No hay odio como muchos creen, ni siquiera rencor. En cambio hay, como siempre hubo, admiración, reconocimiento sin límites, casi idolatría y ahora hasta...dolor, lamentos. La nota de las páginas 78 y 79 del Daily Mail de hoy, es de Martin Samuel, uno de los periodistas deportivos top de Inglaterra y, lo más asombroso, uno de los detractores más feroces que, por momentos, ha tenido Luis Alberto Suárez en estas Islas. Claro, por momentos, porque ya se le ha pescado al robusto colega barbado, enfrascado en alabanzas sin pudor hacia el goleador uruguayo.
RETROCESO. Para Samuel, la llegada de Alexis Sánchez a Arsenal y la ida de Luis Suárez de Liverpool, marcan claramente un paso atrás en la jerarquía y la brillantez de la Premier League. Martin llega a titular junto a la foto del goleador trasandino con la camiseta de su país: "Sánchez adentro, Suárez afuera...prueba que lo mejor no viene más a Inglaterra" Y en el comienzo de su editorial, el jerarca del Mail no duda en reconocer abiertamente que "Sánchez no es como Suárez", aunque a todos parezca una obviedad similar a preguntar de qué color era el caballo blanco de Napoleón. Pero el periodista inglés no se queda en eso sino que desmenuza el hecho con mucha claridad: "El jugador que ha dejado la Premier (Suárez), no importan ahora la circunstancias que lo rodearan, está entre los tres o cuatro mejores futbolistas del mundo. Si Sánchez estuviera sentado junto a él, todavía estaría en Barcelona. Alexis fue el punto cumbre de la selección de Chile, pero él y todos sus compatriotas deben estar ahora lamentándose por su crisis de confianza en la tanda de penales ante Brasil, más que nada luego de haber visto cómo lo más selecto de Europa hizo carne picada con el anfitrión".
NUBLADO. La sensación de que la Premier League ha bajado su nivel, es ahora general en estas tierras dominadas por las nubes. Samuel rescata las más oscuras de ellas y las tipea en su nota: "Sánchez es una buena contratación para Arsenal, un buen jugador, pero es también lo que la Premier tiende a atraer por éstos días: el nivel que está justo inmediatamente por debajo del top". En una suerte de lamento que no es caprichoso sino coherente y real, Martin nombra gente, emigrantes, jugadores brillantes que dejaron el fútbol de la Primera División inglesa. Así desfilan los apellidos: Ronaldo, Robben, Bale, Fábregas quien, según el hombre de prensa inglés, está de regreso solamente porque su supuestamente gloriosa vuelta a Barcelona no funcionó según lo planeado y...Suárez, Luis Suárez, el mejor. "Esto no hace malo nuestro fútbol de entre casa, simplemente no tan impresionante como solía ser hasta hace muy poco", rubrica Samuel.
REFLEJO. Y si no que lo digan los hechos, porque tal como recuerda el barbado periodista, en las listas de 16 nombres postulantes al Balón de Oro del Mundial, al Guante de Oro (mejor arquero) y Mejor Jugador Joven o Promesa, no había ningún futbolista que militara en clubes de la Premier League. Samuel levanta una bandera de protesta por un defensa y por un cuidavallas: "había un sólo defensa en la lista de postulantes al Balón de Oro y era el alemán Mats Hummels, del Borussia Dortmund, cuando el capitán del City, el belga Vincent Kompany, no pareció ser inferior en los 5 partidos que disputó con su selección. Igualmente, Tim Howard, de USA y Everton, tiene tanto para reclamar el ser incluido en la lista por el Guante de Oro, como por ejemplo Sergio Romero, de Argentina y Mónaco".
En cambio Martin no encuentra asidero alguno de qué agarrarse a la hora de referirse a los talentos estelares, es decir a los delanteros y a los creativos. En estos casos su juicio es rotundo, lapidario: "Eden Hazard, Oscar, incluso Robin Van Persie luego de aquel asombroso gol inicial, dónde están ellos?
Un paso atrás. La Premier, a juicio de Martin Samuel del Daily Mail, ha retrocedido. No mucho ni demasiado, pero el Campeonato del Mundo ha mostrado un descenso que no es pronunciado pero sí preocupante. Y por qué? "Mientras Alemania ha hecho un esfuerzo consciente para llenar las nuevas generaciones de nuevos talentos, acá (en Inglatera) existen demasiados clubes y entrenadores de la Premier League que toman por el camino más sencillo y más fácil: importar, cuando en cambio debieran abrirse al desarrollo".
Al final Luis Suárez abandonó Anfield y su ida es sentida y reconocida como un paso atrás en la jerarquía y el éxito de la que hasta ahora fue, con muy pocas dudas, la mejor Liga del mundo. Lo dice alguien que, en su momento y por momentos, fue de sus más categóricos detractores.
Al menos acá en Inglaterra, el Rey ha muerto. Al menos así parece...
lunes, 14 de julio de 2014
jueves, 3 de julio de 2014
Y Costa era Rica
Se acuerdan de "Costa Pobre" y de cómo reaccionaron los costaricenses ante aquel titular? "Bueno, vamos a ver que tan Costa Pobre somos luego del partido (el inaugural del Grupo "D" ante Uruguay)", comentaron mesuradamente algunos futbolistas de la selección centroamericana. Nunca un ejemplo fue tan expresivo sobre cómo jamás debe sobrevalorarse un resultado de un encuentro pre-mundialista. Hoy Costa Rica encabeza, no sólo esta nota, sino cualquier reporte que se precie de tal sobre el Campeonato del Mundo Brasil 2014. Con la fusta bajo el brazo, a rebenque puro, con garra, decisión, inteligencia táctica y dando las estocadas en los momentos justos, desairó a los tres campeones mundiales que le tocaron en suerte y todavía le quedó resto para demostrar que también sabía como sobrellevar 120 minutos de fútbol y definir a su favor desde el punto del penal. Sí, créanlo o no, hoy Costa Rica está entre los 8 mejores del mundo y por merecimientos propios, ya que nadie le regaló absolutamente nada (bueno, en realidad Uruguay le regaló bastante, pero sshh, mejor no digan nada).
Colombia no sorprende tanto pero si se pone en el tapete la deserción obligada y dramática de Radamel Falcao García, el "Cafetero" tiene un mérito inmenso. Primero se olvidó del gran goleador y jugador y luego puso sobre el verde un equipo siempre bien armado, sólido en todas sus líneas, sin espacios para el rival, contundente a la hora de serlo. Nada brillante, incluso con una Serie bastante accesible, suficiente, sumada a sus méritos, para meterse entre los mejores 8 del planeta.
Brasil es el peor Brasil que se ha plantado en Copa del Mundo alguna y eso a cuenta de que el Campeón Mundial (por penales ante Italia) de Estados Unidos '94 era un equipo muy opaco. Así, sin darle demasiadas vueltas al tema, pudo verse la mano gigantesca que le dio el árbitro mexicano en el partido inaugural ante Croacia y la cuota inmensa de fortuna que le hizo llevarse el partido de octavos ante el Chile del gran Sampaoli, el mejor técnico de América del Sur. El trasandino fue infinitamente superior, mereció con creces meterse en la nueva ronda que se avecina, pero infamemente quedó afuera de la Copa. Un anfitrión sin estrellas, salvo un Neymar más verde que una banana sin madurar y la actual zaga del PSG, compuesta por Tiago Silva el capitán y David Luiz, siempre eficientes en las dos áreas y con temperamento suficiente como para inflar una esquadra que se comprime a cada movimiento y a la que la camiseta verde y amarilla le pesa una tonelada y media. Se le pudo terminar la fiesta al pueblo brasilero pero la suerte y únicamente la suerte no quiso que el torneo en casa se transformara en un mar de lágrimas...una vez más.
Argentina pinta más de lo que demuestra en la cancha pero algunas de sus figuras, su planteo (por momentos), un Lionel Messi que esta vez ha aparecido con su magia en momentos claves, una Serie de película de ciencia ficción y por si fuera poco, algún rival muy endeble y excesivamente respetuoso, le facilitaron las cosas al máximo, aunque queda flotando la impresión de que el equipo de Sabella es de aquellos que van a más a medida que las exigencias aumentan. Y ese factor puede llevar a la albiceleste nada menos que a coronarse Campeón del Mundo en Brasil, aunque es justo reconocer que ésta última es una apuesta bastante aventurada todavía.
Francia es exactamente la expresión opuesta a la del Sud Africa 2010, la de la crisis, la de la tormenta, la de la verguenza sin límites, la que se fue del torneo casi antes de empezar. Hay que comenzar por el ahora disciplinado Patrice Evra, por el orden que ha impuesto del técnico Didier Deschamps y hay que seguir por la habilidad de Balbuena y la contundencia implacable de un recuperado Benzema. Los "Bleu" tienen gol, juegan el clásico buen fútbol que tantas veces les caracterizó y están respaldados por una buena defensa y un excelente arquero, Lloris, el de Tottenham Hotspur. Francia está para ganarle a cualquiera y puede ser el favorito que nadie tuvo en cuenta antes de la justa.
Alemania gana con susto pero gana. A veces puede imponer el fútbol atildado de Joaquim Low, en otras ocasiones recurre al estilo "topadora" que ha sido su sello desde siempre, bueno, al menos antes de Low. La virtud es que el entrenador no es caprichoso y no se cierra, es decir si se hace cuesta arriba con su estilo, no duda en recurrir a la clásica Alemania, la de antes, la de siempre. Cuando el equipo arriesga de más, la solución aparece por el lado del gran arquero de Bayern Munich, Manuel Neuer, quien con su velocidad asombrosa sale a cortar como un clásico "libero" del viejo "catenaccio" italiano. "Claro, así cualquiera", comentó alguien frente a la TV de una cafetería perdida en el mundo, luego que el rubio cuidavallas se mandaba un cierre de película, clausurando un ataque rival con mucha pinta de gol. Y en medio de su amargura, porque el hombre era hincha del rival, completó la apostilla con un "Si juego con 12 porque tengo un arquero-jugador, es fácil". Candidato? Claro, Alemania siempre lo es y esta vez no es la excepción en lo más mínimo. Mezut Osil y sus asistencias de gol que cualquiera aprovecha, la solidez y técnica de Lamb, la contundencia de...todos, el equipo, la tradición, hasta el "jogo bonito" por momentos, el mismo que no ha mostrado jamás el propio anfitrión del torneo.
Holanda no tiene ninguna pinta de desinflarse como tantas veces. No se quedó en la estrepitosa y humillante goleada al actual Campeón del Mundo, sino que el estupendo Arsen Robben, tantas veces criticado y hasta humillado, está liderando un nuevo movimiento "naranja" de características y final insospechados. No es que se parezca a la "Mecánica" del '74, tampoco a la del '78, pero tiene un "que se yo", como en el tango de Piazzola, que asusta tanto a los rivales como las fauces de un tiburón de Recife, en el nordeste de Brasil. No es sólo el "pelado" Robben, ya de por sí una pesadilla, hay más por todos lados, adelante, en el medio y atrás. Otro candidato de fierro.
Bélgica confirma las predicciones que la mostraban como una amenaza aún mayor que la mejor de todos los tiempos, la de los '80. Fellaini juega mucho más que en Manchester United y en todas las líneas aparecen futbolistas que son estrellas en las mejores Ligas de Europa, muy especialmente en la Premier de Inglaterra. Los "Diablos Rojos" están dentro de lo previsto, ganan, están entre los 8 mejores y amenazan con seguir saltando las vallas de la pista.ir
viernes, 23 de mayo de 2014
La teoría de la conspiración
Van 82', todo está liquidado, son 11 de Liverpool contra 10 de Newcastle, pero además ya nadie se juega más nada. Los "Reds" han perdido la Premier League de la forma más insólita que alguien pudiera imaginarse, tras la distracción y el consecuente resbalón de su capitán Steven Gerrard en el decisivo choque ante el Chelsea del petulante José Mourinho.
Luis Suárez la quiere igual, en realidad es el único que la quiere, la pide a gritos, gesticula desesperado, necesita el gol que le asegure el Botín de Oro de Europa en exclusividad, pero sus colegas no piensan igual: quieren asegurar el resultado, cerrar la temporada con victoria en su casa, evitar el "replay" de la "tragedia" que los había castigado ante Cristal Palace una semana antes, así que tocan en corto para los costados, para atrás, para cualquier lado menos para adelante.
Así planteado, el partido no da para nada. A los 82' Alan Pardew, técnico de Newcastle, le da ingreso a Paul Dummet (19). En realidad no se sabe muy bien para qué, pero lo hace entrar. El galés ni mira la pelota, simplemente espera con infinita paciencia a que la misma le llegue a Luis Suárez. El milagro sucede, alguien se acuerda de pasársela al de Salto, así que Dummet decide "atenderlo" como corresponde. Corre y lo cruza violentamente a la altura de la cara externa de su rodilla izquierda. Suárez queda en el piso, se levanta muy dolorido pero bastante rápido, a la vez que Phil Dowd, el árbitro, no duda en mostrarle la roja directa a Dummet, aún antes de que el galés tuviera siquiera la oportunidad de tocar la pelota.
A los dos días la Federación Inglesa, tras el pedido de Newcastle, decide inmediatamente levantarle la roja al defensa galés, completando una acción coordinada a todas luces y por donde se la mire: un futbolista que entra a la cancha, no se preocupa del balón y agrede tan violenta como alevosamente al mejor jugador rival y a quien el árbitro expulsa inmediatamente, pero sólo para que la FA le levante la suspensión a los dos días, supuestamente como parte de la recompensa por un mandado bien hecho.
Ayer la prensa inglesa, en este caso particular el Mirror Sport, amanece con las fotos de Paul Dummet y de Luis Suárez (recién reincorporado luego del patadón, con un gesto inequívoco de dolor). David Maddock y Jeremy Armstrong titulan "Dummet culpado por el KO de Suárez". Ambos periodistas cuentan que el galés "ha sido víctima de amenazas de muerte luego de ser culpado por la FA uruguaya (AUF, obviamente) por poner en riesgo la Copa del Mundo para Luis Suárez". Además, durante todo el día, la cadena Sky Sports News 24 horas, mostró el maremoto surgido fuera de la Médica Uruguaya, en el mismo momento en que la ambulancia se llevaba a Luis Suárez a su domicilio para iniciar el período de recuperación.
Para Maddock y Armstrong la carrera del futbolista estrella de Liverpool, es contra el tiempo y es desesperada "para poder enfrentar a Inglaterra -supuestamente ni siquiera piensan que pueda llegar al partido ante Costa Rica- en Brasil, luego de una lesión de ligamentos de rodilla (información errónea por supuesto) durante el entrenamiento del miércoles". Agregan que "ésto viene 11 días después que el defensa de Newcastle Dummet fuera expulsado por una entrada sobre el goleador, en el día final de la temporada y ahora los uruguayos están diciendo que 'él (Dummet) hizo eso para ayudar a Inglaterra '.
Enseguida describen cómo el defensa albinegro se encontró de repente el jueves como blanco de una campana concertada, con twiteros en Uruguay atacándolo. "Un twitero dice que, si Dummet viaja alguna vez a ese país (Uruguay), recibirá una bala en la cabeza, mientras otro simplemente estampa: 'Te mataremos'. Así lo detallan los periodistas del Mirror Sport en la página 79 del matutino londinense.
Explican a continuación que el galés fue expulsado por su acción pero que "más tarde la sanción fue anulada por la FA argumentando que el contacto fue 50 y 50. Pero la teoría de la conspiración comenó a ser perpetrada por la media uruguaya, sugiriendo que el sustituto Dummet fue enviado al campo con la misión de cometer una acción criminal que lesionara a Suárez para ayudar a Ingalterra en el Mundial".
Finalmente los hombres de prensa recogen declaraciones del involucrado, el galés Paul Dummet, quien alega que "el choque fue inadvertido, casual. Espero que esté (Luis Suárez) en la Copa del Mundo porque es uno de los mejores jugadores del planeta".
El final de la nota refiere a lo que todos los uruguayos ya conocen de sobra. La operación exitosa de Suárez, el comunicado de la AUF no descartándolo del Mundial y el mensaje del ídolo, "antes de la cirugía, diciendo: 'estén tranquilos, lo lograré'.
Acusaron, recibieron, se sintieron blanco de la denuncia aparecida, como ellos mismos mencionan, en Tenfield.com, en donde se reproducen claramente las declaraciones del autor de esta nota al propio Alberto Kesman, Director del programa deportivo radial "La Oral Deportiva".
Luis Suárez la quiere igual, en realidad es el único que la quiere, la pide a gritos, gesticula desesperado, necesita el gol que le asegure el Botín de Oro de Europa en exclusividad, pero sus colegas no piensan igual: quieren asegurar el resultado, cerrar la temporada con victoria en su casa, evitar el "replay" de la "tragedia" que los había castigado ante Cristal Palace una semana antes, así que tocan en corto para los costados, para atrás, para cualquier lado menos para adelante.
Así planteado, el partido no da para nada. A los 82' Alan Pardew, técnico de Newcastle, le da ingreso a Paul Dummet (19). En realidad no se sabe muy bien para qué, pero lo hace entrar. El galés ni mira la pelota, simplemente espera con infinita paciencia a que la misma le llegue a Luis Suárez. El milagro sucede, alguien se acuerda de pasársela al de Salto, así que Dummet decide "atenderlo" como corresponde. Corre y lo cruza violentamente a la altura de la cara externa de su rodilla izquierda. Suárez queda en el piso, se levanta muy dolorido pero bastante rápido, a la vez que Phil Dowd, el árbitro, no duda en mostrarle la roja directa a Dummet, aún antes de que el galés tuviera siquiera la oportunidad de tocar la pelota.
A los dos días la Federación Inglesa, tras el pedido de Newcastle, decide inmediatamente levantarle la roja al defensa galés, completando una acción coordinada a todas luces y por donde se la mire: un futbolista que entra a la cancha, no se preocupa del balón y agrede tan violenta como alevosamente al mejor jugador rival y a quien el árbitro expulsa inmediatamente, pero sólo para que la FA le levante la suspensión a los dos días, supuestamente como parte de la recompensa por un mandado bien hecho.
Ayer la prensa inglesa, en este caso particular el Mirror Sport, amanece con las fotos de Paul Dummet y de Luis Suárez (recién reincorporado luego del patadón, con un gesto inequívoco de dolor). David Maddock y Jeremy Armstrong titulan "Dummet culpado por el KO de Suárez". Ambos periodistas cuentan que el galés "ha sido víctima de amenazas de muerte luego de ser culpado por la FA uruguaya (AUF, obviamente) por poner en riesgo la Copa del Mundo para Luis Suárez". Además, durante todo el día, la cadena Sky Sports News 24 horas, mostró el maremoto surgido fuera de la Médica Uruguaya, en el mismo momento en que la ambulancia se llevaba a Luis Suárez a su domicilio para iniciar el período de recuperación.
Para Maddock y Armstrong la carrera del futbolista estrella de Liverpool, es contra el tiempo y es desesperada "para poder enfrentar a Inglaterra -supuestamente ni siquiera piensan que pueda llegar al partido ante Costa Rica- en Brasil, luego de una lesión de ligamentos de rodilla (información errónea por supuesto) durante el entrenamiento del miércoles". Agregan que "ésto viene 11 días después que el defensa de Newcastle Dummet fuera expulsado por una entrada sobre el goleador, en el día final de la temporada y ahora los uruguayos están diciendo que 'él (Dummet) hizo eso para ayudar a Inglaterra '.
Enseguida describen cómo el defensa albinegro se encontró de repente el jueves como blanco de una campana concertada, con twiteros en Uruguay atacándolo. "Un twitero dice que, si Dummet viaja alguna vez a ese país (Uruguay), recibirá una bala en la cabeza, mientras otro simplemente estampa: 'Te mataremos'. Así lo detallan los periodistas del Mirror Sport en la página 79 del matutino londinense.
Explican a continuación que el galés fue expulsado por su acción pero que "más tarde la sanción fue anulada por la FA argumentando que el contacto fue 50 y 50. Pero la teoría de la conspiración comenó a ser perpetrada por la media uruguaya, sugiriendo que el sustituto Dummet fue enviado al campo con la misión de cometer una acción criminal que lesionara a Suárez para ayudar a Ingalterra en el Mundial".
Finalmente los hombres de prensa recogen declaraciones del involucrado, el galés Paul Dummet, quien alega que "el choque fue inadvertido, casual. Espero que esté (Luis Suárez) en la Copa del Mundo porque es uno de los mejores jugadores del planeta".
El final de la nota refiere a lo que todos los uruguayos ya conocen de sobra. La operación exitosa de Suárez, el comunicado de la AUF no descartándolo del Mundial y el mensaje del ídolo, "antes de la cirugía, diciendo: 'estén tranquilos, lo lograré'.
Acusaron, recibieron, se sintieron blanco de la denuncia aparecida, como ellos mismos mencionan, en Tenfield.com, en donde se reproducen claramente las declaraciones del autor de esta nota al propio Alberto Kesman, Director del programa deportivo radial "La Oral Deportiva".
jueves, 8 de mayo de 2014
En verdad fue un milagro?
-Sacá esta payasada, poné a Sunderland que se está salvando!!
La celeste -otra celeste, la enemiga, no la venerada por todos los uruguayos- se paseaba por el verde y en el banco faltaba que alguien descorchara el champagne y todos brindaran por el nuevo título que la distracción y el resbalón posterior de Steven Gerrard les dejara servido en bandeja de plata.
Ahora los que se florean tienen camiseta rayada roja y blanca y los humillados no visten la albivioleta de Fénix como Aston Villa, sino otra rayada, pero azul y blanca. Es el West Bromwich Albion de Diego Lugano, presente en la cancha una vez más, asistiendo desde adentro a la concreción del ya famoso milagro del Sunderland de Gustavo Poyet. "Los Milagros Suceden Gus", dice la pancarta que no ha faltado ni una vez en muchos partidos, desde cuando la cosa quemaba, cuando estaba brava, cuando el mismo uruguayo declaró públicamente que solamente un milagro los salvaría del temido descenso.
"Ahora creo en milagros, me trajeron para mantener al club en la Premier, lo hemos hecho con cierto estilo y eso será recordado para siempre. La gente hablará de la temporada en que Sunderland estaba 7 puntos hundido en la zona de descenso con sólo 6 partidos por jugar y terminó salvándose hasta holgadamente", declara el eufórico y aliviado entrenador uruguayo.
En el centro de la cancha ya no corre la pelota. Gustavo Poyet abraza a sus jugadores uno por uno y hasta hay alguien del cuadro rival, el derrotado, que se cuela en la felicitación: obviamente es el capitán de la selección uruguaya, Diego Lugano. El técnico del momento en Inglaterra le dice también algo que no parece demasiado difícil de descifrar y que está directamente relacionado con el deseo ferviente de éxito rotundo en el Mundial de Brasil.
Momentos antes, mientras aún se jugaban los últimos minutos, el Stade of Light de Sunderland se rajaba, se movía, temblaba. Todos saltando, todos cantando. Qué coreaban? "No, no cantaban 'Es todo por Poyet', más bien coreaban con un tono especial un "Gustavo Poyet más alargado en las sílabas y sobre todo muy inglesado", aclara el entrenador del otro lado de la línea. Lo cierto es que, en vivo o a través de la TV, era evidente que el canto colectivo estaba dirigido al responsable del milagro. Y erizaba la piel, sí que la erizaba, sobre todo si de uruguayos se trata.
"Este es el mayor logro de mi vida y uno de mis días más felices, pienso en los hinchas, en el staff del club, en el "chairman" (propietario) y estoy encantado de que cada uno regrese a su casa sabiendo que otra vez tendrán fútbol de Premier League la próxima temporada", agrega el ex-River Plate.
Será por eso que, aún antes de saludar a sus futbolistas, desde el círculo central saludó y hasta acicateó todavía más a ese estadio enfervorizado, en cuyas tribunas el abuelo y el nieto, el padre, la madre y el hijo saltaban, cantaban y lloraban abrazados, agradecidos hasta el fondo del alma a ese hombre alto y delgado de pelo negro, que desde allá abajo les ofrecía todo un repertorio de gestos ampulosos impregnados de victoria. Pocas, muy pocas veces, se da el caso de que un entrenador sea condecorado con un porcentaje tan inmenso de responsabilidad a la hora de la victoria de un club de fútbol. Pero lo cierto es que este fue realmente el caso de Gustavo Poyet y Sunderland, así de obvia fue la incidencia del técnico uruguayo en el milagro del "Derland", como familiarmente llaman sus fanáticos a la institución del norte de Inglaterra.
"Ahora a disfrutar ésto, pero eso sí, no quiero ni saber de una temporada más como ésta, fue demasiado duro todo y no me quiero morir todavía, pretendo un Sunderland que juegue con mi estilo y que se pueda disfrutar viéndolo. No, lo de esta vez nunca más para mi, fue demasiado"
La pancarta no se va, no se rinde. Ya está, es la hora del gran festejo pero ellos siguen allí: "Los Milagros Suceden Gus". Es verdad, Poyet la vio muy fea en su momento y pensó sinceramente que sólo un milagro podía salvar a Sunderland. Es más, ni siquiera dudó en declararlo públicamente, no tuvo pudor alguno en hacerlo porque así lo sintió. Pero...y si se autosubestimó? Si él mismo, afincado en su corta experiencia como entrenador, no se dio cuenta que podía cambiarle radicalmente la mentalidad a un plantel que lucía entregado, rendido, abochornado? Y si no percibió que sus dotes como técnico eran mucho más de lo que él mismo suponía y que darles vuelta la cabeza a esos futbolistas era sólo una cuestión de llegar a tiempo o no para evitar el desastre?
Y dicho todo ésto, en verdad fue un milagro?
La celeste -otra celeste, la enemiga, no la venerada por todos los uruguayos- se paseaba por el verde y en el banco faltaba que alguien descorchara el champagne y todos brindaran por el nuevo título que la distracción y el resbalón posterior de Steven Gerrard les dejara servido en bandeja de plata.
Ahora los que se florean tienen camiseta rayada roja y blanca y los humillados no visten la albivioleta de Fénix como Aston Villa, sino otra rayada, pero azul y blanca. Es el West Bromwich Albion de Diego Lugano, presente en la cancha una vez más, asistiendo desde adentro a la concreción del ya famoso milagro del Sunderland de Gustavo Poyet. "Los Milagros Suceden Gus", dice la pancarta que no ha faltado ni una vez en muchos partidos, desde cuando la cosa quemaba, cuando estaba brava, cuando el mismo uruguayo declaró públicamente que solamente un milagro los salvaría del temido descenso.
"Ahora creo en milagros, me trajeron para mantener al club en la Premier, lo hemos hecho con cierto estilo y eso será recordado para siempre. La gente hablará de la temporada en que Sunderland estaba 7 puntos hundido en la zona de descenso con sólo 6 partidos por jugar y terminó salvándose hasta holgadamente", declara el eufórico y aliviado entrenador uruguayo.
En el centro de la cancha ya no corre la pelota. Gustavo Poyet abraza a sus jugadores uno por uno y hasta hay alguien del cuadro rival, el derrotado, que se cuela en la felicitación: obviamente es el capitán de la selección uruguaya, Diego Lugano. El técnico del momento en Inglaterra le dice también algo que no parece demasiado difícil de descifrar y que está directamente relacionado con el deseo ferviente de éxito rotundo en el Mundial de Brasil.
Momentos antes, mientras aún se jugaban los últimos minutos, el Stade of Light de Sunderland se rajaba, se movía, temblaba. Todos saltando, todos cantando. Qué coreaban? "No, no cantaban 'Es todo por Poyet', más bien coreaban con un tono especial un "Gustavo Poyet más alargado en las sílabas y sobre todo muy inglesado", aclara el entrenador del otro lado de la línea. Lo cierto es que, en vivo o a través de la TV, era evidente que el canto colectivo estaba dirigido al responsable del milagro. Y erizaba la piel, sí que la erizaba, sobre todo si de uruguayos se trata.
"Este es el mayor logro de mi vida y uno de mis días más felices, pienso en los hinchas, en el staff del club, en el "chairman" (propietario) y estoy encantado de que cada uno regrese a su casa sabiendo que otra vez tendrán fútbol de Premier League la próxima temporada", agrega el ex-River Plate.
Será por eso que, aún antes de saludar a sus futbolistas, desde el círculo central saludó y hasta acicateó todavía más a ese estadio enfervorizado, en cuyas tribunas el abuelo y el nieto, el padre, la madre y el hijo saltaban, cantaban y lloraban abrazados, agradecidos hasta el fondo del alma a ese hombre alto y delgado de pelo negro, que desde allá abajo les ofrecía todo un repertorio de gestos ampulosos impregnados de victoria. Pocas, muy pocas veces, se da el caso de que un entrenador sea condecorado con un porcentaje tan inmenso de responsabilidad a la hora de la victoria de un club de fútbol. Pero lo cierto es que este fue realmente el caso de Gustavo Poyet y Sunderland, así de obvia fue la incidencia del técnico uruguayo en el milagro del "Derland", como familiarmente llaman sus fanáticos a la institución del norte de Inglaterra.
"Ahora a disfrutar ésto, pero eso sí, no quiero ni saber de una temporada más como ésta, fue demasiado duro todo y no me quiero morir todavía, pretendo un Sunderland que juegue con mi estilo y que se pueda disfrutar viéndolo. No, lo de esta vez nunca más para mi, fue demasiado"
La pancarta no se va, no se rinde. Ya está, es la hora del gran festejo pero ellos siguen allí: "Los Milagros Suceden Gus". Es verdad, Poyet la vio muy fea en su momento y pensó sinceramente que sólo un milagro podía salvar a Sunderland. Es más, ni siquiera dudó en declararlo públicamente, no tuvo pudor alguno en hacerlo porque así lo sintió. Pero...y si se autosubestimó? Si él mismo, afincado en su corta experiencia como entrenador, no se dio cuenta que podía cambiarle radicalmente la mentalidad a un plantel que lucía entregado, rendido, abochornado? Y si no percibió que sus dotes como técnico eran mucho más de lo que él mismo suponía y que darles vuelta la cabeza a esos futbolistas era sólo una cuestión de llegar a tiempo o no para evitar el desastre?
Y dicho todo ésto, en verdad fue un milagro?
martes, 29 de abril de 2014
Real Madrid lanza los misiles
Ahora ya no hay humo, el aire está despejado y se puede ver perfectamente como desde el Paseo de la Castellana Florentino Pérez da la orden para que los misiles comiencen a caer sobre Liverpool. La Armada Española se declara en pie de guerra porque su Comandante en Jefe ha decidido hacerse con un refuerzo clave para su ejército. Ha dicho simplemente que no se conforma con alinear a uno de los tres mejores jugadores de fútbol del planeta, sino que quiere dos y que cuando uno de esos proyectiles explote sobre el estadio de Anfield Road, no escupirá fuego sino la friolera de 70 millones de libras para que Luis Alberto Suárez Díaz se vista de blanco...antes de tocar la primera pelota en el Mundial de Brasil.
El presidente de Real Madrid está convencido que esa cifra activará la "cláusula gatillo" del nuevo multi-millonario contrato firmado hace pocos meses con Liverpool por quien el matutino londinense "The Sun" califica la super-estrella uruguaya.
"Es por lejos (Suárez) uno de los tres mejores jugadores del mundo", declara el mandamás "merengue", quien no tendría el más mínimo inconveniente en cerrar el paquete incluyendo dentro del envoltorio al francés Karim Benzema o al promisorio juvenil Alvaro Morata. Ahora parece que no hay más humo, el cielo pinta claro, despejado, la decisión tomada y las armas cargadas por el mismísimo diablo con 70 millones de libras, apuntan directamente al cofre de la empresa Fenway Sports Ltd., propietaria del club Liverpool de Inglaterra.
UN TIGRE. "Pelearé para mantener a Suárez", le advierte Brendan Rodgers, el técnico "Red" al Real Madrid. Para el inteligente entrenador nor-irlandés la dolorosa derrota del domingo último a manos de las huestes de José Mourinho, no destruye los cimientos del nuevo imperio de Anfield, el mismo que él está reconstruyendo con tanto esfuerzo. El ex conductor del Swansea galés insiste en que continuará el proceso para reconquistar para el club la élite del fútbol europeo. "Muy simple, para que eso pase necesitamos a Luis Suárez", remata Rodgers. En buen romance, al comienzo de temporada el técnico peleó como un tigre para mantener al uruguayo en sus filas y no muestra la menor vacilación en renovar su lucha al final de esta Premier League.
MOTIVOS. Y para demostrar que sus garras están más afiladas que nunca, Rodgers enumera algunas razones claves para pelear con uñas y dientes por retener al uruguayo. La principal de ellas, según el entrenador "Red", es la clasificación obtenida por Liverpool para la próxima edición de la Champions League. "Eso es lo que le estaba faltando a Suárez", remarca Rodgers, para agregar que "además esas grandes noches europeas serían su recompensa por la lealtad con el club y por la lucha permanente que ha sostenido Luis.
Un segundo motivo, pero no menos importante que el anterior según Brendan Rodgers, es la adoración que Suárez recibe de los hinchas de Liverpool, "la cual no debe ser subestimada, porque Luis entiende perfectamente que en otro lado puede no recibir el mismo amor que le dan acá. Y lo entiende, sí, él lo entiende al punto que ama a la ciudad y a los hinchas. Además Steven Gerrard habló con él y le dijo que ésta es una oportunidad que él tiene para convertirse en una leyenda de este club".
"Es una gran mujer y le ofrece a él (Suárez) estabilidad en su vida. Ella le dice todo directamente y a la cara, además también ama Liverpool, la ciudad y la camaradería con las esposas de los otros jugadores". Así se refiere Brendan Rdgers a Sofía Balbi, la tercera razón por la cual considera que Luis Suárez debe quedarse en Liverpool. La describe como completamente afincada en Liverpool, como una mujer fuerte que es lógicamente una guía para su propia familia, pero cuyo trabajo de influencia sobre su marido ha redundado en favor del propio club de Anfield.
ALTO MANDO. Rodgers ya solicitó enfáticamente a John Henry, principal titular de Fenway Sports Ltd., que lo apoye en su determinación de mantener a Luis Suárez en el club. El técnico recalca que "esa actitud personal (no dejar que Suárez se vaya) no cambiará". Y hablando de Henry detalla que "es una persona mentalmente fuerte y la visión que él tiene del club incluye el mantener a los mejores jugadores". Los misiles de don Florentino caerán sobre Anfield Road, la ciudad se sacudirá con las explosiones, todo temblará pero la incógnita está ahí, flotando en el aire, entre las nubes eternas de estas islas: aguantarán los cimientos tal embestida?
"Es por lejos (Suárez) uno de los tres mejores jugadores del mundo", declara el mandamás "merengue", quien no tendría el más mínimo inconveniente en cerrar el paquete incluyendo dentro del envoltorio al francés Karim Benzema o al promisorio juvenil Alvaro Morata. Ahora parece que no hay más humo, el cielo pinta claro, despejado, la decisión tomada y las armas cargadas por el mismísimo diablo con 70 millones de libras, apuntan directamente al cofre de la empresa Fenway Sports Ltd., propietaria del club Liverpool de Inglaterra.
UN TIGRE. "Pelearé para mantener a Suárez", le advierte Brendan Rodgers, el técnico "Red" al Real Madrid. Para el inteligente entrenador nor-irlandés la dolorosa derrota del domingo último a manos de las huestes de José Mourinho, no destruye los cimientos del nuevo imperio de Anfield, el mismo que él está reconstruyendo con tanto esfuerzo. El ex conductor del Swansea galés insiste en que continuará el proceso para reconquistar para el club la élite del fútbol europeo. "Muy simple, para que eso pase necesitamos a Luis Suárez", remata Rodgers. En buen romance, al comienzo de temporada el técnico peleó como un tigre para mantener al uruguayo en sus filas y no muestra la menor vacilación en renovar su lucha al final de esta Premier League.
MOTIVOS. Y para demostrar que sus garras están más afiladas que nunca, Rodgers enumera algunas razones claves para pelear con uñas y dientes por retener al uruguayo. La principal de ellas, según el entrenador "Red", es la clasificación obtenida por Liverpool para la próxima edición de la Champions League. "Eso es lo que le estaba faltando a Suárez", remarca Rodgers, para agregar que "además esas grandes noches europeas serían su recompensa por la lealtad con el club y por la lucha permanente que ha sostenido Luis.
Un segundo motivo, pero no menos importante que el anterior según Brendan Rodgers, es la adoración que Suárez recibe de los hinchas de Liverpool, "la cual no debe ser subestimada, porque Luis entiende perfectamente que en otro lado puede no recibir el mismo amor que le dan acá. Y lo entiende, sí, él lo entiende al punto que ama a la ciudad y a los hinchas. Además Steven Gerrard habló con él y le dijo que ésta es una oportunidad que él tiene para convertirse en una leyenda de este club".
"Es una gran mujer y le ofrece a él (Suárez) estabilidad en su vida. Ella le dice todo directamente y a la cara, además también ama Liverpool, la ciudad y la camaradería con las esposas de los otros jugadores". Así se refiere Brendan Rdgers a Sofía Balbi, la tercera razón por la cual considera que Luis Suárez debe quedarse en Liverpool. La describe como completamente afincada en Liverpool, como una mujer fuerte que es lógicamente una guía para su propia familia, pero cuyo trabajo de influencia sobre su marido ha redundado en favor del propio club de Anfield.
ALTO MANDO. Rodgers ya solicitó enfáticamente a John Henry, principal titular de Fenway Sports Ltd., que lo apoye en su determinación de mantener a Luis Suárez en el club. El técnico recalca que "esa actitud personal (no dejar que Suárez se vaya) no cambiará". Y hablando de Henry detalla que "es una persona mentalmente fuerte y la visión que él tiene del club incluye el mantener a los mejores jugadores". Los misiles de don Florentino caerán sobre Anfield Road, la ciudad se sacudirá con las explosiones, todo temblará pero la incógnita está ahí, flotando en el aire, entre las nubes eternas de estas islas: aguantarán los cimientos tal embestida?
jueves, 17 de abril de 2014
El Gurú de Liverpool
Liverpool ya tenía el especialista desde muy poco después que Brendan Rodgers asumió el cargo de entrenador. Cuando la famosa mordida de Luis Suárez al serbio de Chelsea, Branislav Invanovic, el hombre indicado ya estaba en filas del club de Anfield. Es decir, no tuvieron que salir de apuro a buscarlo. En el momento en que Matt Lawton, del Daily Mail, decide indagar sobre vida y obra del profesional, Steve Peters, de profesión psicólogo-gurú, está confortablemente instalado en su propia oficina, muy cerca de la del entrenador de uno de los candidados de fierro a obtener el título de Campeón de la Premier League.
La nota inserta en las páginas 96 y 97 del Daily Mail del jueves 17 de abril, se titula: "Conozca el arma secreta de Liverpool - él no sabe nada de fútbol". Y así es con Peters, quien hizo sus primeras armas en el "Team Sky", es decir el equipo británico de cliclismo, adivine el lector, sí, muy bien, adivinó...sin saber tampoco nada de cliclismo.
"Mi papel es escuchar lo que Brendan (Rodgers) pretende y entonces hacerle sugerencias. Puede haber un problema con un jugador determinado. El entrenador me pregunta si puedo encargarme de eso y yo trato de hacerlo de la mejor manera posible", explica Peters sobre su trabajo en los "Reds". Un día a la semana este psicólogo-gurú trabaja con los futbolistas de Liverpool. Y dice que "cada vez Rodgers le explica lo que quiere de la parte psicológica para que los jugadores funcionen como equipo y entonces, es mi trabajo llegar a eso. Por ejemplo, estudiar qué jugadores están metidos de lleno en la cosa y quiénes no. Creo que ahora todos lo están haciendo realmente bien y tengo que agradecer a los muchachos por su concentración".
El profesional entiende que es crucial para los atletas de deportes de élite, el controloar adecuadamente el componente emocional que todos tenemos en el cerebro, porque a la vez éste es también irracional y por ende peligroso a la hora de la alta competencia. Hay alguna técnica específica para ayudar a las estrellas a alcanzar el máximo rendimiento? Peters aclara que no hay un procedimiento mágico para lograrlo, más bien especifica que "es todo acerca de un cambio en la vida que hacen, no sólo en el deporte que ellos practican".
Jordan Henderson y Daniel Sturridge acudieron a Steve Peters y terminaron comentando sobre la importancia del papel del psicólogo en el suceso que vienen alcanzando hasta el momento. "Es grandioso trabajar con ellos (Henderson y Sturridge), tienen formas distintas de soportar la presión que genera esta carrera por el título, pero ambos escuchan, se compenetran y se enganchan en la cosa. Somos un equipo, ellos y yo, trabajando en sus mentes, explorándolas juntos", explica Peters.
Sobre Steven Gerrard, el profesional aclara que el capitán es "muy inteligente, muy listo, sabe lo que necesita hacer y sólo necesita de mi que le aporte las bases para actuar". Quien el periodista Matt Lawton califica como el arma secreta de Liverpool, da a conocer que la mente es tan poderosa que puede sabotear un equipo entero, "así que la clave está en explicarle a los futbolistas lo que hace la mente para sabotear el equipo; acto seguido, les proporciono los atributos que ellos necesitan para impedirlo".
No se necesita ser demasiado sagaz como para darse cuenta que este hombre, aunque la nota del Daily Mail no lo especifique, ha jugado un papel crucial en el cambio de comportamiento de Luis Suárez adentro de la cancha, una conducta que, sacando algunas protestas airadas y demasiado vistosas, se ha vuelto casi intachable. Por eso es que a Steve Peters indudablemente le queda aún trabajo por hacer con el ídolo uruguayo, quien "se regaló" el domingo pasado ante Manchester City, fingiendo claramente un foul penal que el zaguero argentino Demichelis no cometió. Clattenburg decidió perdonarle la vida, no le mostró la segunda amarilla que correspondía, el de Salto quedó en la cancha y estará al firme el domingo para la nueva final que los "Reds" jugarán de visitantes ante Norwich City.
El entrenador de Inglaterra, Roy Hodgson, ya contrató a Peters, el psicólogo gurú, para que esté junto al plantel de los "Three Lions" apenas comience la preparación final para el Mundial. Obviamente, el profesional viajará a Brasil y pasará a ser entonces, "el arma secreta de Inglaterra". En pocas palabras, para los uruguayos que ahora siguen al Liverpool de Luis Suárez con unción y hasta con fanatismo, de un día para el otro el psicólogo-gurú Steve Peters (60), se pasará al bando enemigo.
La nota inserta en las páginas 96 y 97 del Daily Mail del jueves 17 de abril, se titula: "Conozca el arma secreta de Liverpool - él no sabe nada de fútbol". Y así es con Peters, quien hizo sus primeras armas en el "Team Sky", es decir el equipo británico de cliclismo, adivine el lector, sí, muy bien, adivinó...sin saber tampoco nada de cliclismo.
"Mi papel es escuchar lo que Brendan (Rodgers) pretende y entonces hacerle sugerencias. Puede haber un problema con un jugador determinado. El entrenador me pregunta si puedo encargarme de eso y yo trato de hacerlo de la mejor manera posible", explica Peters sobre su trabajo en los "Reds". Un día a la semana este psicólogo-gurú trabaja con los futbolistas de Liverpool. Y dice que "cada vez Rodgers le explica lo que quiere de la parte psicológica para que los jugadores funcionen como equipo y entonces, es mi trabajo llegar a eso. Por ejemplo, estudiar qué jugadores están metidos de lleno en la cosa y quiénes no. Creo que ahora todos lo están haciendo realmente bien y tengo que agradecer a los muchachos por su concentración".
El profesional entiende que es crucial para los atletas de deportes de élite, el controloar adecuadamente el componente emocional que todos tenemos en el cerebro, porque a la vez éste es también irracional y por ende peligroso a la hora de la alta competencia. Hay alguna técnica específica para ayudar a las estrellas a alcanzar el máximo rendimiento? Peters aclara que no hay un procedimiento mágico para lograrlo, más bien especifica que "es todo acerca de un cambio en la vida que hacen, no sólo en el deporte que ellos practican".
Jordan Henderson y Daniel Sturridge acudieron a Steve Peters y terminaron comentando sobre la importancia del papel del psicólogo en el suceso que vienen alcanzando hasta el momento. "Es grandioso trabajar con ellos (Henderson y Sturridge), tienen formas distintas de soportar la presión que genera esta carrera por el título, pero ambos escuchan, se compenetran y se enganchan en la cosa. Somos un equipo, ellos y yo, trabajando en sus mentes, explorándolas juntos", explica Peters.
Sobre Steven Gerrard, el profesional aclara que el capitán es "muy inteligente, muy listo, sabe lo que necesita hacer y sólo necesita de mi que le aporte las bases para actuar". Quien el periodista Matt Lawton califica como el arma secreta de Liverpool, da a conocer que la mente es tan poderosa que puede sabotear un equipo entero, "así que la clave está en explicarle a los futbolistas lo que hace la mente para sabotear el equipo; acto seguido, les proporciono los atributos que ellos necesitan para impedirlo".
No se necesita ser demasiado sagaz como para darse cuenta que este hombre, aunque la nota del Daily Mail no lo especifique, ha jugado un papel crucial en el cambio de comportamiento de Luis Suárez adentro de la cancha, una conducta que, sacando algunas protestas airadas y demasiado vistosas, se ha vuelto casi intachable. Por eso es que a Steve Peters indudablemente le queda aún trabajo por hacer con el ídolo uruguayo, quien "se regaló" el domingo pasado ante Manchester City, fingiendo claramente un foul penal que el zaguero argentino Demichelis no cometió. Clattenburg decidió perdonarle la vida, no le mostró la segunda amarilla que correspondía, el de Salto quedó en la cancha y estará al firme el domingo para la nueva final que los "Reds" jugarán de visitantes ante Norwich City.
El entrenador de Inglaterra, Roy Hodgson, ya contrató a Peters, el psicólogo gurú, para que esté junto al plantel de los "Three Lions" apenas comience la preparación final para el Mundial. Obviamente, el profesional viajará a Brasil y pasará a ser entonces, "el arma secreta de Inglaterra". En pocas palabras, para los uruguayos que ahora siguen al Liverpool de Luis Suárez con unción y hasta con fanatismo, de un día para el otro el psicólogo-gurú Steve Peters (60), se pasará al bando enemigo.
jueves, 3 de abril de 2014
"Ese Poyet es realmene un genio"
Luis Suárez sigue recibiendo "caricias" de sus rivales, ellos lo "atienden" de la mejor manera posible, pero así y todo, no logran detenerlo. Muchos ya están renunciando a esas tácticas golpistas (no confundir con la acción de los pseudo-dirigentes uruguayos que derrocaron al brillante Ejecutivo de Sebastián Bauzá, esos sí que no pisarán jamás el "Lion D'Or"). Entre los que dejaron de pegarle duro al de Salto están algunos que no entran a las canchas, pero son -o eran- terribles rivales fuera de ella. La prensa inglesa en general y en particular The Sun y Daily Mail, se conforman actualmente con exponer a la luz del día, cada día, el arte del mejor jugador del mundo, sus trazados maravillosos, su fantasía, su obra demoledora.
De modo que los malvados tuvieron que hacer trabajar sus malévolas mentes a 1.000 kms. por hora para encontrar alguna otra víctima propiciatoria en quien descargar sus plumas maquiavélicas. Y por qué cambiar de nacionalidad? se preguntaron. Y ahí se miraron, todos guiados por el mismo pensamiento: "Gus Poyet, ese defendió demasiado a Suárez!" (así le llamaron siempre en Inglaterra), exclamaron a coro. Entonces se felicitaron unos a otros por la brillante idea, brindaron y pusieron manos a la obra, aprovechando que el uruguayo había agarrado un hierro caliente, tanto que la tarea de salvar a Sunderland del descenso, ya hace rato que le ha quemado las manos, ambas, no una sóla. Pero claro, es uruguayo y no va a aflojar un ápice, no se va a entregar ni loco, pese a que sus futbolistas, si bien se van automatizando con su idea, se niegan a darse cuenta que el fútbol no es por puntos y que, para ganar, hay que meter una pelota redonda en un rectángulo llamado arco.
Casi un mes atrás periodistas de The Sun visitaron la sede de Sunderland para preguntarle a Poyet qué le había ocurrido exactamente en un restaurante muy "chic" de Newcastle, mientras cenaba un lunes de noche junto a su Ayudante Técnico Mauricio Tallarico ("el Tano" según Gustavo).
Cuando el periodista uruguayo Martín Charquero llamó al entrenador a raíz de twits publicados por el humilde servidor que escribe esta nota, Gustavo explicó claramente que en aquella cena del restaurante pituco de Newcastle, se había sentido mal repentinamente tras ingerir una entrada de langostinos y un plato central que incluía más langostinos aún. Pretendió entonces ir a mojarse la cara al excusado, pero no llegó a hacerlo y tuvo que sentarse en el suelo apoyando su espalda contra la pared. Tras declinar en principio el llamado al 999 (en Inglaterra el número de la ambulancia pública), pasados unos minutos Poyet le sugirió al "Tano", su Ayudante: "mirá, llamala, ésto no es normal, no debe ser nada pero por las dudas llamala".
Tras los estudios primarios, el ex-River Plate le contó a Charquero que todo había resultado normal, aunque se decidió profundizarlos en el hospital y allí se trasladaron Técnico y Ayudante. A las pocas horas Gustavo Poyet estaba de regreso en su hogar, sano y salvo, sin que se le hubiera detectado anomalía física alguna. Al otro día estaba entrenando de nuevo a su equipo.
Pese a que esa tarde en las dependencias de Sunderland el entrenador uruguayo, tras explicarle en detalle lo sucedido en la cena de aquel lunes al periodista de The Sun, poco menos que le rogó, conociendo la tela, que no exageraran un ápice y que se limitaran a describir lo que él le terminaba de contar, el matutino salió -literalmente hablando- vendiendo boletines. Titulaban que probablemente Poyet había padecido un ataque de epilepsia, que perdido el conocimiento lo trasladaron de urgencia al hospital, que había pasado la noche internado y que no había asistido a los entrenamientos de su equipo hasta la víspera del día del partido.
"Para mi se terminaron (los periodistas de The Sun)", le confesó Poyet a Charquero en aquella nota. Y a estar por lo sucedido este último fin de semana, el técnico uruguayo cumplió a rajatabla. Según David Coverdale, el periodista de The Sun que fuera encargado de cubrir el choque entre Sunderland y West Ham, bajo el subtítulo de "Ridículo", cuenta cómo se las arregló para burlar la seguridad del "Stade of Light" de Sunderland e instalarse entre el público para llevarle a los lectores ese choque entre rivales directos por el descenso. El periodista alega que el local intentó prohibir la entrada al matutino, simplemente por haber dado a conocer la integración del equipo de Poyet antes del partido ante Liverpool en Anfield, la semana anterior. Por supuesto nada dice de la falsedad que envolvió el cuento que The Sun inventó sobre lo ocurrido con Poyet en el restaurante de Newcastle.
Dice que el uruguayo estaba furioso porque The Sun fue capaz de dar la alineación titular de ese partido ante los "Reds", sin que él se la hubiera comunicado oficial ni extra-oficialmente. Coverdale expresa que el lunes -obviamente tampoco esa noche Poyet le suministró a The Sun el once titular- él sólo erró en dar a Adam Johnson como titular cuando en realidad ingresó el argentino Santiago Vergini, mientras que agrega: "Oh, cómo Poyet hubiera deseado ingresar con los titulares que dimos nosotros, ya que sólo luego de que diera ingreso a Johnson a los 52', Sunderland lució peligroso para su rival".
Pero lo peor viene al pie de las páginas 54 y 55 del The Sun del martes 4 de abril. El título es: "Ese Poyet es realmente un genio". El texto que sigue es un monumento a la ironía y al resentimiento, como realmente pocos pueden verse en el mundo del periodismo, si es que puede considerarse que The Sun es un auténtico periódico, o diario como prefiera llamársele, ya que más bien es un vulgar pasquín de segunda mano, tal como ha quedado refrendado en infinidad de oportunidades.
Esta vez escribe Adian Mole, obviamente un compinche de David Coverdale. "Gus Poyet hizo trabajar su magia de nuevo, pese a negarle inexplicablemente a The Sun la alineación titular de Sunderland", comienza Mole. Y continúa destilando veneno: "El entrenador más grande del mundo (Poyet) impuso su propia marca de fútbol estilo samba. El uruguayo es pretendido por cada uno de los clubes top del planeta. Los hinchas de Sunderland coreaban su nombre como tributo a su perspicacia táctica. Uno de ellos dijo: 'olvídense de los jugadores, todo viene de Poyet. Es un genio, cómo haremos para mantenerlo con nosotros cuando Real Madrid nos golpee la puerta por él?"
Y éste hombre, toda una deshonra viviente para el periodismo deportivo mundial, termina lastimosamente cayendo en el ridículo más deprimente que sea posible imaginar: "sus futbolistas (contrataciones recomendadas por Poyet en enero último) resultaron letales. Bridcutt hizo 8 (goles) y Marcos Alonso, en préstamo de la Fiorentina, 4. El triunfo (fue derrota de Sunderland ante West Ham por 2 a 1) dejó a Derland (abreviatura de Sunderland) peleando por un lugar en la Champions League, una vuelta de tuerca asombrosa, considerando que Poyet heredó en octubre pasado un equipo que estaba peleando por no descender".
Realmente le hace falta algún comentario más a este compendio de basura que pinta de cuerpo entero hasta dónde puede llegar el periodismo chatarra de la peor clase que pueda esperarse?
De modo que los malvados tuvieron que hacer trabajar sus malévolas mentes a 1.000 kms. por hora para encontrar alguna otra víctima propiciatoria en quien descargar sus plumas maquiavélicas. Y por qué cambiar de nacionalidad? se preguntaron. Y ahí se miraron, todos guiados por el mismo pensamiento: "Gus Poyet, ese defendió demasiado a Suárez!" (así le llamaron siempre en Inglaterra), exclamaron a coro. Entonces se felicitaron unos a otros por la brillante idea, brindaron y pusieron manos a la obra, aprovechando que el uruguayo había agarrado un hierro caliente, tanto que la tarea de salvar a Sunderland del descenso, ya hace rato que le ha quemado las manos, ambas, no una sóla. Pero claro, es uruguayo y no va a aflojar un ápice, no se va a entregar ni loco, pese a que sus futbolistas, si bien se van automatizando con su idea, se niegan a darse cuenta que el fútbol no es por puntos y que, para ganar, hay que meter una pelota redonda en un rectángulo llamado arco.
Casi un mes atrás periodistas de The Sun visitaron la sede de Sunderland para preguntarle a Poyet qué le había ocurrido exactamente en un restaurante muy "chic" de Newcastle, mientras cenaba un lunes de noche junto a su Ayudante Técnico Mauricio Tallarico ("el Tano" según Gustavo).
Cuando el periodista uruguayo Martín Charquero llamó al entrenador a raíz de twits publicados por el humilde servidor que escribe esta nota, Gustavo explicó claramente que en aquella cena del restaurante pituco de Newcastle, se había sentido mal repentinamente tras ingerir una entrada de langostinos y un plato central que incluía más langostinos aún. Pretendió entonces ir a mojarse la cara al excusado, pero no llegó a hacerlo y tuvo que sentarse en el suelo apoyando su espalda contra la pared. Tras declinar en principio el llamado al 999 (en Inglaterra el número de la ambulancia pública), pasados unos minutos Poyet le sugirió al "Tano", su Ayudante: "mirá, llamala, ésto no es normal, no debe ser nada pero por las dudas llamala".
Tras los estudios primarios, el ex-River Plate le contó a Charquero que todo había resultado normal, aunque se decidió profundizarlos en el hospital y allí se trasladaron Técnico y Ayudante. A las pocas horas Gustavo Poyet estaba de regreso en su hogar, sano y salvo, sin que se le hubiera detectado anomalía física alguna. Al otro día estaba entrenando de nuevo a su equipo.
Pese a que esa tarde en las dependencias de Sunderland el entrenador uruguayo, tras explicarle en detalle lo sucedido en la cena de aquel lunes al periodista de The Sun, poco menos que le rogó, conociendo la tela, que no exageraran un ápice y que se limitaran a describir lo que él le terminaba de contar, el matutino salió -literalmente hablando- vendiendo boletines. Titulaban que probablemente Poyet había padecido un ataque de epilepsia, que perdido el conocimiento lo trasladaron de urgencia al hospital, que había pasado la noche internado y que no había asistido a los entrenamientos de su equipo hasta la víspera del día del partido.
"Para mi se terminaron (los periodistas de The Sun)", le confesó Poyet a Charquero en aquella nota. Y a estar por lo sucedido este último fin de semana, el técnico uruguayo cumplió a rajatabla. Según David Coverdale, el periodista de The Sun que fuera encargado de cubrir el choque entre Sunderland y West Ham, bajo el subtítulo de "Ridículo", cuenta cómo se las arregló para burlar la seguridad del "Stade of Light" de Sunderland e instalarse entre el público para llevarle a los lectores ese choque entre rivales directos por el descenso. El periodista alega que el local intentó prohibir la entrada al matutino, simplemente por haber dado a conocer la integración del equipo de Poyet antes del partido ante Liverpool en Anfield, la semana anterior. Por supuesto nada dice de la falsedad que envolvió el cuento que The Sun inventó sobre lo ocurrido con Poyet en el restaurante de Newcastle.
Dice que el uruguayo estaba furioso porque The Sun fue capaz de dar la alineación titular de ese partido ante los "Reds", sin que él se la hubiera comunicado oficial ni extra-oficialmente. Coverdale expresa que el lunes -obviamente tampoco esa noche Poyet le suministró a The Sun el once titular- él sólo erró en dar a Adam Johnson como titular cuando en realidad ingresó el argentino Santiago Vergini, mientras que agrega: "Oh, cómo Poyet hubiera deseado ingresar con los titulares que dimos nosotros, ya que sólo luego de que diera ingreso a Johnson a los 52', Sunderland lució peligroso para su rival".
Pero lo peor viene al pie de las páginas 54 y 55 del The Sun del martes 4 de abril. El título es: "Ese Poyet es realmente un genio". El texto que sigue es un monumento a la ironía y al resentimiento, como realmente pocos pueden verse en el mundo del periodismo, si es que puede considerarse que The Sun es un auténtico periódico, o diario como prefiera llamársele, ya que más bien es un vulgar pasquín de segunda mano, tal como ha quedado refrendado en infinidad de oportunidades.
Esta vez escribe Adian Mole, obviamente un compinche de David Coverdale. "Gus Poyet hizo trabajar su magia de nuevo, pese a negarle inexplicablemente a The Sun la alineación titular de Sunderland", comienza Mole. Y continúa destilando veneno: "El entrenador más grande del mundo (Poyet) impuso su propia marca de fútbol estilo samba. El uruguayo es pretendido por cada uno de los clubes top del planeta. Los hinchas de Sunderland coreaban su nombre como tributo a su perspicacia táctica. Uno de ellos dijo: 'olvídense de los jugadores, todo viene de Poyet. Es un genio, cómo haremos para mantenerlo con nosotros cuando Real Madrid nos golpee la puerta por él?"
Y éste hombre, toda una deshonra viviente para el periodismo deportivo mundial, termina lastimosamente cayendo en el ridículo más deprimente que sea posible imaginar: "sus futbolistas (contrataciones recomendadas por Poyet en enero último) resultaron letales. Bridcutt hizo 8 (goles) y Marcos Alonso, en préstamo de la Fiorentina, 4. El triunfo (fue derrota de Sunderland ante West Ham por 2 a 1) dejó a Derland (abreviatura de Sunderland) peleando por un lugar en la Champions League, una vuelta de tuerca asombrosa, considerando que Poyet heredó en octubre pasado un equipo que estaba peleando por no descender".
Realmente le hace falta algún comentario más a este compendio de basura que pinta de cuerpo entero hasta dónde puede llegar el periodismo chatarra de la peor clase que pueda esperarse?
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