Sigue siendo el uno en la ciudad de los Beatles. No hay caso, han tratado por todos los medios, pero no lo pueden derrocar. Ultimamente él también ha contribuido para empeorar las cosas, eso es innegable y no tiene discusión posible.
Pero aparentemente Liverpool ni siquiera sueña con desprenderse de Luis Suárez. Días atrás el matutino The Sun dedicó una página para clarificar que el uruguayo finalmente no sería vendido a otro club de Europa...ni a ningún club. "El no será vendido" ("He's not to be sailed") era el llamativo título de la publicación. Pocos días antes de dicha crónica el mismo diario había titulado en español "Adiós amigos". En aquel momento la página estaba dedicada a enumerar uno y mil argumentos por los cuales el goleador de Anfield terminaría dejando el club...y a muy corto plazo.
Luis Suárez no juega, sólo entrena. Le restan seis partidos de suspensión por haber mordido al zaguero serbio de Chelsea, Branislav Ivanovic. Seguramente viajará a Estados Unidos junto a sus compañeros para participar de los partidos de pre-temporada que los rojos de Anfield Road disputarán allí.
Luis Suárez no juega pero participa de obras sociales representando a su club. En las últimas horas se reunió con varios integrantes de la Asociación de Hinchas Discapacitados de Liverpool. Lo recibieron bajo palio, emocionados hasta las lágrimas. Ellos, inhabilitados mental o físicamente, lo habían elegido casi por unanimidad como el jugador del año en su club y lo esperaron con un trofeo que Luis se llevó hinchado de orgullo. Pasó más de una hora posando junto a niños y mayores discapacitados. "Esto es increíble porque esta gente es increíble, pensar que cada vez que juego y hago goles los hago tan felices", comentó el uruguayo. Y enseguida agregó: "cuando veo a esos chicos y sus familias me siento bien sacándome fotos con ellos. Ellos son felices con eso y yo también lo soy".
Colin McCall es uno de los encargados de manejar la organización. El afirma que "el hecho de que alguien tan querido por ellos (los discapacitados) como Luis Suárez, venga a aquí a llevarse su trofeo, interactuando al mismo tiempo con ellos, es algo absolutamente fantástico".
Y sí, realmente en las fotos se le ve feliz. Su sonrisa no es forzada, es distendida y sincera. Está a gusto haciendo feliz a gente que tanto lo necesita.
Cómo será el después para Luis Suárez? Los vaivenes del fútbol lo dirán, pero hay algo que parece inamovible: para desprenderse de su estrella Liverpool va a pedir una suma de dinero que muy pocos clubes en el mundo pueden pagar.
Las apuestas están abiertas. Por ahora parece que el "No está en venta" paga muy poquito, casi nada...porque está casi cantado.
viernes, 17 de mayo de 2013
Advertencia fatal
"He's been Guspended". El titular del matutino The Sun flota casi al pie de una de las páginas interiores del Suplemento Deportivo del viernes 17 de mayo de 2013. La nota es breve pero clara por demás. "Gus" (para los ingleses) Poyet ha sido insólitamente suspendido por su club, el Brighton, el mismo que besa las orillas del Canal de la Mancha. Junto a él también cayeron en la redada su Ayudante Técnico, Mauricio Taricco y el Coach del primer equipo, Charlie Oatway.
El comunicado del club del balneario más importante de Inglaterra, es escueto y carente de explicación alguna. Suspenden a todo el equipo técnico con prohibición de acercarse siquiera a las instalaciones del club y a los propios futbolistas. Irónico, porque la actividad de la temporada se terminó el lunes para el club, de manera que de todos modos el Cuerpo Técnico no iba a contactarse con los jugadores ni tampoco concurriría al campo de entrenamiento de la institución...a menos que se les antojara disfrutar de un pic-nic sobre el césped. Lo decretado parece algo inédito aunque es imposible asegurarlo a rajatabla en medio del enjambre inmenso de clubes de fútbol desparramados a lo largo y a lo ancho del planeta. Y además hay más de un siglo de fútbol, ha pasado de todo adentro y afuera de las canchas. No puede descartarse que en algún rincón del planeta, durante los siglos XIX, XX o XXI, otro entrenador haya sido suspendido en sus funciones por la directiva o los propietarios del club.
Es fácil y está en la tapa del libro: a los técnicos se les cesa, se les ratifica en el cargo o renuncian al mismo. Más de medio siglo de ver y vivir fútbol no le ha alcanzado al periodista para alcanzar a ver otro caso semejante a este de Gustavo Poyet, pero... El hecho está ahí, es noticia desde anoche en Inglaterra y afecta a un uruguayo que ha hecho camino al andar en estas tierras de clima tan inhóspito. Querido, respetado, valorado. Y ahora también suspendido.
The Sun habla de reiteradas discusiones entre el Cuerpo Técnico de Brighton & Hove Albion y la cúpula del club. The Independence viene aún más cargado respecto al tema. Dice que el detonante fueron las declaraciones de Gustavo Poyet en la conferencia de prensa llevada a cabo luego de la derrota del lunes ante Cristal Palace. Los de Londres jugarán ante Watford el 27 de mayo en Wembley y el que gane subirá a la Premier League. Los del Canal de la Mancha seguirán en la Championship (Segunda División).
Lo cierto es que en plena conferencia de prensa, Poyet prometió hablar con Tony Bloom, el propietario de Brighton & Hove Albion, sobre la falta de ambición de la institución. "Me gustaría saber si se considera que con ésto ya hemos alcanzado nuestro techo", había dicho Gustavo, con la derrota ante Cristal Palace todavía clavada como una lanza en el pecho de todos. "Cuando sepa eso, veremos, veremos, porque como técnico yo quiero mejorar. Estoy bajo contrato, lo sé, pero veremos que pasa", había completado el ex-futbolista de River Plate, Zaragoza, Chelsea y Tottenham Hotspur. Claro, esto hizo recordar a todos por acá sobre tiempos aún muy frescos, cuando ya entrado 2013, el uruguayo había denunciado que la paga del club que dirigía figuraba entre las más bajas de la Championship inglesa (Segunda División). Fuerte, mucho, muy fuerte. Pero es verdad? Por supuesto que sí, y muy dura, tanto como el knock out recién sufrido en su propio y flamante estadio.
Pero el alegato de Gustavo no quedó ahí. El martes último se reunió con los futbolistas y les confesó que no podía garantizarles un futuro venturoso en lo económico si permanecían la próxima temporada en el Bighton & Hove Albion, debido a los problemas financieros que aparentemente azotan al club. Todo indica que esta advertencia a sus ahora prácticamente ex-dirigidos, puede haber sido el detonante para su suspensión y la de sus colegas.
Ciertas fuentes hablan de "rompimiento de contrato" como la causa de la suspensión de Poyet y su séquito. Es que Gustavo tiene el vínculo firmado con Brighton por tres temporadas más, pero parece que ya es público que ha sostenido conversaciones al menos con tres instituciones. Everton termina de despedir a lágrima viva a su David Moyes, conductor del club por más de una década. Se les fue al campeón Manchester United. Nada más ni nada menos. Fulham casi terminó peleando el descenso y la actuación del equipo dirigido por el holandés Martin Jol, el mismo que en su momento le otorgó a Luis Suárez el capitanato del Ayax, ha sido frustrante para todos los allegados al legendario estadio de Craven Cottage. Es un hecho que en los próximos días Málaga agitará pañuelos de despedida al chileno Manuel Pellegrini, quien tratará de resucitar al Manchester City.
Un viejo amigo y colega del periodista suele asegurar que las suspensiones o ceses en los lugares de trabajo casi siempre obedecen a una acumulación de tarjetas amarillas que, por decantación, llevan a la roja para el involucrado. El caso de Gustavo Poyet en el Brighton & Hove Albion, parece enmarcarse claramente dentro de esa inteligente opinión.
Había terminado el choque decisivo ante Cristal Palace. Un Gustavo Poyet de ojos rojos y rostro desencajado, daba la cara ante la cadena televisiva Sky Sports: "voy a pensar sobre mi futuro, tengo tiempo para eso, ahora no es justamente el momento indicado porque estoy muy disgustado por la derrota".
Es leer entre líneas, nada más que eso: esas palabras sonaron a despedida. El ya lo sabía.
El comunicado del club del balneario más importante de Inglaterra, es escueto y carente de explicación alguna. Suspenden a todo el equipo técnico con prohibición de acercarse siquiera a las instalaciones del club y a los propios futbolistas. Irónico, porque la actividad de la temporada se terminó el lunes para el club, de manera que de todos modos el Cuerpo Técnico no iba a contactarse con los jugadores ni tampoco concurriría al campo de entrenamiento de la institución...a menos que se les antojara disfrutar de un pic-nic sobre el césped. Lo decretado parece algo inédito aunque es imposible asegurarlo a rajatabla en medio del enjambre inmenso de clubes de fútbol desparramados a lo largo y a lo ancho del planeta. Y además hay más de un siglo de fútbol, ha pasado de todo adentro y afuera de las canchas. No puede descartarse que en algún rincón del planeta, durante los siglos XIX, XX o XXI, otro entrenador haya sido suspendido en sus funciones por la directiva o los propietarios del club.
Es fácil y está en la tapa del libro: a los técnicos se les cesa, se les ratifica en el cargo o renuncian al mismo. Más de medio siglo de ver y vivir fútbol no le ha alcanzado al periodista para alcanzar a ver otro caso semejante a este de Gustavo Poyet, pero... El hecho está ahí, es noticia desde anoche en Inglaterra y afecta a un uruguayo que ha hecho camino al andar en estas tierras de clima tan inhóspito. Querido, respetado, valorado. Y ahora también suspendido.
The Sun habla de reiteradas discusiones entre el Cuerpo Técnico de Brighton & Hove Albion y la cúpula del club. The Independence viene aún más cargado respecto al tema. Dice que el detonante fueron las declaraciones de Gustavo Poyet en la conferencia de prensa llevada a cabo luego de la derrota del lunes ante Cristal Palace. Los de Londres jugarán ante Watford el 27 de mayo en Wembley y el que gane subirá a la Premier League. Los del Canal de la Mancha seguirán en la Championship (Segunda División).
Lo cierto es que en plena conferencia de prensa, Poyet prometió hablar con Tony Bloom, el propietario de Brighton & Hove Albion, sobre la falta de ambición de la institución. "Me gustaría saber si se considera que con ésto ya hemos alcanzado nuestro techo", había dicho Gustavo, con la derrota ante Cristal Palace todavía clavada como una lanza en el pecho de todos. "Cuando sepa eso, veremos, veremos, porque como técnico yo quiero mejorar. Estoy bajo contrato, lo sé, pero veremos que pasa", había completado el ex-futbolista de River Plate, Zaragoza, Chelsea y Tottenham Hotspur. Claro, esto hizo recordar a todos por acá sobre tiempos aún muy frescos, cuando ya entrado 2013, el uruguayo había denunciado que la paga del club que dirigía figuraba entre las más bajas de la Championship inglesa (Segunda División). Fuerte, mucho, muy fuerte. Pero es verdad? Por supuesto que sí, y muy dura, tanto como el knock out recién sufrido en su propio y flamante estadio.
Pero el alegato de Gustavo no quedó ahí. El martes último se reunió con los futbolistas y les confesó que no podía garantizarles un futuro venturoso en lo económico si permanecían la próxima temporada en el Bighton & Hove Albion, debido a los problemas financieros que aparentemente azotan al club. Todo indica que esta advertencia a sus ahora prácticamente ex-dirigidos, puede haber sido el detonante para su suspensión y la de sus colegas.
Ciertas fuentes hablan de "rompimiento de contrato" como la causa de la suspensión de Poyet y su séquito. Es que Gustavo tiene el vínculo firmado con Brighton por tres temporadas más, pero parece que ya es público que ha sostenido conversaciones al menos con tres instituciones. Everton termina de despedir a lágrima viva a su David Moyes, conductor del club por más de una década. Se les fue al campeón Manchester United. Nada más ni nada menos. Fulham casi terminó peleando el descenso y la actuación del equipo dirigido por el holandés Martin Jol, el mismo que en su momento le otorgó a Luis Suárez el capitanato del Ayax, ha sido frustrante para todos los allegados al legendario estadio de Craven Cottage. Es un hecho que en los próximos días Málaga agitará pañuelos de despedida al chileno Manuel Pellegrini, quien tratará de resucitar al Manchester City.
Un viejo amigo y colega del periodista suele asegurar que las suspensiones o ceses en los lugares de trabajo casi siempre obedecen a una acumulación de tarjetas amarillas que, por decantación, llevan a la roja para el involucrado. El caso de Gustavo Poyet en el Brighton & Hove Albion, parece enmarcarse claramente dentro de esa inteligente opinión.
Había terminado el choque decisivo ante Cristal Palace. Un Gustavo Poyet de ojos rojos y rostro desencajado, daba la cara ante la cadena televisiva Sky Sports: "voy a pensar sobre mi futuro, tengo tiempo para eso, ahora no es justamente el momento indicado porque estoy muy disgustado por la derrota".
Es leer entre líneas, nada más que eso: esas palabras sonaron a despedida. El ya lo sabía.
miércoles, 8 de mayo de 2013
27 años después...
Al mediodía de aquel miércoles 8 de mayo de 2013 las acciones de uno de los dos clubes de fútbol más poderosos del planeta, cayeron un 5%. Hacia las tres de la tarde y a medida que la gente del Manchester United se iba reponiendo lentamente del shock, las acciones de la instituciónen parecieron estabilizarse en las Bolsas, si bien aún registraban una caída del 1,5%.
Se derrumbaron las tribunas de Old Trafford o la Football Association le quitó al United la Copa de la Premier League aún antes de entregársela luego del último partido de la temporada ante West Bromwich Albion? No, nada de eso, es que aquel miércoles "cualquiera" él anunció que se va, que los deja en otras manos. Que 20 años no es nada? Puede ser, pero 27 años son demasiados, todo un disparate en el mundo del fútbol para que un técnico dirija a un club, el que sea y donde sea.
Durante ese período Sir Alex Ferguson ganó todo lo que se le ocurrió para uno de los dos clubes más ricos del mundo (el otro es el Real Madrid). Entre un campo sembrado de incontables FA Cup (Copa Inglesa), brotan 13 torneos de Liga -la ahora denominada Premier League- y 2 Ligas de Campeones, la popular e incomparable Champions League. En 1999 probablemente alcanzó la cumbre de su trayectoria cuando su club perdía por 1 a 0 aquella final frente al siempre potente Bayern Munich y la dio vuelta con dos goles... anotados en los descuentos.
Un mar de llanto corona la obtención de la 13a. Premier League. Al principio la emoción por la nueva conquista fue el detonante de esas lágrimas, pero aquel día de miércoles la frustración, la incertidumbre y hasta el pánico mirando hacia el futuro inmediato, pasaron a ser las causas principales de los ojos acuosos y los pañuelos empapados en más de la mitad de la épica Manchester.
Quedaron sin consuelo. Ni siquiera les sirvió como tal la noticia de que la "Pole Position" para cargar con la pesada mochila que quedó tirada en el círculo central de Old Trafford, la tiene David Moyes, quien cuenta ya con más de una década comandando los destinos del Everton de Liverpool. El pelirojo a quien en 2012, en el clásico ante Liverpool, Luis Suárez le festejó un gol en la cara de una manera muy particular, sigue a Ferguson y a Arsene Wenger (Arsenal) en cuanto a años de antiguedad dirigiendo al mismo club. El otro que parecía competir con Moyes en la histórica sucesión, es el mismísimo José Mourinho, aunque el super ego del portugués casi ni le permitiría saltar desde el banco de suplentes para sustituir a la estrella fulgurante de Sir Alex.
Moyes, bastante más lejos Mourinho, venga quien venga, nada será igual en Old Trafford...ni en el fútbol inglés. Cuando suene el sibato final del último partido del anticipado campeón -ante West Bromwich Albion- Alex Ferguson, tras 27 años de ganar y ganar empecinadamente, delegará su cargo y pasará a ser Director y Embajador de Manchester United. Pesará tanto en su nuevo cuerpo? La Football Association lo seguirá teniendo en el pedestal a la hora de tomar decisiones tan trascendentes como las suspensiones de 8 y 10 partidos aplicadas a Luis Suárez? Y los árbitros? Qué será de ellos ahora? Continuarán midiendo con una regla a Manchester United y con otra -muy diferente por cierto- a los demás equipos?
Que el lector imagine reuniones al más alto nivel en el local de la FA en Leicester Square, pleno corazón del centro de Londres, y que también recree en su mente miradas de reojo y hasta algún "y...qué hacemos ahora?", de los intocables árbitros ingleses, es algo que se antoja como absolutamente inevitable.
Tanto como lo es el pensar en un fútbol inglés antes de Ferguson y otro después del endiosado Sir Alex. Dicho con otras palabras: qué pasará mañana?
Se derrumbaron las tribunas de Old Trafford o la Football Association le quitó al United la Copa de la Premier League aún antes de entregársela luego del último partido de la temporada ante West Bromwich Albion? No, nada de eso, es que aquel miércoles "cualquiera" él anunció que se va, que los deja en otras manos. Que 20 años no es nada? Puede ser, pero 27 años son demasiados, todo un disparate en el mundo del fútbol para que un técnico dirija a un club, el que sea y donde sea.
Durante ese período Sir Alex Ferguson ganó todo lo que se le ocurrió para uno de los dos clubes más ricos del mundo (el otro es el Real Madrid). Entre un campo sembrado de incontables FA Cup (Copa Inglesa), brotan 13 torneos de Liga -la ahora denominada Premier League- y 2 Ligas de Campeones, la popular e incomparable Champions League. En 1999 probablemente alcanzó la cumbre de su trayectoria cuando su club perdía por 1 a 0 aquella final frente al siempre potente Bayern Munich y la dio vuelta con dos goles... anotados en los descuentos.
Un mar de llanto corona la obtención de la 13a. Premier League. Al principio la emoción por la nueva conquista fue el detonante de esas lágrimas, pero aquel día de miércoles la frustración, la incertidumbre y hasta el pánico mirando hacia el futuro inmediato, pasaron a ser las causas principales de los ojos acuosos y los pañuelos empapados en más de la mitad de la épica Manchester.
Quedaron sin consuelo. Ni siquiera les sirvió como tal la noticia de que la "Pole Position" para cargar con la pesada mochila que quedó tirada en el círculo central de Old Trafford, la tiene David Moyes, quien cuenta ya con más de una década comandando los destinos del Everton de Liverpool. El pelirojo a quien en 2012, en el clásico ante Liverpool, Luis Suárez le festejó un gol en la cara de una manera muy particular, sigue a Ferguson y a Arsene Wenger (Arsenal) en cuanto a años de antiguedad dirigiendo al mismo club. El otro que parecía competir con Moyes en la histórica sucesión, es el mismísimo José Mourinho, aunque el super ego del portugués casi ni le permitiría saltar desde el banco de suplentes para sustituir a la estrella fulgurante de Sir Alex.
Moyes, bastante más lejos Mourinho, venga quien venga, nada será igual en Old Trafford...ni en el fútbol inglés. Cuando suene el sibato final del último partido del anticipado campeón -ante West Bromwich Albion- Alex Ferguson, tras 27 años de ganar y ganar empecinadamente, delegará su cargo y pasará a ser Director y Embajador de Manchester United. Pesará tanto en su nuevo cuerpo? La Football Association lo seguirá teniendo en el pedestal a la hora de tomar decisiones tan trascendentes como las suspensiones de 8 y 10 partidos aplicadas a Luis Suárez? Y los árbitros? Qué será de ellos ahora? Continuarán midiendo con una regla a Manchester United y con otra -muy diferente por cierto- a los demás equipos?
Que el lector imagine reuniones al más alto nivel en el local de la FA en Leicester Square, pleno corazón del centro de Londres, y que también recree en su mente miradas de reojo y hasta algún "y...qué hacemos ahora?", de los intocables árbitros ingleses, es algo que se antoja como absolutamente inevitable.
Tanto como lo es el pensar en un fútbol inglés antes de Ferguson y otro después del endiosado Sir Alex. Dicho con otras palabras: qué pasará mañana?
jueves, 25 de abril de 2013
Adiós amigos
"Gracias masticador y buenas noches". El título flota sobre una foto del entrenamiento de Liverpool, concretamente el del miércoles último. Luis Suárez (obviamente jugando con los suplentes) está tomando con sus dos manos el brazo derecho de su compañero Daniel Agger (en el equipo titular). La leyenda de la foto? "Luego de su plato principal con Ivanovic, Suárez apetece un poco de Daniel Agger en el entrenamiento de ayer".
Más abajo comienza la nota. Se despachan a gusto, con placer, con todo el morbo que sólo ellos pueden poner. Prensa amarillista la inglesa si las hay. Hablan de que los familiares de Suárez en Uruguay han dejado escapar que la estrella está moralmente destrozada luego de la suspensión de diez partidos por haber mordido al lateral de Chelsea el domingo pasado. Hacen decir al futbolista que se siente infeliz "porque esto puede romper mi sueño de ser reconocido como el mejor jugador de este año en Inglaterra", lo cual -más allá de que Suárez lo haya declarado realmente o sea otro invento de la prensa más tránsfuga del planeta- obviamente es un hecho ya completamente irreversible.
Ellos dicen que Luis ha rehusado hacer comentarios sobre su futuro, pero aderezan que su representante, Peré Guardiola, el hermano del mismísimo Pep, está listo para reunirse la próxima semana con representates de Liverpool para iniciar las conversaciones sobre la salida del futbolista hacia uno de los tantos clubes europeos interesados en sus servicios.
Los pseudo-periodistas de The Sun cuentan asimismo que Suárez ha dicho que no está preocupado por su futuro sino por su imagen: "no soy un jugador violento, lo que pasó con Ivanovic fue instintivo y lo siento mucho, estoy muy apenado".
Obviamente remarcan como se debe que para felicidad de todos Luis ya ha sido rebasado en un gol por Robin Van Persie y que, debido a que ya no juega más en esta edición de la Premier, ya no podrá ser el goleador.
Tras recordar muy convenientemente los antecedentes del uruguayo en 2011, con el "affaire Evra" y en 2010, con su primera hincada de dientes a un rival cuando era el capitán del Ayax holandés, tratan desesperadamente, en un enésimo intento, de que el español Rafael Benítez, técnico interino de Chelsea, club al que pertenece el "damnificado" Ivanovic, escupa también su dosis de veneno. Una vez más, como se ha repetido desde el domingo hasta ahora, no lo consiguen porque el popular "Rafa" solo dice: "Mirando el video pienso que todos pueden ver que Luis estuvo mal. Pero tenemos que sobrellevarlo y mirar hacia adelante". Cachetazo violento el de Benítez, no les dio pasto a semejantes fieras. O estará pensando seriamente en retornar a Liverpool habida cuenta de que seguramente José Mourinho cercenará su interinato en los "blues"?
Mientras la indignación campea por Anfield debido a que se considera excesiva la severidad de la sanción, el redactor de The Sun Steven Howard, decide poner un poco de seriedad y sobre todo de seso en el tema, así que piensa lisa y llanamente -y lo expresa crudamente- que las mordidas son los ardides que ha utilizado Luis Suárez para escapar de clubes sin mayores aspiraciones futbolísticas. No considera que sea casualidad que luego de hincarle los dientes en el cuello a Otman Bakkal, del PSV Eindhoven holandés, en 2010, el episodio se haya repetido el domingo último, esta vez tomando como víctima al serbio del Chelsea, Branislav Ivanovic.
Poco tiempo después de los siete partidos de suspensión decretados por la Liga holandesa, Ayax decide transferir a Liverpool a su capitán y estrella cuando, para Howard, el uruguayo estaba ávido de los títulos que el afamado club holandés no lograba conseguir. El editor de The Sun continúa: "ahora la historia se repite, ya que un pase es nuevamente la mejor opción para Suárez. Para empezar -y aunque no hubiera pasado lo del domingo último- el delantero, de 26 años, sabe que está perdiendo los mejores años de su carrera en Anfield. Es demasiado bueno para un club que aparece tan lejos de reconquistar las glorias pasadas". Y completa un razonamiento que toma más realismo, sorpendente realismo, con cada palabra vertida sobre el papel: "lo que más daña a Suárez, mucho más que otras cosas, es la ausencia de él y de Liverpool de la Liga de Campeones". Por eso Howard titula así su doble página: "Adiós Amigos". Y en español eh?
"Tomá mate", dijera un uruguayo. Tanto es lo que sorprende el cambio de perfil de la nota de The Sun, que parece ir resbalándose desde lo burlesco -"Gracias mordedor y que tengas buenas noches"- a un razonamiento que, sin dejar de mostrar el rótulo de sorprendente, en tren de ser honestos, en algún hogar uruguayo instalado en Inglaterra, se llegó a hilvanar no bien sucedido el increíble episodio del domingo pasado. "Se quiere ir, está abaratando la cotización para que algún monstruo se lo pueda llevar sin poner tanta tela sobre la mesa", dijo un miembro de aquella familia. Será así?
Más abajo comienza la nota. Se despachan a gusto, con placer, con todo el morbo que sólo ellos pueden poner. Prensa amarillista la inglesa si las hay. Hablan de que los familiares de Suárez en Uruguay han dejado escapar que la estrella está moralmente destrozada luego de la suspensión de diez partidos por haber mordido al lateral de Chelsea el domingo pasado. Hacen decir al futbolista que se siente infeliz "porque esto puede romper mi sueño de ser reconocido como el mejor jugador de este año en Inglaterra", lo cual -más allá de que Suárez lo haya declarado realmente o sea otro invento de la prensa más tránsfuga del planeta- obviamente es un hecho ya completamente irreversible.
Ellos dicen que Luis ha rehusado hacer comentarios sobre su futuro, pero aderezan que su representante, Peré Guardiola, el hermano del mismísimo Pep, está listo para reunirse la próxima semana con representates de Liverpool para iniciar las conversaciones sobre la salida del futbolista hacia uno de los tantos clubes europeos interesados en sus servicios.
Los pseudo-periodistas de The Sun cuentan asimismo que Suárez ha dicho que no está preocupado por su futuro sino por su imagen: "no soy un jugador violento, lo que pasó con Ivanovic fue instintivo y lo siento mucho, estoy muy apenado".
Obviamente remarcan como se debe que para felicidad de todos Luis ya ha sido rebasado en un gol por Robin Van Persie y que, debido a que ya no juega más en esta edición de la Premier, ya no podrá ser el goleador.
Tras recordar muy convenientemente los antecedentes del uruguayo en 2011, con el "affaire Evra" y en 2010, con su primera hincada de dientes a un rival cuando era el capitán del Ayax holandés, tratan desesperadamente, en un enésimo intento, de que el español Rafael Benítez, técnico interino de Chelsea, club al que pertenece el "damnificado" Ivanovic, escupa también su dosis de veneno. Una vez más, como se ha repetido desde el domingo hasta ahora, no lo consiguen porque el popular "Rafa" solo dice: "Mirando el video pienso que todos pueden ver que Luis estuvo mal. Pero tenemos que sobrellevarlo y mirar hacia adelante". Cachetazo violento el de Benítez, no les dio pasto a semejantes fieras. O estará pensando seriamente en retornar a Liverpool habida cuenta de que seguramente José Mourinho cercenará su interinato en los "blues"?
Mientras la indignación campea por Anfield debido a que se considera excesiva la severidad de la sanción, el redactor de The Sun Steven Howard, decide poner un poco de seriedad y sobre todo de seso en el tema, así que piensa lisa y llanamente -y lo expresa crudamente- que las mordidas son los ardides que ha utilizado Luis Suárez para escapar de clubes sin mayores aspiraciones futbolísticas. No considera que sea casualidad que luego de hincarle los dientes en el cuello a Otman Bakkal, del PSV Eindhoven holandés, en 2010, el episodio se haya repetido el domingo último, esta vez tomando como víctima al serbio del Chelsea, Branislav Ivanovic.
Poco tiempo después de los siete partidos de suspensión decretados por la Liga holandesa, Ayax decide transferir a Liverpool a su capitán y estrella cuando, para Howard, el uruguayo estaba ávido de los títulos que el afamado club holandés no lograba conseguir. El editor de The Sun continúa: "ahora la historia se repite, ya que un pase es nuevamente la mejor opción para Suárez. Para empezar -y aunque no hubiera pasado lo del domingo último- el delantero, de 26 años, sabe que está perdiendo los mejores años de su carrera en Anfield. Es demasiado bueno para un club que aparece tan lejos de reconquistar las glorias pasadas". Y completa un razonamiento que toma más realismo, sorpendente realismo, con cada palabra vertida sobre el papel: "lo que más daña a Suárez, mucho más que otras cosas, es la ausencia de él y de Liverpool de la Liga de Campeones". Por eso Howard titula así su doble página: "Adiós Amigos". Y en español eh?
"Tomá mate", dijera un uruguayo. Tanto es lo que sorprende el cambio de perfil de la nota de The Sun, que parece ir resbalándose desde lo burlesco -"Gracias mordedor y que tengas buenas noches"- a un razonamiento que, sin dejar de mostrar el rótulo de sorprendente, en tren de ser honestos, en algún hogar uruguayo instalado en Inglaterra, se llegó a hilvanar no bien sucedido el increíble episodio del domingo pasado. "Se quiere ir, está abaratando la cotización para que algún monstruo se lo pueda llevar sin poner tanta tela sobre la mesa", dijo un miembro de aquella familia. Será así?
lunes, 22 de abril de 2013
El caníbal preferido de Tyson
Robin Van Persie y su hat-trick le terminan de regalar la vigésima Liga Inglesa al Manchester United. El holandés ahora tiene 24 goles anotados en esta Premier y pasó a Luis Suárez por uno, incluida la red del empate para Liverpool del uruguayo ante Chelsea, el domingo en el minuto 96 y medio de la tarde de Anfield Road.
Y todo eso qué importa ya? El de Salto ya no va a ser el goleador de la Premier League como pintaba. La mordida al lateral de Chelsea Branislav Ivanovic lo va a sacar del campeonato. En el minuto 74 Luis metió los colmillos a fondo y la pata hasta el cuadril. El árbitro Kevin Friend no lo vio y así Suárez se quedó en la cancha para ese cabezazo letal que empató el partido en el último segundo de los descuentos.
Y ahora sí lo tienen, se entregó sólo, les facilitó las cosas. El viernes Gordon Taylor, el uno de la Federación Inglesa, había sacado la cara por él ante sus detractores. Salió a los medios a defender a capa y espada la inclusión de la estrella de Liverpool en la selecta nómina de elegidos para disputar la corona de mejor jugador de la Premier League 2012-2013: "no porque sea controversial podemos dejar afuera de la lista a Suárez, esto es fútbol y él es una estrella indiscutible de su equipo".
Ahora sí es indefendible, lo tiró todo por la borda. Ya no sólo perdió el título de goleador ante el holandés del Manchester United, sino que "no hay Cristo" -ni Taylor- que lo pueda mantener en la competencia por el mejor de la Premier. No hubo provocación, le hincó los dientes al serbio simplemente porque sí, como en un simple acto instintivo, sin sentido, sin razón.
La andanada se desató al instante, el volcán vomitó fuego en cantidades siderales, la prensa se sacó las ganas, le pegaron por todos lados. Al finalizar el partido, los rostros de Graham Souness y Jamie Redknapp, dos liverpoolenses de ley, ahora periodistas de la cadena Sky Sports, estaban lívidos. "Es indefendible, esto sí que es indefendible", dijo Rednkapp. "Le va a ser muy difícil al club (Liverpool) poder mantenerlo en sus filas en estas condiciones", afirmó el escocés Souness.
"Jaws 2" (Tiburón 2) es uno de los títulos que el sensacionalista The Sun dedica al acontecimiento, antes de revivir en detalle la anterior mordida de Luis a Otman Bakkal, del PSV Eindhoven holandés, cuando en 2010 el salteño era la estrella y el capitán del Ayax. Pero ahora los siete partidos con que sancionó la Federación Holandesa al por entonces bautizado "Caníbal de Amsterdam", amenzan con ampliarse. El mínimo estipulado por la Federación Inglesa para proceder de oficio, como es el presente caso, son tres encuentros de marginación, pero se considera un hecho que el fallo de mañana decrete la ausencia del 7 de Liverpool por los cuatro encuentros que le restan a los "Reds" por esta Premier League, más unos cuantos partidos correspondientes a la próxima temporada. Los rumores suben hasta once la cantidad de partidos que los de Anfield deberán enfrentar sin su máxima figura. Hoy por la tarde se oirán los descargos del futbolista. Claro, será una mera fórmula para cumplir con los requisitos, porque de ésta no lo salva nadie.
Al pie de la misma página el matutino informa que Suárez tiene un nuevo fan. Textualmente dice que "Mike Tyson -quien seccionó parte de la oreja de Evander Holyfield con sus dientes en 1997- se transformó en seguidor de Suárez en Twitter sólo minutos después del incidente.
Hannibal Lecter, el asesino-caníbal encarnado por el gran Anthony Hopkins, tiene su participación especial en el nuevo show montado por la venenosa prensa inglesa, con el rol protagónico de Luis Suárez. Ambos, Luis y Lecter-Hopkins, aparecen con sus rostros cubiertos por la máscara especial que utiliza el actor en la película "El Silencio de los Inocentes", "para detenerlo (a Lecter) en el arte de devorar humanos".
A última hora de ayer se supo que Luis Suárez fue sancionado económicamente por su club Liverpool. Trascendió también que el uruguayo solicitó especialmente que el monto de la multa fuera donado íntegramente a la Comisión de Apoyo a las familias de las víctimas de la tragedia de Hillsboroug, el estadio en el cual, por negligencia policial, fallecieron en una avalancha 96 hinchas del club de Anfield.
La disposición de Liverpool para desprenderse de Luis Suárez, actitud surgida casi espontáneamente no bien se conocieron las primeras repercusiones del incidente, se trocaría según trascendió ayer a última hora, en ayuda psicológica al futbolista. El club contrataría en las próximas horas un psicólogo de habla hispana para intentar seriamente y de una vez por todas, revertir la conducta del uruguayo dentro de los campos de juego.
En un pequeño recuadro, cual cruel ironía, al pie de una de sus páginas del Suplemento Deportivo de los lunes, The Sun incluye a Luis Suárez al tope de la escueta nómina de aspirantes a ganador del galardón de mejor jugador de la Premier League. Lo sigue Gareth Bale, el as de Tottenham Hotspur, más abajo viene Robin Van Persie, ahora goleador absoluto del torneo. "Olvidate", dijo un integrante de la familia de uruguayos que leían y releían dicha publicación londinense, incrédulos por tanta elucubración, sadismo y sed de revancha vertidos en las simples páginas de un diario. "Y bueno, les dio lo que querían, que se..., él se lo buscó", completó gráficamente el hermano mayor del anterior.
Y todo eso qué importa ya? El de Salto ya no va a ser el goleador de la Premier League como pintaba. La mordida al lateral de Chelsea Branislav Ivanovic lo va a sacar del campeonato. En el minuto 74 Luis metió los colmillos a fondo y la pata hasta el cuadril. El árbitro Kevin Friend no lo vio y así Suárez se quedó en la cancha para ese cabezazo letal que empató el partido en el último segundo de los descuentos.
Y ahora sí lo tienen, se entregó sólo, les facilitó las cosas. El viernes Gordon Taylor, el uno de la Federación Inglesa, había sacado la cara por él ante sus detractores. Salió a los medios a defender a capa y espada la inclusión de la estrella de Liverpool en la selecta nómina de elegidos para disputar la corona de mejor jugador de la Premier League 2012-2013: "no porque sea controversial podemos dejar afuera de la lista a Suárez, esto es fútbol y él es una estrella indiscutible de su equipo".
Ahora sí es indefendible, lo tiró todo por la borda. Ya no sólo perdió el título de goleador ante el holandés del Manchester United, sino que "no hay Cristo" -ni Taylor- que lo pueda mantener en la competencia por el mejor de la Premier. No hubo provocación, le hincó los dientes al serbio simplemente porque sí, como en un simple acto instintivo, sin sentido, sin razón.
La andanada se desató al instante, el volcán vomitó fuego en cantidades siderales, la prensa se sacó las ganas, le pegaron por todos lados. Al finalizar el partido, los rostros de Graham Souness y Jamie Redknapp, dos liverpoolenses de ley, ahora periodistas de la cadena Sky Sports, estaban lívidos. "Es indefendible, esto sí que es indefendible", dijo Rednkapp. "Le va a ser muy difícil al club (Liverpool) poder mantenerlo en sus filas en estas condiciones", afirmó el escocés Souness.
"Jaws 2" (Tiburón 2) es uno de los títulos que el sensacionalista The Sun dedica al acontecimiento, antes de revivir en detalle la anterior mordida de Luis a Otman Bakkal, del PSV Eindhoven holandés, cuando en 2010 el salteño era la estrella y el capitán del Ayax. Pero ahora los siete partidos con que sancionó la Federación Holandesa al por entonces bautizado "Caníbal de Amsterdam", amenzan con ampliarse. El mínimo estipulado por la Federación Inglesa para proceder de oficio, como es el presente caso, son tres encuentros de marginación, pero se considera un hecho que el fallo de mañana decrete la ausencia del 7 de Liverpool por los cuatro encuentros que le restan a los "Reds" por esta Premier League, más unos cuantos partidos correspondientes a la próxima temporada. Los rumores suben hasta once la cantidad de partidos que los de Anfield deberán enfrentar sin su máxima figura. Hoy por la tarde se oirán los descargos del futbolista. Claro, será una mera fórmula para cumplir con los requisitos, porque de ésta no lo salva nadie.
Al pie de la misma página el matutino informa que Suárez tiene un nuevo fan. Textualmente dice que "Mike Tyson -quien seccionó parte de la oreja de Evander Holyfield con sus dientes en 1997- se transformó en seguidor de Suárez en Twitter sólo minutos después del incidente.
Hannibal Lecter, el asesino-caníbal encarnado por el gran Anthony Hopkins, tiene su participación especial en el nuevo show montado por la venenosa prensa inglesa, con el rol protagónico de Luis Suárez. Ambos, Luis y Lecter-Hopkins, aparecen con sus rostros cubiertos por la máscara especial que utiliza el actor en la película "El Silencio de los Inocentes", "para detenerlo (a Lecter) en el arte de devorar humanos".
A última hora de ayer se supo que Luis Suárez fue sancionado económicamente por su club Liverpool. Trascendió también que el uruguayo solicitó especialmente que el monto de la multa fuera donado íntegramente a la Comisión de Apoyo a las familias de las víctimas de la tragedia de Hillsboroug, el estadio en el cual, por negligencia policial, fallecieron en una avalancha 96 hinchas del club de Anfield.
La disposición de Liverpool para desprenderse de Luis Suárez, actitud surgida casi espontáneamente no bien se conocieron las primeras repercusiones del incidente, se trocaría según trascendió ayer a última hora, en ayuda psicológica al futbolista. El club contrataría en las próximas horas un psicólogo de habla hispana para intentar seriamente y de una vez por todas, revertir la conducta del uruguayo dentro de los campos de juego.
En un pequeño recuadro, cual cruel ironía, al pie de una de sus páginas del Suplemento Deportivo de los lunes, The Sun incluye a Luis Suárez al tope de la escueta nómina de aspirantes a ganador del galardón de mejor jugador de la Premier League. Lo sigue Gareth Bale, el as de Tottenham Hotspur, más abajo viene Robin Van Persie, ahora goleador absoluto del torneo. "Olvidate", dijo un integrante de la familia de uruguayos que leían y releían dicha publicación londinense, incrédulos por tanta elucubración, sadismo y sed de revancha vertidos en las simples páginas de un diario. "Y bueno, les dio lo que querían, que se..., él se lo buscó", completó gráficamente el hermano mayor del anterior.
viernes, 5 de abril de 2013
El ejército de la bandera
Y sí, fue un ejército de hinchas que se necesitó para llevar "La Bandera". Con menos de eso no hubiera alcanzado para forrar más de las tres cuartas partes del Centenario de rojo, azul y blanco...y hacerla volar 12.000 kms. sobre el Atlántico para que a los ingleses y al mundo del Hemisferio Norte se les cortara la respiración y se les abriera la boca de admiración.
"Ahora eso es lo que usted llama una bandera! Sudamericanos despliegan 600 metros de tela firmada que necesitó un ejército de hinchas para introducirla en el Estadio". El Daily Mail londinense no ahorra calificativos, por cierto que no se guarda nada, ni siquiera las opiniones de la gente. Bob Harris es estadounidense, vive en Pittsburg y le dice a Mat Fortune, el cronista del Daily Mail, que "Nacional es el club más viejo y grande del Uruguay, no hay dudas acerca de eso. No siendo uruguayo fui a muchos partidos entre ellos (alude a Penarol pero no lo nombra) y Nacional siempre tenía más gente. También tiene más hinchas que contribuyen económicamente con el club y un hermoso estadio donde se jugó el primer partido por una Copa del Mundo en 1930". Está claro que a Mat el aguijón del bolso se le ha clavado fuerte y ni piensa quitárselo, porque culmina su exposición expresando que "no sé por qué Penarol se jacta de ser el mejor, dado que es clarísimo que Nacional tiene muchos más trofeos, antiguedad e hinchas que ningún otro club en Uruguay".
Antes de transcribir la opinión de Mat, líneas arriba la popular publicación inglesa ya había empleado un buen espacio para describir la fiesta tricolor del miércoles 3 de abril de 2013. "36 meses después que las primeras semillas de una idea récord en el mundo fueran plantadas en las mentes de los hinchas de Nacional, el club uruguayo ha hecho historia".
Y entonces el periodista Mat Fortune cuenta cómo pasó, de qué manera las tres cuartas partes del Estadio Centenario fue engullida por una bandera de 600 metros de largo por 50 de ancho, "la más grande jamás desplegada en un partido de fútbol". Describe cómo los colores rojo, azul y blanco se extendieron por el cemento del Estadio Centenario de Montevideo, "cubriendo las tribunas Colombes, Olímpica y Amsterdam, dando el tono justo para un partido en el que las pulsaciones y el buen juego del anfitrión lo llevaron a imponerse por 4 a 0".
Fortune se ocupa muy bien de cargar su rifle de testimonios gráficos que avalen su versión de los hechos. Y así tampoco escatima espacio alguno publicando fotos de hinchas que acarrean la bandera a través de la ciudad, videos de las escenas vividas fuera del Centenario durante la tarde que precedió al partido ante Toluca y hasta panorámicas de los alrededores del Estadio mientras el gigante todavía dormido era transportado por orgullosos y felices tricolores.
Cuando el periodista inglés se da por satisfecho en cuanto a que los testimonios visuales son más que suficientes soportes de su nota, no duda en proseguir con su descripción, así que dice que a la izquierda de la bandera figuran las palabras "Al Bolso lo hace grande su gente". Tampoco se olvida que a la derecha del gigante se lee "La Banda del Parque, la que nunca abandona". Obviamente que para ambas inscripciones el británico intenta una suerte de traducción al inglés. Tomando en consideración que las palabras y las expresiones son tan típiciamente uruguayas, hay que reconocer que el resultado es bastante bueno, pero también muy pintoresco.
Pero al inquieto Fortune no se le escapa nada...ni nadie, de modo que ni se piense que iba a dejar en el tintero a los 5.400 hinchas de Nacional que lucharon para transformar en realidad el exótico proyecto, cuyos nombres están escritos en la gran tela, "a la vez que también figura en ella un homenaje a los padres fundadores del club".
El Daily Mail explica también a sus lectores que "Padre y Decano del fútbol uruguayo" y "Primer club criollo de América", expresiones insertas en el nuevo chiche tricolor, "refieren a descendientes europeos nacidos en las Américas, quienes crearon este primer club no fundado ni controlado por extranjeros".
La rúbrica de la nota de la prestigiosa publicación inglesa, es realmente abrumadora: "Nacional, el club más exitoso del Uruguay, ha ganado la Copa Libertadores tres veces - en 1971, 1980 y 1988- a la vez que agrega a esos palmarés otros 44 títulos de Liga".
sábado, 23 de marzo de 2013
La cultura del fin del mundo
-Tata, por qué Uruguay nunca gana en el Estadio Centenario?
-Ricardito, acá Uruguay le hizo cuatro goles a Chile, todos los metió Suárez. Y algún partido más ganamos.
-Sí abuelito, ya sé, pero es que Paraguay está último y había perdido todos los partidos que jugó de visitante.
-Mirá, ahí hay un carrito, querés un choripán?
A falta de una respuesta más o menos adecuada, el abuelito optó por la más fácil: silenciar al nene con un choricito. Junto a ellos el Vía Crucis del Viernes santo se adelanta una semana. La procesión parte desde las cuatro tribunas del coloso, pero en este caso no hay estaciones, ninguna parada, el camino conduce directamente a casa y lo más rápidamente posible. Por favor, faltaba más entretenerse por ahí, no es el momento adecuado.
Qué pregunta la de Ricardito! Si alguien cree que la respuesta es siquiera medianamente sencilla, se equivoca de cabo a rabo. Horas después finaliza la nueva fecha de Eliminatorias sudamericanas y resulta que el único local que no pudo con el visitante, que en este caso era casualmente el último de la tabla, fue Uruguay: los demás impusieron su localía.
Momentos antes de esa procesión casi fúnebre que a través de las bocas de salida ganó el Parque Batlle y luego las calles de Montevideo, en las tribunas había reinado el drama, la tensión, los nervios, la euforia y, por último, el disgusto total.
Pero habría que detenerse en una de las palabras claves: drama. El Rey Midas transformaba en oro todo lo que tocaba. El uruguayo transforma en drama todo lo que toca, lo que siente, lo que vive y lo que respira. El fútbol, lejos de ser la excepción, es uno de los epicentros del drama de los nacidos al este del río Uruguay. "A Paraguay hay que ga-nar-le de cualquier manera, después habrá tiempo de pensar en Chile!" La cuestión es que ese "de cualquier manera" no falta nunca. Aparece siempre, hay obligación de escucharlo cada semana previa a un partido de Eliminatoria, de Copa América, de Libertadores, de...lo que venga.
Es vida o muerte, es presión, es drama. El problema es que a nadie se le ocurre que un partido de fútbol, se juegue por el torneo que sea, no deja de ser justamente eso: simplemente un partido de fútbol. La vida o la muerte, la presión, el drama, el tirarse de los pelos y hasta el perder la cabeza pueden aplicarse a muchos aspectos de la vida del ser humano, pero en cambio, si hay algo para lo cual esos sentimientos no caben, ese algo es precisamente un partido de fútbol.
Qué difícil es para Ricardito entender la respuesta! Su Tata se las vería en figurillas si lo intentara. En el fútbol contemporáneo el local no gana más por el peso de la tradición de su camiseta. Tampoco se impone "metiendo la pesada" y menos aún con el sólo expediente de hacer sentir la presión de la tribuna. La tenencia de pelota, la estrategia, la astucia, el cambio de ritmo en el momento justo, la contundencia y, por supuesto, la técnica, son los factores que harán la diferencia.
El obstáculo que encuentra cualquier equipo uruguayo para aplicar esa suerte de abecedario del fútbol moderno, surge sólo, casi por decantación: es el ser uruguayo. Esa condición incluye que el futbolista, el cuerpo técnico, la dirigencia y hasta los médicos y el equipier, habrán sido atrapados por el dramatismo y la amenaza del fin del mundo que se ciernen sobre la posiblidad de una derrota. El país entero se convence de que si el equipo pierde el mundo se termina en ese instante. Puede alguien imaginar que los seres humanos que integran un equipo de fútbol estén en condiciones de aplicar en una cancha los elementos básicos descriptos en el párrafo anterior, pensando que si fracasan en el intento su país se transformará poco menos que en el Planeta de los Simios?
En el caso de los seleccionados, ellos son parte del medio, al menos mientras preparan el partido en el Complejo Celeste. Así que escuchan lo que se dice, sienten lo que se siente, viven lo que se vive. Y el drama, el fin del mundo, la vida o la muerte, no se llevan bien con la estrategia, el fútbol atildado, la paciencia del toque corto, el súbito cambio de ritmo y el rival desmenuzado que les sirve el Maestro en cada charla técnica.
Caen víctimas del medio en que crecieron, se criaron y triunfaron...y al que se desacostumbraron.
-Ricardito, acá Uruguay le hizo cuatro goles a Chile, todos los metió Suárez. Y algún partido más ganamos.
-Sí abuelito, ya sé, pero es que Paraguay está último y había perdido todos los partidos que jugó de visitante.
-Mirá, ahí hay un carrito, querés un choripán?
A falta de una respuesta más o menos adecuada, el abuelito optó por la más fácil: silenciar al nene con un choricito. Junto a ellos el Vía Crucis del Viernes santo se adelanta una semana. La procesión parte desde las cuatro tribunas del coloso, pero en este caso no hay estaciones, ninguna parada, el camino conduce directamente a casa y lo más rápidamente posible. Por favor, faltaba más entretenerse por ahí, no es el momento adecuado.
Qué pregunta la de Ricardito! Si alguien cree que la respuesta es siquiera medianamente sencilla, se equivoca de cabo a rabo. Horas después finaliza la nueva fecha de Eliminatorias sudamericanas y resulta que el único local que no pudo con el visitante, que en este caso era casualmente el último de la tabla, fue Uruguay: los demás impusieron su localía.
Momentos antes de esa procesión casi fúnebre que a través de las bocas de salida ganó el Parque Batlle y luego las calles de Montevideo, en las tribunas había reinado el drama, la tensión, los nervios, la euforia y, por último, el disgusto total.
Pero habría que detenerse en una de las palabras claves: drama. El Rey Midas transformaba en oro todo lo que tocaba. El uruguayo transforma en drama todo lo que toca, lo que siente, lo que vive y lo que respira. El fútbol, lejos de ser la excepción, es uno de los epicentros del drama de los nacidos al este del río Uruguay. "A Paraguay hay que ga-nar-le de cualquier manera, después habrá tiempo de pensar en Chile!" La cuestión es que ese "de cualquier manera" no falta nunca. Aparece siempre, hay obligación de escucharlo cada semana previa a un partido de Eliminatoria, de Copa América, de Libertadores, de...lo que venga.
Es vida o muerte, es presión, es drama. El problema es que a nadie se le ocurre que un partido de fútbol, se juegue por el torneo que sea, no deja de ser justamente eso: simplemente un partido de fútbol. La vida o la muerte, la presión, el drama, el tirarse de los pelos y hasta el perder la cabeza pueden aplicarse a muchos aspectos de la vida del ser humano, pero en cambio, si hay algo para lo cual esos sentimientos no caben, ese algo es precisamente un partido de fútbol.
Qué difícil es para Ricardito entender la respuesta! Su Tata se las vería en figurillas si lo intentara. En el fútbol contemporáneo el local no gana más por el peso de la tradición de su camiseta. Tampoco se impone "metiendo la pesada" y menos aún con el sólo expediente de hacer sentir la presión de la tribuna. La tenencia de pelota, la estrategia, la astucia, el cambio de ritmo en el momento justo, la contundencia y, por supuesto, la técnica, son los factores que harán la diferencia.
El obstáculo que encuentra cualquier equipo uruguayo para aplicar esa suerte de abecedario del fútbol moderno, surge sólo, casi por decantación: es el ser uruguayo. Esa condición incluye que el futbolista, el cuerpo técnico, la dirigencia y hasta los médicos y el equipier, habrán sido atrapados por el dramatismo y la amenaza del fin del mundo que se ciernen sobre la posiblidad de una derrota. El país entero se convence de que si el equipo pierde el mundo se termina en ese instante. Puede alguien imaginar que los seres humanos que integran un equipo de fútbol estén en condiciones de aplicar en una cancha los elementos básicos descriptos en el párrafo anterior, pensando que si fracasan en el intento su país se transformará poco menos que en el Planeta de los Simios?
En el caso de los seleccionados, ellos son parte del medio, al menos mientras preparan el partido en el Complejo Celeste. Así que escuchan lo que se dice, sienten lo que se siente, viven lo que se vive. Y el drama, el fin del mundo, la vida o la muerte, no se llevan bien con la estrategia, el fútbol atildado, la paciencia del toque corto, el súbito cambio de ritmo y el rival desmenuzado que les sirve el Maestro en cada charla técnica.
Caen víctimas del medio en que crecieron, se criaron y triunfaron...y al que se desacostumbraron.
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