispusieron de varias chances para hacerlo, pero no lo consiguieron y, en cambio, terminaron ganando con el agua al cuello, acosados por un rival que siempre da que hablar en cada uno de sus partidos.

ARSENAL. Entre los manotazos providenciales del arquero internacional Jordan Pickford y la tibieza de su juego, Arsenal dejó escapar en su propia casa un triunfo que se hacía indispensable para mantenerse "a tiro" en la carrera hacia el título de la Premier League. Con muy poco de su parte, el modesto Everton consiguió que el cero no se moviera en el marcador del "Emirates Stadium".

LÍDER. Darwin Núñez estuvo en la cancha del "Anfield Road" sólo los últimos 25 minutos pero con una fantástica asistencia para el segundo gol de su equipo anotado por Diogo Jota, resultó decisivo para el 2 a 2 final ante un Fulham muy bien dirigido por el portugués Marco Silva. 

Con un partido menos jugado y pese al empate ante los del oeste de Londres, los del artiguense se mantienen como líderes absolutos, ahora seguidos a sólo dos unidades por el renovado Chelsea. El terrcer lugar es para Arsenal, que tras su nuevo "pinchazo" quedó a seis puntos de Liverpool, mientras que la cuarta plaza pertenece por ahora y tras derrotar por 2 a 1 al alicaído Aston Villa, al asombroso Nottingham Forest dirigido por el portugués Nuno Espirito Santo.


 

domingo, 8 de diciembre de 2024

DILUVIO AZUL

        Chelsea arrolló como visitante a Tottenham Hotspur, remontándole un partido "imposible" con un segundo tiempo memorable marcado por el ritmo endemoniado de Cole Palmer y una orquesta que lo acompañó a la perfección a la hora de atacar a un equipo que jamás supo defenderse y, lo que es peor aún, ni siquiera intentó plantar un bloque defensivo decente para frenar el aluvión de la incómoda visita.

Dos insóltos resbalones del lateral Cucurella propiciaron un comienzo nefasto de los dirigidos por el italiano Enzo Maresca, porque ambos accidentes del catalán marcaron el inicio de las jugadas culminadas en los goles de Dominic Solanke a los 5 minutos y de Dejan Kulusevski seis minutos después. Por ese entonces todo era color de rosa para el dueño del predio, aunque ya algunas incursiones ofensivas aisladas de Chelsea, aún dentro de un opaco primer tiempo, mostraban la vulnerabilidad defensiva que caracteriza a los Spurs de hoy,  dirigidos por Ange Postecoglou.

ALUVIÓN. El complemento comenzó con un par de atajadas espectaculares de Fraser Forster. El arquero local abrió el paraguas para tratar de cubrirse del diluvio azul que se le venía encima, aunque luego no pudo con el aluvión que le cayó. Llegó el descuento, un golazo de Jadon Sancho, quien parece haber encontrado en Stamford Bridge la horma de su zapato. Se vió también la gran recuperación anímica y futbolística de Cucurella, asistidor del inglés para ese primer gol. Se sumó la solidez de roca del ecuatoriano Moisés Caicedo y la conducción certera de Enzo Fernández, culminada con un gol brillante que resultó el broche de oro para una jugada antológica de Cole Palmer. Para entonces el espigado pelirrojo, sin duda alguna el mejor futbolista inglés de la actualidad, ya había igualado el lance con la certera ejecución de un tiro penal, pero tuvo tiempo y tino suficientes para rematar el encuentro poniendo el cuarto gol con una "picadita", cuando de nuevo ajustició a Forster desde los doce pasos.

El Chelsea de Maresca volvió a ser un aluvión en la tarde del 4 a 3 del norte de Londres, pero la fragilidad defensiva que muestran en cada partido los conducidos por Ange Postecolglou, ya es hasta difícil de narrar o de describir, según cual sea la expresión preferida de cualquier testigo que confirme dicha afirmación.

CONTEO. La cara de Daniel Lewy, "el dueño del circo", un hombre que siempre se ha caracterizado por la poca o ninguna paciencia que muestra con los entrenadores de su club, mostraba que poco le importaba el encontrar un calificativo adecuado para las goleadas, derrotas y remontadas insólitas que "se está comiendo" su club semana tras semana. Quienes conocen el paño no dudan que la cuenta regresiva para Postecoglou ya está corriendo, siempre y cuando Mr. Lewy no haya llegado ya al final del conteo, lo cual no sería para nada improbable, claro está.

TROPIEZO. Arsenal dominó por completo al local Fulham en el legendario "Craven Cottage". Un descuido de los dirigidos por Michel Arteta, mientras buscaban denodadamente abrir el cerrojo defensivo impuesto por el entrenador portugués Marco Silva, permitió un contragolpe muy rápido y eficaz del dueño de casa, muy bien culminado por el mexicano Raúl Jiménez con un remate inapelable al segundo caño del arquero epañol David Raya.

Los "Gunners" no se amilanaron, así que siguieron intentando. Ahora había que igualar y después remontar, nada menos de que de visita ante un equipo muy bien armado y con algunas figuras de mucho destaque. Claro que es harto sabido que uno de los tratamientos que aplica el principal equipo de Londres a sus eventuales rivales, es sacar rédito a los tiros de esquina o a cualquier tipo de "pelota quieta" que disponga a su favor. De ese modo, aunque aún continúa sin contar con Gabriel Magalhaes, quien es su máximo goleador por esta vía, siempre aparecen otras figuritas para seguir llenando el album (de pelotas quietas). 

INFAME. Siguiendo por esos derroteros el alemán Kai Havertz aprovechó un tiro de esquina ejecutado por Declan Rice y su cabezazo al medio del área chica, lo transformó en el gol del empate el zaguero William Saliba, quien ya había anotado ante Manchester United tras una acción similar. A un minuto del final el inglés Bukayo Saka, de gran tarde, había concretado la ansiada remontada tras aprovechar un notable envío cruzado de Gabriel Martinelli. Tras un festejo desbordante debido a que el gol significaba mantenerse como escolta del líder Liverpool y trasladarle la presión a Chelsea, que poco después visitaba a Tottenham, vino una infame anulación decretada por el VAR, ya que Martinelli, al recibir el balón previo a enviarlo hacia la posición de Saka, tenía medio pie en posición prohibida.

"LEY WENGER". De esa forma, con la frustración inmensa de los visitantes, el choque finalizó "en tablas", tal como suelen decir los españoles, y con Arsenal relegado a la tercera posición de la tabla de la Premier League, situación que crearía luego Chelsea, tras su brillante remontada ante los "Spurs". Y así, con ese 1 a 1 final, revive por enésima vez el sueño de muchos, esta vez el de los hinchas "Gunners" para que en febrero de 2025 la FIFA apruebe de una vez por todas la llamada "Ley Wenger", propiciada justamente por quien tanta gloria le regaló a Arsenal. Para resumirla, la nueva regla dice que para que un futbolista sea penado con offside, todo su cuerpo deberá estar en posición fuera de juego, de modo que si cualquier parte de su humanidad, exceptuando los brazos, su superpusieran con la del rival en el momento de partir el pase, eso supondría la habilitación automática para la continuación de la jugada.

UGARTE. Manchester United volvió a caer, esta vez en el mismísimo "Old Trafford" ante el renovado Nottingham Forest dirigido por el portugués Nuno Spirito Santo. Otra vez puede señalarse que Manuel Ugarte hizo lo que pudo y fue mucho, como que además de su clásica marca y bloqueo procuró darle orden al medio de la cancha de su equipo e intentó muy seguido, con suerte variada, el pase entre líneas; uno de ellos fue para el argentino Garnacho y, tras la tapada del arquero rival, el danés Hojlund lo convirtió en el gol del empate -1-1- para su equipo.

ESPINOSO. Luego la visita completó un partido redondo y con las anotaciones de Gibbs-White y Chris Wood se llevó los tres puntos -fue 3 a 2- y desnudó, por un lado, una tarde espantosa del arquero Onana, y por otro el hecho ineludible que no es lo mismo dirigir en la Primeira Liga de Portugal que en la Premier y eso ya lo puede decir con total propiedad el nuevo conductor de los "Red Devils" Ruben Amorim, quien, antes de dirigir a un club como el United, hubiera necesitado una buena dosis de experiencia previa dirigiendo en el fútbol inglés. Está claro que no la tuvo y también lo está que el camino será para él muy duro, espinoso y cuesta arriba.