Estalló la furia otra vez. La prensa inglesa amanece hoy tal como se preveía. Todos, diarios, TV, radio, la Media completa, se unen en esta jornada de viernes 14 de noviembre de 2014, a la hora de pegarle -por enésima vez, claro está- al suizo Joseph Blatter y a su FIFA.
El hedor a podrido que emana de la resolución del máximo organismo del fútbol mundial, el "yo te absuelvo de toda culpa y de todo cargo", el "yo te bendigo en el nombre de Blatter y sus secuaces", con Rusia y Quatar arrodillados uno junto al otro y agradeciendo fervientemente la confirmación del triunfo de la corrupción que parte de sus inmorales fortunas, se siente desde Newcastle hasta Brighton, desde Bristol hasta Londres, esto es, de norte a sur y de oeste a este de Inglaterra.
Se hace difícil elegir, pero en el momento de hacerlo, la nota editorial de Colin Murray (@colinmurray para los twiteros), es la más jugosa de todas. El título de la página 93 de el Metro de Londres, el diario que de lunes a viernes se entrega gratuitamente a los millones de ciudadanos que pasan horas interminables viajando en el Subte de la metrópoli, es "Suficiente. Tiene que haber otro camino con Blatter afuera"
En el comienzo el joven periodista no duda en asegurar la debilidad absoluta de la palabra "Farsa" para describir la corrupción que preside el reporte de FIFA emitido el jueves 13 de noviembre de 2014, reasegurando las sedes de los Mundiales de 2018 y 2022 en los países originalmente elegidos, es decir, Rusia y Quatar. "Farsa" es sólo otra palabra para definir "Bufonería", "Cachetazo" y "Mascarada". Por eso, por la insuficiencia del término "Farsa", Murray prefiere asegurar tajantemente que lo que se desprende de lo acontecido en las últimas 24 horas, tras esa resolución, está más emparentado con lo "Siniestro", "Inmoral" y "Vergonzoso".
A esta altura el hombre del Metro va llegando trabajosamente a la cima, la ve aproximarse a medida que avanza, quiere tocarla, casi la tiene al alcance de la mano y al final llega y planta su bandera. Desafiante, mira hacia abajo y con el mundo a sus pies, despliega su gran pancarta: "no hay nada de gracioso o de absurdo, luego de lo que ha sucedido, si comenzamos a pensar en encontrar otra vía para gobernar el fútbol en el futuro, lejos de FIFA y lejos de Sepp Blatter".
En el siguiente párrafo, Mr. Murray elige uno de los miles y miles de twits que decoraron la Red acerca del tema. Dice que se le hace muy duro el elegir por dónde empezar, así que ese twitero, @UKsportswire, le sirve de plataforma de lanzamiento, algo así como una especie de Cabo Canaveral. El twit elegido por el periodista del Metro dice: "El reporte de FIFA es el recipiente más grande de mier...jamás arrojado dentro de una cancha de fútbol". Y de verdad que esa frase, conteniendo mucho menos de los clásicos 140 caracteres que Twitter fija como máximo para sus fanáticos, es una síntesis perfecta del pensamiento inglés (y de muchas naciones más) sobre el tema.
Murray dice que la apelación de la resolución que presentará el propio investigador, el estadounidense Michael García, alegando que la resolución final de FIFA basada en su propio informe, que le insumió 18 largos meses de trabajo, es incompleta y errónea en hechos y conclusiones, "mueve el tema mucho más allá de la simple farsa". Esta definición del periodista inglés está muy bien sustendada en la aberración de que Rusia negó olímpicamente su colaboración en la investigación de García, alegando con una soltura de cuerpo casi indecente, que los discos duros donde figuraban los detalles del tema habían desaparecido luego de la decisión de FIFA de adjudicarle al país la organización del Mundial 2018.
En el siguiente acto nuestro amigo Colin llega a un graficismo casi desopilante para remarcar lo absurda y ridícula de la explicación de Moscú. Dice que "es una explicación que hace que cuando Luis Suárez (luego del partido ante Italia) adujo que 'perdí el equilibrio, mi cara le pegó al jugador (Chiellini) y me lastimé los dientes', esa excusa aparezca creíble (comparada con la explicación de los rusos para negar su colaboración en la investigación de García)".
"No me entiendan mal, el tema no es sólo acerca de Rusia y Quatar, es que parece haber manos sucias en todos lados", remarca Murray, para rematar con que "tampoco es solamente el proceso de adjudicación (de los Mundiales), también parece reinar el racismo, la homofobia y la afrenta a los derechos humanos en la construcción de los estadios mundialistas de Quatar, lo cual no parece muy bonito, no?"
Para la mayoría de los ingleses, entre los que se cuenta el periodista del Metro Colin Murray, "es el momento exacto para hablar sobre una sustitución temporal en la conducción del fútbol mundial, o incluso el tomar un nuevo camino, esta vez definitivo, lejos de FIFA. Esto requerirá consensos entre muchas naciones y claro que tendrá serias repercusiones en el deporte (fútbol). Y finaliza: "después de lo acontecido en las últimas 24 horas, quizás es al menos tiempo de iniciar el debate sobre ésto".
viernes, 14 de noviembre de 2014
jueves, 30 de octubre de 2014
Una lucha desigual
Aquella era una lucha desigual, vaya si lo era! El torrente comenzaba con una invitación libidinosa: "Apto para remar contra la corriente", rezaba el cartel, clavado en el fango por algún alma artera, pariente quizás de las que se siguen quemando, hoy y por siempre jamás, en el Infierno de Dante.
Una vida le costó remontar ese río revuelto, metiendo remo entre las ramas enredadas, las lianas, los desperdicios, los animales muertos y los troncos atravesados. Pero no se entregó porque tenía un objetivo, había una meta, aunque él no tenía ni la más remota idea de cuánto faltaba remar para alcanzarla.
Cada tanto intentaba tomarse un descanso, así que enfilaba el rudimentario bote hacia la orilla y prácticamente lo encallaba a propósito en la sucia arena húmeda. Los minutos que podía tomarse un respiro eran una auténtica bendición del cielo, pero el problema era que la mayoría de las veces alguien le tocaba el hombro e interrumpía su mirada absorta, casi en blanco, clavada en la corriente del río revuelto. Y entonces era cuando comenzaba el otro calvario: había que subir la colina...y bajarla. Subir y bajar, subir y bajar, tantas veces o más aún de las que le había visto a Sean Connery en "La Colina de la Deshonra". Eran tantas pero tantas como la mano que lo había llamado durante su breve descanso, se le antojara. Y el final no era demasiado contemplativo, porque la mano enviaba al propio Sean Connery a empujarlo desde la cima para que rodara vertiginosamente como una auténtica bolsa de papas y fuera a parar justo junto al bote encallado por él mismo en el barro de la orilla.
Y después seguía remando, trataba de no parar a descansar a la vera del río, porque estaba visto que era peor. Sí, la Colina era peor. Y había una Colina cada pocos metros y una mano escondida detrás de la maleza, pronta para arrancarlo de su momentáneo remanso, así que no tenía demasiado escapatoria: el martirio menos doloroso era luchar contra la turbulencia del río. Para peor una de las veces la mano no lo llevó a la Colina sino a una especie de Circo Romano, donde lo hizo luchar contra los más feroces gladiadores que pudo seleccionar. Milagrosamente salió airoso y pudo escapar de los leones que ya se le venían encima sin vacilar.
Cuando se despabiló, con los brazos acalambrados y el cuerpo hecho una piltrafa, estaba en el mar. Había llegado a aguas profundas remando contra el torrente. Nunca supo cómo lo había hecho ni tampoco tenía demasiado tiempo como para ponerse a analizar tan raro fenómeno. Hacía calor, desde hacía ya un buen tiempo los inviernos en La Tierra eran cada vez más cortos y benignos, aún en las regiones polares, de manera que los icebergs habían pasado a mejor vida y el mar había recuperado el cien por ciento de sus propiedades en el mundo del Senor. Entonces tuvo una intuición: la vida estaba abajo, en las aguas profundas. No supo por qué, pero se dio cuenta que el mundo continuaba allí, que no se había terminado. Así que abandonó el bote y los remos y se zambulló.
Buceó y buceó, sus branquias se dilataron, comprobó que no se había equivocado. De repente vio su cama, su mesa de luz, sus enseres, sus muebles, su casa, todo lo que alguna vez había estado sobre tierra firme. Dejó ir todo aquello porque la necesidad tiene cara de hereje y para peor, se había unido al placer que la sirena le ofrecía sin reparos de ningún tipo. Ella se le brindaba tal cual era, sin inhibición alguna, una sirena con sus dos piernas y cada una de sus partes inferiores perfectamente colocadas, desmintiendo el mito, sencillamente porque no era tal, sino que era una maravillosa realidad, era su mujer que lo esperaba en el lugar donde el mundo continuaba, es decir, en el sitio justo y en el momento justo.
Un mundo bajo el agua, una nueva Atlántida pero con vida, no muerta. Una convivencia con los peces, calamares, tiburones y las más raras especies que sea posible imaginar, buceando entre parques marinos paradisíacos y paisajes infinitamente más increíbles que los que había disfrutado sobre tierra firme desde que brotaron los continentes. Llegó a pensar que si hubiera aprendido algún instrumento musical, en este momento estaría dedicado a buscar a la orquesta del Titanic, para unirse a ellos y practicar una nueva profesión, completamente diferente a la que lo adornó en su anterior vida mundana. Su picardía golpeó las membranas de su cerebro y le susurró muy bajito, como para que no lo oyeran los involucrados: "che, te das cuenta que acá sí que todos fuman y hacen asados abajo del agua? Igual fue inevitable que algunas cabezas se dieran vuelta, sintiéndose aludidas por la inevitable conclusión.
"Hay que jugársela!", gritó alguien detrás de una gran roca, agregando que "yo me la jugué, anuncié que el mundo terminaba debajo del agua!", pregonó. Entonces él no pudo aguantarse, le salió su temperamento y contestó: "Le erraste, no terminó, no ves que la vida sigue aún bajo el agua?" Y apuntando con su mirada, mostrando un aire de saberlo todo que no era para nada común en él, le hizo notar al otro, al del pronóstico equivocado, la presencia de un individuo que subía y bajaba sin parar una especie de Colina de la Deshonra submarina. Esquivaba tiburones, peces espada y toda clase de depredadores marinos, los cuales le lanzaban feroces dentelladas, sin merecer siquiera una escueta y pálida reprimenda del Capitán Nemo y sus secuaces, quienes hacían la vista gorda ante la cacería artera que amenazaba con concretarse en cualquier momento.
Ahora el hombre se preocupaba de llegar a la cima de la Colina sano y salvo, cargando algo no identificado pero aparentemente de mucho valor para él; cuando descendió, luego de haber depositado arriba su preciada carga, tampoco lo hizo con sus aletas vacías. Ahora anda a los topetazos con los monstruos marinos, pero sigue peleando, no sabe de pausas, tampoco lo ayuda nadie pero no le importa, el duelo es hasta que su nuevo cuerpo submarino aguante.
El deja de observar al luchador empedernido y, en cambio, mira de reojo una vez más sus enseres, lo que alguna vez fue suyo sobre tierra firme. Está claro que no sirven para nada, pese a que se fueron a pique con él. En cambio la lucha cuenta y mucho. Tendrán que pasar unos cuántos centenares de milenios más y en ese momento recién se verá la resolución final, pero por ahora él tiene muy claro que en este nuevo mundo submarino, la pelea sigue...y sigue.
Una vida le costó remontar ese río revuelto, metiendo remo entre las ramas enredadas, las lianas, los desperdicios, los animales muertos y los troncos atravesados. Pero no se entregó porque tenía un objetivo, había una meta, aunque él no tenía ni la más remota idea de cuánto faltaba remar para alcanzarla.
Cada tanto intentaba tomarse un descanso, así que enfilaba el rudimentario bote hacia la orilla y prácticamente lo encallaba a propósito en la sucia arena húmeda. Los minutos que podía tomarse un respiro eran una auténtica bendición del cielo, pero el problema era que la mayoría de las veces alguien le tocaba el hombro e interrumpía su mirada absorta, casi en blanco, clavada en la corriente del río revuelto. Y entonces era cuando comenzaba el otro calvario: había que subir la colina...y bajarla. Subir y bajar, subir y bajar, tantas veces o más aún de las que le había visto a Sean Connery en "La Colina de la Deshonra". Eran tantas pero tantas como la mano que lo había llamado durante su breve descanso, se le antojara. Y el final no era demasiado contemplativo, porque la mano enviaba al propio Sean Connery a empujarlo desde la cima para que rodara vertiginosamente como una auténtica bolsa de papas y fuera a parar justo junto al bote encallado por él mismo en el barro de la orilla.
Y después seguía remando, trataba de no parar a descansar a la vera del río, porque estaba visto que era peor. Sí, la Colina era peor. Y había una Colina cada pocos metros y una mano escondida detrás de la maleza, pronta para arrancarlo de su momentáneo remanso, así que no tenía demasiado escapatoria: el martirio menos doloroso era luchar contra la turbulencia del río. Para peor una de las veces la mano no lo llevó a la Colina sino a una especie de Circo Romano, donde lo hizo luchar contra los más feroces gladiadores que pudo seleccionar. Milagrosamente salió airoso y pudo escapar de los leones que ya se le venían encima sin vacilar.
Cuando se despabiló, con los brazos acalambrados y el cuerpo hecho una piltrafa, estaba en el mar. Había llegado a aguas profundas remando contra el torrente. Nunca supo cómo lo había hecho ni tampoco tenía demasiado tiempo como para ponerse a analizar tan raro fenómeno. Hacía calor, desde hacía ya un buen tiempo los inviernos en La Tierra eran cada vez más cortos y benignos, aún en las regiones polares, de manera que los icebergs habían pasado a mejor vida y el mar había recuperado el cien por ciento de sus propiedades en el mundo del Senor. Entonces tuvo una intuición: la vida estaba abajo, en las aguas profundas. No supo por qué, pero se dio cuenta que el mundo continuaba allí, que no se había terminado. Así que abandonó el bote y los remos y se zambulló.
Buceó y buceó, sus branquias se dilataron, comprobó que no se había equivocado. De repente vio su cama, su mesa de luz, sus enseres, sus muebles, su casa, todo lo que alguna vez había estado sobre tierra firme. Dejó ir todo aquello porque la necesidad tiene cara de hereje y para peor, se había unido al placer que la sirena le ofrecía sin reparos de ningún tipo. Ella se le brindaba tal cual era, sin inhibición alguna, una sirena con sus dos piernas y cada una de sus partes inferiores perfectamente colocadas, desmintiendo el mito, sencillamente porque no era tal, sino que era una maravillosa realidad, era su mujer que lo esperaba en el lugar donde el mundo continuaba, es decir, en el sitio justo y en el momento justo.
Un mundo bajo el agua, una nueva Atlántida pero con vida, no muerta. Una convivencia con los peces, calamares, tiburones y las más raras especies que sea posible imaginar, buceando entre parques marinos paradisíacos y paisajes infinitamente más increíbles que los que había disfrutado sobre tierra firme desde que brotaron los continentes. Llegó a pensar que si hubiera aprendido algún instrumento musical, en este momento estaría dedicado a buscar a la orquesta del Titanic, para unirse a ellos y practicar una nueva profesión, completamente diferente a la que lo adornó en su anterior vida mundana. Su picardía golpeó las membranas de su cerebro y le susurró muy bajito, como para que no lo oyeran los involucrados: "che, te das cuenta que acá sí que todos fuman y hacen asados abajo del agua? Igual fue inevitable que algunas cabezas se dieran vuelta, sintiéndose aludidas por la inevitable conclusión.
"Hay que jugársela!", gritó alguien detrás de una gran roca, agregando que "yo me la jugué, anuncié que el mundo terminaba debajo del agua!", pregonó. Entonces él no pudo aguantarse, le salió su temperamento y contestó: "Le erraste, no terminó, no ves que la vida sigue aún bajo el agua?" Y apuntando con su mirada, mostrando un aire de saberlo todo que no era para nada común en él, le hizo notar al otro, al del pronóstico equivocado, la presencia de un individuo que subía y bajaba sin parar una especie de Colina de la Deshonra submarina. Esquivaba tiburones, peces espada y toda clase de depredadores marinos, los cuales le lanzaban feroces dentelladas, sin merecer siquiera una escueta y pálida reprimenda del Capitán Nemo y sus secuaces, quienes hacían la vista gorda ante la cacería artera que amenazaba con concretarse en cualquier momento.
Ahora el hombre se preocupaba de llegar a la cima de la Colina sano y salvo, cargando algo no identificado pero aparentemente de mucho valor para él; cuando descendió, luego de haber depositado arriba su preciada carga, tampoco lo hizo con sus aletas vacías. Ahora anda a los topetazos con los monstruos marinos, pero sigue peleando, no sabe de pausas, tampoco lo ayuda nadie pero no le importa, el duelo es hasta que su nuevo cuerpo submarino aguante.
El deja de observar al luchador empedernido y, en cambio, mira de reojo una vez más sus enseres, lo que alguna vez fue suyo sobre tierra firme. Está claro que no sirven para nada, pese a que se fueron a pique con él. En cambio la lucha cuenta y mucho. Tendrán que pasar unos cuántos centenares de milenios más y en ese momento recién se verá la resolución final, pero por ahora él tiene muy claro que en este nuevo mundo submarino, la pelea sigue...y sigue.
miércoles, 15 de octubre de 2014
Y tenía razón
Y sí colega Horacio Abadie, es como usted anticipó. Una vez leído el artículo del Daily Mirror, anticipado por una vistosa contraportada con Luis Suárez dedicándole uno de sus goles con la camiseta de Liverpool a sus tres seres más queridos, al lado de un gran titular que reza "Ustedes me deben todo a mi" y de un subtítulo que explica en letras mucho más chicas "Suárez reclama la gloria de Liverpool", sucede que la estrella uruguaya tiene razón.
Y si no que lo digan los números. A ver, el periodista se pone el disfraz de estadístico en aras de que ésto quede bien claro. En 5 partidos disputados desde el 20 de setiembre hasta la fecha, los "Reds" ganaron sólo el último, disputado en su reducto de Anfield el día 4 de octubre por la Barclays Premier League, ante West Bromwich Albion: fue 2 a 1. Antes, el sábado 20 de setiembre West Ham lo había vapuleado muy feo, con un rotundo 3 a 1 en Londres. El martes 23 del mes pasado, llegó M'boro que le sacó un 2 a 2 en Anfield Road por la Capital One, aunque luego Liverpool le ganara la clasificación tras un insólito 14-13, por penales obviamente. El sábado 27 los capitaneados por Steven Gerrard, jugando otra vez en su casa, no pudieron con su clásico rival de ciudad, el Everton del hispano Roberto Martínez: terminaron 1 a 1. Finalmente, el 1ero. de octubre, por el Grupo "B" de la Liga de Campeones, Basilea los derrotó por 1 a 0 en Suiza.
En la última (como usualmente se le llama a la contraportada en la Redacción de un diario uruguayo) del Daily Mirror del miércoles 15 de octubre de 2014, el periodista Darren Lewis expresa que "Luis Suárez dice que Liverpool no habría sido un firme candidato al título (de la Premier) la temporada última, ni habría obtenido una plaza en la Liga de Campeones, sin su presencia".
Acaso los hinchas de Real Madrid le piden humildad a Cristiano Ronaldo? No, claro que no, sería como pedirle peras al olmo. Los "culés" (barcelonistas) no se preocupan mucho de que Lionel Messi esquive sistemáticamente a los chicos que sólo pretenden tocarlo y no lavarse jamás esa mano con la que lo hicieron. Cuál es el tema? Porque pedirle humildad a Luis Suárez en este tema específico, ya rozaría la hipocresía. No lo dice el periodista del Daily Mirror ni el que escribe estas líneas en el "Ojo", lo aseguran los números detallados más arriba. En otras palabras, nadie en su sano juicio puede augurar un futuro venturoso para los dirigidos por Brendan Rodgers, a la vista de los resultados que vienen cosechando. Falta una vida, claro, mucha agua correrá bajo los puentes todavía, pero ya está visto que sustituir la magia de Suárez va a ser casi imposible. Y ese "casi" es por pura generosidad, claro está.
Lewis, ya saltando a la página 62 del matutino londinense, enfatiza que "el goleador de Uruguay, agita el cuchillo ( con sus declaraciones), ya en el tramo final de su suspensión de 4 meses en su nuevo club, el gigante Barcelona". Según el hombre del Mirror, el "9" celeste habría asegurado que "realmente pude terminar feliz (su pasaje por Liverpool) porque si no hubiese tenido la actitud y la mentalidad para liderar el equipo, no creo que a Liverpool le hubiera ido tan bien como le fue".
En cuanto al éxito personal, la crónica del Mirror asegura que el de Salto detalló que "meterme en la Liga de Campeones era otro objetivo que tenía en mente, el suceso personal siempre te hace feliz porque es el reconocimiento al buen trabajo que has hecho. Sin embargo yo puse al equipo delante de eso (lo personal) y la pasada temporada Liverpool estuvo muy cerca de ganar la Premier League, lo cual hubiera sido espectacular".
"Me perdí 6 partidos y sin embargo convertí todos aquellos goles en la Premier League sin rematar penales", agregó el crack uruguayo, siempre según el reporte del Daily Mirror. También insistió en su total inocencia en el "caso Evra", hecho acontecido en octubre de 2011: "fui acusado sin evidencia y eso aún ahora me disgusta", rubricó Suárez según el periodista Darren Lewis.
Lo más curioso y a la vez jugoso de la nota, lo pone en el cierre el propio hombre de prensa, cuando prácticamente le da la razón al uruguayo en todos sus dichos. En una suerte de acto de contricción o reconocimiento tácito, Lewis conviene en que "Sin él (Suárez) Liverpool ha sido incapaz en la actual temporada, de recapturar su centelleante forma del pasado reciente".
Los números, en este caso en particular y en muchos más, han probado ser todopoderosos. Los nefastos resultados obtenidos por el Liverpool post-Suárez, el de la presente temporada, hablan por sí mismos. Las palabras del fenómeno uruguayo, uno de los 4 mejores jugadores del mundo, son solamente el eco de esas estadísticas. La humildad es más linda, es más conmovedora, cae mejor, pero los uruguayos ya la hemos usado demasiado. Hagamos un poco la de los argentinos, démonos "pa'delante" que nos hace sobrada falta, al fin y al cabo tenemos la verdad como bandera, al menos en este caso de Luis Suárez.
Y "con la verdad no ofendo ni temo"...
Y si no que lo digan los números. A ver, el periodista se pone el disfraz de estadístico en aras de que ésto quede bien claro. En 5 partidos disputados desde el 20 de setiembre hasta la fecha, los "Reds" ganaron sólo el último, disputado en su reducto de Anfield el día 4 de octubre por la Barclays Premier League, ante West Bromwich Albion: fue 2 a 1. Antes, el sábado 20 de setiembre West Ham lo había vapuleado muy feo, con un rotundo 3 a 1 en Londres. El martes 23 del mes pasado, llegó M'boro que le sacó un 2 a 2 en Anfield Road por la Capital One, aunque luego Liverpool le ganara la clasificación tras un insólito 14-13, por penales obviamente. El sábado 27 los capitaneados por Steven Gerrard, jugando otra vez en su casa, no pudieron con su clásico rival de ciudad, el Everton del hispano Roberto Martínez: terminaron 1 a 1. Finalmente, el 1ero. de octubre, por el Grupo "B" de la Liga de Campeones, Basilea los derrotó por 1 a 0 en Suiza.
En la última (como usualmente se le llama a la contraportada en la Redacción de un diario uruguayo) del Daily Mirror del miércoles 15 de octubre de 2014, el periodista Darren Lewis expresa que "Luis Suárez dice que Liverpool no habría sido un firme candidato al título (de la Premier) la temporada última, ni habría obtenido una plaza en la Liga de Campeones, sin su presencia".
Acaso los hinchas de Real Madrid le piden humildad a Cristiano Ronaldo? No, claro que no, sería como pedirle peras al olmo. Los "culés" (barcelonistas) no se preocupan mucho de que Lionel Messi esquive sistemáticamente a los chicos que sólo pretenden tocarlo y no lavarse jamás esa mano con la que lo hicieron. Cuál es el tema? Porque pedirle humildad a Luis Suárez en este tema específico, ya rozaría la hipocresía. No lo dice el periodista del Daily Mirror ni el que escribe estas líneas en el "Ojo", lo aseguran los números detallados más arriba. En otras palabras, nadie en su sano juicio puede augurar un futuro venturoso para los dirigidos por Brendan Rodgers, a la vista de los resultados que vienen cosechando. Falta una vida, claro, mucha agua correrá bajo los puentes todavía, pero ya está visto que sustituir la magia de Suárez va a ser casi imposible. Y ese "casi" es por pura generosidad, claro está.
Lewis, ya saltando a la página 62 del matutino londinense, enfatiza que "el goleador de Uruguay, agita el cuchillo ( con sus declaraciones), ya en el tramo final de su suspensión de 4 meses en su nuevo club, el gigante Barcelona". Según el hombre del Mirror, el "9" celeste habría asegurado que "realmente pude terminar feliz (su pasaje por Liverpool) porque si no hubiese tenido la actitud y la mentalidad para liderar el equipo, no creo que a Liverpool le hubiera ido tan bien como le fue".
En cuanto al éxito personal, la crónica del Mirror asegura que el de Salto detalló que "meterme en la Liga de Campeones era otro objetivo que tenía en mente, el suceso personal siempre te hace feliz porque es el reconocimiento al buen trabajo que has hecho. Sin embargo yo puse al equipo delante de eso (lo personal) y la pasada temporada Liverpool estuvo muy cerca de ganar la Premier League, lo cual hubiera sido espectacular".
"Me perdí 6 partidos y sin embargo convertí todos aquellos goles en la Premier League sin rematar penales", agregó el crack uruguayo, siempre según el reporte del Daily Mirror. También insistió en su total inocencia en el "caso Evra", hecho acontecido en octubre de 2011: "fui acusado sin evidencia y eso aún ahora me disgusta", rubricó Suárez según el periodista Darren Lewis.
Lo más curioso y a la vez jugoso de la nota, lo pone en el cierre el propio hombre de prensa, cuando prácticamente le da la razón al uruguayo en todos sus dichos. En una suerte de acto de contricción o reconocimiento tácito, Lewis conviene en que "Sin él (Suárez) Liverpool ha sido incapaz en la actual temporada, de recapturar su centelleante forma del pasado reciente".
Los números, en este caso en particular y en muchos más, han probado ser todopoderosos. Los nefastos resultados obtenidos por el Liverpool post-Suárez, el de la presente temporada, hablan por sí mismos. Las palabras del fenómeno uruguayo, uno de los 4 mejores jugadores del mundo, son solamente el eco de esas estadísticas. La humildad es más linda, es más conmovedora, cae mejor, pero los uruguayos ya la hemos usado demasiado. Hagamos un poco la de los argentinos, démonos "pa'delante" que nos hace sobrada falta, al fin y al cabo tenemos la verdad como bandera, al menos en este caso de Luis Suárez.
Y "con la verdad no ofendo ni temo"...
martes, 14 de octubre de 2014
"Sí se puede!"
Terminó, el ídolo se levanta del banco de suplentes y camina raudo hacia el vestuario, impaciente por dejar el escenario de sus últimas depredaciones. Atrás quedan en su mente aquel remate mordido y cruzado que se coló en el rincón izquierdo inferior del arco de Omán y la "picada" inconcebible, luego de controlar el balón en forma inverosímil, desairando al arquero local, el mismo del Wigan Athletic de la Segunda División inglesa.
En el camino los de la casa lo frenan como no pudieron hacerlo en ese segundo tiempo terrible de la estrella y de todo Uruguay. La ovación que saludó sus goles, la alfombra de turbantes aplaudiendo con frenesí cada uno de sus goles y luego su salida triunfal de la cancha dejándole su lugar a Cristian Stuani, arman para él el rompecabezas de un pasado lejano, aunque todo, incluyendo sus propios aplausos dirigidos a los que lo aclamaban, haya ocurrido unos pocos minutos antes de la hora de irse a las duchas.
Firma rápido, quizás sólo garabatea para acelerar el proceso. -Por qué ese apuro? pregunta alguien mientras aprecia en el plasma -antes hubiera sido la cajita de cristal- la urgencia del de Salto por desprenderse de sus nuevos y exóticos admiradores. Obviamente es una pregunta condenada al desaire de no tener respuesta, pero también puede canjearse por otras similiares como -Por qué no disfruta de un momento que tanta falta le hace después de todo lo que pasó? o -Al final prefiere que le peguen como lo hicieron tantas veces luego de la mano ante Ghana, el "affaire" Evra, las presuntas zambullidas fingidas y las mordidas a Ivanovic y Chiellini? También podría escucharse un -Ahora que encuentra gente que aprecia su genio, su magia, su talento y no se acuerda de todo lo demás, ni de lo realmente malo, ni de lo supuestamente malo, NO LO PUEDE APRECIAR, en serio, qué le pasa a este muchacho? Frente a otra pantalla alguien preguntaría, quizás -No se da cuenta que los desprecia mostrando un apuro sin sentido, como sacándoselos de encima?
Y ahí, encajada como entre rejas, aparece esa expresión clave en toda esta historia de uno de los mejores jugadores de fútbol del planeta: ese "NO LO PUEDE APRECIAR". Luis Suárez, como tantos otros genios del fútbol que han pisado las canchas desde que se inventó el deporte de pegarle con el pie a una pelota redonda, NO PUEDE superar una infancia difícil, complicada, aciaga quizás. La lista es larga, pero hay varios que la encabezan por haber escrito páginas maravillosas, por haber dibujado toda clase de fantasías adentro de un rectángulo de fútbol: Diego Maradona, Erik Cantona, Paul Gascoigne, bastante más atrás Garrincha, tantos, tantos que por más que la memoria se esfuerce nunca llegaría a recordarlos a todos.
NO PUEDEN, realmente NO PUEDEN superar aquel pasado, aquellos traumas, aquella falta de base educacional, aquellas carencias sin piedad, aquellos agujeros sin fondo a la vista. Los vagones de dinero que han recalado en sus cuentas bancarias no han podido comprar una mente nueva, limpia, prolija, pero sobre todo libre de esa rebeldía CON causa, pero a la vez venenosa, artera y cruel.
Luis Suárez encontró muy joven la ayuda y el apoyo invalorable de una mujer y una familia política que pocos integrantes de esa lista -o quizás ninguno- tuvieron. Por ahora parece no alcanzarle para cerrar sus cicatrices. La clave está en que ese trabajo silencioso y tenaz de los suyos, algún día termine dando sus frutos y el final sea feliz.
Todavía se puede, o, como se corea ahora desde algunas tribunas, "Sí se puede!"
En el camino los de la casa lo frenan como no pudieron hacerlo en ese segundo tiempo terrible de la estrella y de todo Uruguay. La ovación que saludó sus goles, la alfombra de turbantes aplaudiendo con frenesí cada uno de sus goles y luego su salida triunfal de la cancha dejándole su lugar a Cristian Stuani, arman para él el rompecabezas de un pasado lejano, aunque todo, incluyendo sus propios aplausos dirigidos a los que lo aclamaban, haya ocurrido unos pocos minutos antes de la hora de irse a las duchas.
Firma rápido, quizás sólo garabatea para acelerar el proceso. -Por qué ese apuro? pregunta alguien mientras aprecia en el plasma -antes hubiera sido la cajita de cristal- la urgencia del de Salto por desprenderse de sus nuevos y exóticos admiradores. Obviamente es una pregunta condenada al desaire de no tener respuesta, pero también puede canjearse por otras similiares como -Por qué no disfruta de un momento que tanta falta le hace después de todo lo que pasó? o -Al final prefiere que le peguen como lo hicieron tantas veces luego de la mano ante Ghana, el "affaire" Evra, las presuntas zambullidas fingidas y las mordidas a Ivanovic y Chiellini? También podría escucharse un -Ahora que encuentra gente que aprecia su genio, su magia, su talento y no se acuerda de todo lo demás, ni de lo realmente malo, ni de lo supuestamente malo, NO LO PUEDE APRECIAR, en serio, qué le pasa a este muchacho? Frente a otra pantalla alguien preguntaría, quizás -No se da cuenta que los desprecia mostrando un apuro sin sentido, como sacándoselos de encima?
Y ahí, encajada como entre rejas, aparece esa expresión clave en toda esta historia de uno de los mejores jugadores de fútbol del planeta: ese "NO LO PUEDE APRECIAR". Luis Suárez, como tantos otros genios del fútbol que han pisado las canchas desde que se inventó el deporte de pegarle con el pie a una pelota redonda, NO PUEDE superar una infancia difícil, complicada, aciaga quizás. La lista es larga, pero hay varios que la encabezan por haber escrito páginas maravillosas, por haber dibujado toda clase de fantasías adentro de un rectángulo de fútbol: Diego Maradona, Erik Cantona, Paul Gascoigne, bastante más atrás Garrincha, tantos, tantos que por más que la memoria se esfuerce nunca llegaría a recordarlos a todos.
NO PUEDEN, realmente NO PUEDEN superar aquel pasado, aquellos traumas, aquella falta de base educacional, aquellas carencias sin piedad, aquellos agujeros sin fondo a la vista. Los vagones de dinero que han recalado en sus cuentas bancarias no han podido comprar una mente nueva, limpia, prolija, pero sobre todo libre de esa rebeldía CON causa, pero a la vez venenosa, artera y cruel.
Luis Suárez encontró muy joven la ayuda y el apoyo invalorable de una mujer y una familia política que pocos integrantes de esa lista -o quizás ninguno- tuvieron. Por ahora parece no alcanzarle para cerrar sus cicatrices. La clave está en que ese trabajo silencioso y tenaz de los suyos, algún día termine dando sus frutos y el final sea feliz.
Todavía se puede, o, como se corea ahora desde algunas tribunas, "Sí se puede!"
miércoles, 27 de agosto de 2014
Con la Ventana abierta
En algunos casos de futbolistas, el pase es como la Justicia: tarda pero llega. Este período de pases europeo ha sido largo como siempre y, también como siempre, los nombres de muchos uruguayos han dado la vuelta al mundo en 80 días (o más aún) como aquella épica película de Cantinflas. Que "Fulano" se va, que "Sultano" viene en préstamo, que "Perengano" se queda, que...
Y qué comidilla para nosotros los periodistas, qué lleva y trae, qué delicioso chusmerío, cómo nos gusta jugar al anticipo estilo Godín, estamos en la nuestra, como pez en el agua, cada vez que se abre la ventana por la que entran, junto con el viento, el sol y la lluvia (si nos descuidamos y no la cerramos a tiempo) todos los pases del mundo, todos, todos. Pero como al principio, muchos, casi la mayoría de las transferencias tan esperadas por tantos, futbolistas, técnicos, hinchas y...periodistas -no nos vamos a quedar afuera que nos encanta el vértigo y la movida- tardan casi hasta el final y a veces hasta llegan y todo.
COATES. Qué vamos a hacer con Seba Coates que técnicamente es un fenómeno pero no juega nunca, porque es muy lento y no se adapta al ritmo de la Premier? Cuántas veces y cuántos uruguayos se han hecho esa pregunta! Hasta el cansancio, no es así? Parece que en estas horas un técnico uruguayo, muy respetado como profesional y como persona en Inglaterra, ha decidido ir al rescate del popular "Seba". No lo ha confirmado aún, pero los medios divulgan que Gustavo Poyet pretende que Liverpool le ceda a Coates en préstamo para su Sunderland. El entrenador uruguayo quería en principio una renovación del préstamo de Favio Borini, el italiano del Liverpool, quien no anduvo ni pa'trás (como decimos los uruguayos) durante su primera temporada en los "Reds", pero que le rindió a pleno al ex-Chelsea y Tottenham cuando se lo llevó a los populares "Black Cats" del norte de Inglaterra.
El problema surgió cuando Milan vendió al "loquísimo" Mario Balotelli a Liverpool en 16 millones de libras. Así, se quedó sin "9" pero con tela mucho más que suficiente para ir por Borini que, por cierto, le interesa a Berlusconi y mucho. A Liverpool, obviamente, le encanta la idea de vender al italiano en lugar de prestarlo otra vez a Sunderland, así que parece que la operación se haría. Y ahí es donde sale a escena el gigante rubio ex-Nacional: la Federación Inglesa no permite a ningún club prestarle dos futbolistas simultáneamente a una misma institución, por lo cual, si a Sunderland se le cierran las puertas, ahora más que entornadas, que lo conducirían a Favio Borini, ambos clubes -el de Rodgers y el de Poyet- quedarían en libertad de acción para proceder y el zaguero internacional uruguayo defendería, a préstamo por la temporada, al Sunderland de Gustavo Poyet. Y en esas están ellos, con el periodista esperando la confirmación del entrenador uruguayo a la consulta efectuada. Hasta ahora no la ha dado, siempre se puede apelar a "Miss Paciencia" pero si tarda mucho, también vendría bien aquello de "el que calla otorga". Por qué no?
LA JOYA. Abel Hernández quería dejar Palermo. Contribuyó a retornar al "Fuccia" a la Serie "A" con 14 toquesitos a las redes rivales, pero consideraba que su tiempo en el fútbol de Italia se había extinguido solito, igual que una vela. Primero todos lo hacían aterrizando en el Stade of Light de Sunderland, requerido por Poyet, hasta que el entrenador le aclaró a algún periodista que lo consultó al respecto que "Abel nunca estuvo en el candelero para Sunderland...".
Hoy mismo, miércoles 27 de agosto de 2014, la "Joya" fue fotografiado en el aeropuerto de Palermo junto a su apoderado y al avión privado que lo trasladaría directamente a la ciudad de Hull. Atrás había quedado el interés del Benfica y de alguno más, así que dicen las malas lenguas -y las buenas también- que al momento de que este teclado es castigado por el periodista, el ex-Penarol se está sometiendo al examen médico de rigor en las instalaciones del Hull City. Por lo pronto, de manana ya estuvo en el campo de entrenamiento del equipo "atigrado" (como también se le llama al The Strongest de La Paz) y posó junto a un chiquito cuyo cabello curiosamente era del mismo color del amarillo-anaranjado de los bastones verticales que el nuevo club de Abel combina con rayas de color...negro. Sí, leyó bien, la "Joya" volverá a ser aurinegra o, al menos, casi, debido a esa tendencia al anaranjado de esas rayas amarillas verticales.
Algunos reportes hablan de que Hull City pagó 8 millones de libras a Palermo por Abel Hernández. Otros dicen que fueron 10 millones, pero en ambos casos "El Tigre" se mandó la compra record de su historia...aunque todavía, en estos momentos, la TV inglesa siga durmiendo la siesta olímpicamente e insista en continuar informando simple y tímidamente sobre "interés de Hull por el delantero de la selección uruguaya Abel Hernández".
RAMIREZ. Al fraybentino Gastón Ramírez lo daban como lesionado en Southampton. Inclusive, supuestamente basándose en esa información, Oscar Tabárez ni siquiera lo citó para los amistosos a disputarse próximamente por la selección.
Sorpresivamente hoy es casi jugador del Sevilla de Andalucía. Anuncian que el futbolista está en la histórica ciudad del sur de la Península Ibérica, sometiéndose al visto bueno de los doctores de su nuevo club y listo a rubricar su contrato, un préstamo del que hace uso el andaluz por la presente temporada. Es evidente que Southampton lo debe cotizar alto al ex-aurinegro, simplemente deducirán que si pagaron una cifra récord en la historia del club por un futbolista, a la hora de venderlo intentarán al menos rescatar el mismo monto. Y Sevilla, pese a que le vendió al lateral Alberto Moreno al Liverpool, no puede, no le da la nafta, como no le da a la gran mayoría de clubes hispanos e italianos, debido a una situación que excede largamente las fronteras del fútbol e inclusive del deporte en general: por eso lo del préstamo.
CEBOLLA. "Algunos días parece que sí, otros que no, pero evidentemente a medida que se acerca el final del "Transfer Window" (Período de Pases) se va a hacer más difícil", le escribió hace pocos días Gustavo Poyet a cierto periodista que lo consultó sobre cuál era la auténtica chance del "Cebolla" Rodríguez de incorporarse a su Sunderland.
Hoy miércoles 27 de agosto de 2014 dicen que Cristian Rodríguez, el hombre de a caballo en sus visitas a su Juan Lacaze querido, que se quejaba con razón de sus pocos minutos en el Atlético de Madrid, un hombre cargado de títulos hasta la mandíbula, será compinche del goleador colombiano Radamel Falcao García en el Mónaco de Francia. Parece, todo lo indica, que este otro ex-aurinegro, al menos en un futuro cercano, verá en vivo el Gran Premio de Montecarlo y se jugará, de vez en cuando, no sean malos, alguna fichita en el famoso casino de la ciudad monegasca.
VARELA. El juvenil Guillermo Varela intentó "picar" con David Moyes, hasta fue anunciado como la primera adquisición del entonces nuevo técnico de Manchester United, pero no pasó de la Reserva. Ahora ya anticipaban que tampoco el severo y duro holandés Louis Van Gaal lo tendría en sus planes, así que, aprovechando el buen "feeling" creado por el "Negocio Di María", todo indica que colocarán al ex-Penarol -otro más- en la filial de Castilla del Real Madrid. Y allí sí que pinta con posibilidades de futuro, porque justamente para eso están las filiales, del club que sea, para desarrollar y promover figuras jóvenes que luego sean aprovechadas por el equipo superior. Casi nada lo que se le presenta al juvenil por delante: aprovecharlo significaría transformar su futuro inmediato en oro en polvo.
CAVANI. Edison Cavani está como pegado con cascola al París Saint Germain. Es que "le parisién" sólo huviera necesitado negociarlo en caso de haber comprado a Angel Di María, pero el argentino prefirió la lluvia y las nubes de estas Islas y hasta quedarse sin Champions League -total es uno de los que ganó la famosa "Décima"- para venirse a Manchester Unit ed. "Ahora para qué lo vamos a vender?" se habrán preguntado los quataríes propietarios del club parisiense, con referencia al futuro del de Salto. "No compramos a nadie, no gastamos de más, esta vez no violamos el 'Fair Play Financiero', FIFA no nos puede tocar", habrán pensado en voz alta.
Arsenal lo quería, dicen que Wenger, a quien el periodista pescó muy absorto admirando los movimientos de la "Brujita" Verón que practicaba Fut-Volley en Ipanema en pleno Campeonato del Mundo, es fanático del ex-Danubio, Palermo y Napoli. Para peor el domingo último, el francés Olivier Giroud, quien con su entrada a la cancha "le salvó la petiza" igualándole a Everton un partido imposible a falta de pocos minutos, se fracturó un dedo del pie casi sobre la hora del final del encuentro.
Para colmo de males Theo Walcott no se termina de recobrar de su eterna lesión y el chileno Alexis Sánchez, quien tampoco es punta declarado, definido, no termina de adaptarse al equipo, a la Premier o a quién sabe qué, pero no anda ni pa'trás, como decimos los uruguayos.
Algunos diarios ingleses insisten obsecadamente en que Arsenal de Arsene prepara una oferta de 50 millones de libras a PSG por Edison Cavani. "Total, se habla de la lesión de Ibrahimovic, pero el sueco ya ha comenzado a entrenar en recuperación, ya está dando los primeros pasos como quien dice", afirman dichas fuentes. Igual la oferta no aparece, es decir no termina de concretarse, si es que en algún momento se materializa. Difícil, PSG no necesita dinero, por cierto es lo que menos precisa y al no comprar a Di María no estará de nuevo en problemas con FIFA por el asunto del Fair Play Financiero. Parece un "Pleno" que no va a salir nunca, pero en esto de los pases cualquiera sabe que nunca jamás está dicha la última palabra, al menos hasta el último minuto, cuando se cierra la ventana y se bajan las persianas.
Y qué comidilla para nosotros los periodistas, qué lleva y trae, qué delicioso chusmerío, cómo nos gusta jugar al anticipo estilo Godín, estamos en la nuestra, como pez en el agua, cada vez que se abre la ventana por la que entran, junto con el viento, el sol y la lluvia (si nos descuidamos y no la cerramos a tiempo) todos los pases del mundo, todos, todos. Pero como al principio, muchos, casi la mayoría de las transferencias tan esperadas por tantos, futbolistas, técnicos, hinchas y...periodistas -no nos vamos a quedar afuera que nos encanta el vértigo y la movida- tardan casi hasta el final y a veces hasta llegan y todo.
COATES. Qué vamos a hacer con Seba Coates que técnicamente es un fenómeno pero no juega nunca, porque es muy lento y no se adapta al ritmo de la Premier? Cuántas veces y cuántos uruguayos se han hecho esa pregunta! Hasta el cansancio, no es así? Parece que en estas horas un técnico uruguayo, muy respetado como profesional y como persona en Inglaterra, ha decidido ir al rescate del popular "Seba". No lo ha confirmado aún, pero los medios divulgan que Gustavo Poyet pretende que Liverpool le ceda a Coates en préstamo para su Sunderland. El entrenador uruguayo quería en principio una renovación del préstamo de Favio Borini, el italiano del Liverpool, quien no anduvo ni pa'trás (como decimos los uruguayos) durante su primera temporada en los "Reds", pero que le rindió a pleno al ex-Chelsea y Tottenham cuando se lo llevó a los populares "Black Cats" del norte de Inglaterra.
El problema surgió cuando Milan vendió al "loquísimo" Mario Balotelli a Liverpool en 16 millones de libras. Así, se quedó sin "9" pero con tela mucho más que suficiente para ir por Borini que, por cierto, le interesa a Berlusconi y mucho. A Liverpool, obviamente, le encanta la idea de vender al italiano en lugar de prestarlo otra vez a Sunderland, así que parece que la operación se haría. Y ahí es donde sale a escena el gigante rubio ex-Nacional: la Federación Inglesa no permite a ningún club prestarle dos futbolistas simultáneamente a una misma institución, por lo cual, si a Sunderland se le cierran las puertas, ahora más que entornadas, que lo conducirían a Favio Borini, ambos clubes -el de Rodgers y el de Poyet- quedarían en libertad de acción para proceder y el zaguero internacional uruguayo defendería, a préstamo por la temporada, al Sunderland de Gustavo Poyet. Y en esas están ellos, con el periodista esperando la confirmación del entrenador uruguayo a la consulta efectuada. Hasta ahora no la ha dado, siempre se puede apelar a "Miss Paciencia" pero si tarda mucho, también vendría bien aquello de "el que calla otorga". Por qué no?
LA JOYA. Abel Hernández quería dejar Palermo. Contribuyó a retornar al "Fuccia" a la Serie "A" con 14 toquesitos a las redes rivales, pero consideraba que su tiempo en el fútbol de Italia se había extinguido solito, igual que una vela. Primero todos lo hacían aterrizando en el Stade of Light de Sunderland, requerido por Poyet, hasta que el entrenador le aclaró a algún periodista que lo consultó al respecto que "Abel nunca estuvo en el candelero para Sunderland...".
Hoy mismo, miércoles 27 de agosto de 2014, la "Joya" fue fotografiado en el aeropuerto de Palermo junto a su apoderado y al avión privado que lo trasladaría directamente a la ciudad de Hull. Atrás había quedado el interés del Benfica y de alguno más, así que dicen las malas lenguas -y las buenas también- que al momento de que este teclado es castigado por el periodista, el ex-Penarol se está sometiendo al examen médico de rigor en las instalaciones del Hull City. Por lo pronto, de manana ya estuvo en el campo de entrenamiento del equipo "atigrado" (como también se le llama al The Strongest de La Paz) y posó junto a un chiquito cuyo cabello curiosamente era del mismo color del amarillo-anaranjado de los bastones verticales que el nuevo club de Abel combina con rayas de color...negro. Sí, leyó bien, la "Joya" volverá a ser aurinegra o, al menos, casi, debido a esa tendencia al anaranjado de esas rayas amarillas verticales.
Algunos reportes hablan de que Hull City pagó 8 millones de libras a Palermo por Abel Hernández. Otros dicen que fueron 10 millones, pero en ambos casos "El Tigre" se mandó la compra record de su historia...aunque todavía, en estos momentos, la TV inglesa siga durmiendo la siesta olímpicamente e insista en continuar informando simple y tímidamente sobre "interés de Hull por el delantero de la selección uruguaya Abel Hernández".
RAMIREZ. Al fraybentino Gastón Ramírez lo daban como lesionado en Southampton. Inclusive, supuestamente basándose en esa información, Oscar Tabárez ni siquiera lo citó para los amistosos a disputarse próximamente por la selección.
Sorpresivamente hoy es casi jugador del Sevilla de Andalucía. Anuncian que el futbolista está en la histórica ciudad del sur de la Península Ibérica, sometiéndose al visto bueno de los doctores de su nuevo club y listo a rubricar su contrato, un préstamo del que hace uso el andaluz por la presente temporada. Es evidente que Southampton lo debe cotizar alto al ex-aurinegro, simplemente deducirán que si pagaron una cifra récord en la historia del club por un futbolista, a la hora de venderlo intentarán al menos rescatar el mismo monto. Y Sevilla, pese a que le vendió al lateral Alberto Moreno al Liverpool, no puede, no le da la nafta, como no le da a la gran mayoría de clubes hispanos e italianos, debido a una situación que excede largamente las fronteras del fútbol e inclusive del deporte en general: por eso lo del préstamo.
CEBOLLA. "Algunos días parece que sí, otros que no, pero evidentemente a medida que se acerca el final del "Transfer Window" (Período de Pases) se va a hacer más difícil", le escribió hace pocos días Gustavo Poyet a cierto periodista que lo consultó sobre cuál era la auténtica chance del "Cebolla" Rodríguez de incorporarse a su Sunderland.
Hoy miércoles 27 de agosto de 2014 dicen que Cristian Rodríguez, el hombre de a caballo en sus visitas a su Juan Lacaze querido, que se quejaba con razón de sus pocos minutos en el Atlético de Madrid, un hombre cargado de títulos hasta la mandíbula, será compinche del goleador colombiano Radamel Falcao García en el Mónaco de Francia. Parece, todo lo indica, que este otro ex-aurinegro, al menos en un futuro cercano, verá en vivo el Gran Premio de Montecarlo y se jugará, de vez en cuando, no sean malos, alguna fichita en el famoso casino de la ciudad monegasca.
VARELA. El juvenil Guillermo Varela intentó "picar" con David Moyes, hasta fue anunciado como la primera adquisición del entonces nuevo técnico de Manchester United, pero no pasó de la Reserva. Ahora ya anticipaban que tampoco el severo y duro holandés Louis Van Gaal lo tendría en sus planes, así que, aprovechando el buen "feeling" creado por el "Negocio Di María", todo indica que colocarán al ex-Penarol -otro más- en la filial de Castilla del Real Madrid. Y allí sí que pinta con posibilidades de futuro, porque justamente para eso están las filiales, del club que sea, para desarrollar y promover figuras jóvenes que luego sean aprovechadas por el equipo superior. Casi nada lo que se le presenta al juvenil por delante: aprovecharlo significaría transformar su futuro inmediato en oro en polvo.
CAVANI. Edison Cavani está como pegado con cascola al París Saint Germain. Es que "le parisién" sólo huviera necesitado negociarlo en caso de haber comprado a Angel Di María, pero el argentino prefirió la lluvia y las nubes de estas Islas y hasta quedarse sin Champions League -total es uno de los que ganó la famosa "Décima"- para venirse a Manchester Unit ed. "Ahora para qué lo vamos a vender?" se habrán preguntado los quataríes propietarios del club parisiense, con referencia al futuro del de Salto. "No compramos a nadie, no gastamos de más, esta vez no violamos el 'Fair Play Financiero', FIFA no nos puede tocar", habrán pensado en voz alta.
Arsenal lo quería, dicen que Wenger, a quien el periodista pescó muy absorto admirando los movimientos de la "Brujita" Verón que practicaba Fut-Volley en Ipanema en pleno Campeonato del Mundo, es fanático del ex-Danubio, Palermo y Napoli. Para peor el domingo último, el francés Olivier Giroud, quien con su entrada a la cancha "le salvó la petiza" igualándole a Everton un partido imposible a falta de pocos minutos, se fracturó un dedo del pie casi sobre la hora del final del encuentro.
Para colmo de males Theo Walcott no se termina de recobrar de su eterna lesión y el chileno Alexis Sánchez, quien tampoco es punta declarado, definido, no termina de adaptarse al equipo, a la Premier o a quién sabe qué, pero no anda ni pa'trás, como decimos los uruguayos.
Algunos diarios ingleses insisten obsecadamente en que Arsenal de Arsene prepara una oferta de 50 millones de libras a PSG por Edison Cavani. "Total, se habla de la lesión de Ibrahimovic, pero el sueco ya ha comenzado a entrenar en recuperación, ya está dando los primeros pasos como quien dice", afirman dichas fuentes. Igual la oferta no aparece, es decir no termina de concretarse, si es que en algún momento se materializa. Difícil, PSG no necesita dinero, por cierto es lo que menos precisa y al no comprar a Di María no estará de nuevo en problemas con FIFA por el asunto del Fair Play Financiero. Parece un "Pleno" que no va a salir nunca, pero en esto de los pases cualquiera sabe que nunca jamás está dicha la última palabra, al menos hasta el último minuto, cuando se cierra la ventana y se bajan las persianas.
miércoles, 20 de agosto de 2014
"Rata repugnante"
"Sus dientes brillan con orgullo, pero gracias a Dios esta vez Luis Suárez los mostró solamente para sonreir de oreja a oreja".
Así comienza este miércoles 20 de agosto de 2014 la venenosa nota que abarca las páginas 60 y 61 del sensacionalista The Sun. Continúa expresando que "el más conocido rechinador de dientes del mundo, los hizo brillar como nunca cuando Barcelona pudo finalmente quitar el velo que cubría a su mega estrella adquirida a Liverpool".
Los títulos, en letras blancas sobre fondo negro, junto a un primer plano del rostro de Luis Suárez exhibiendo la mejor de sus sonrisas, es: "No disculpas. No gracias a la cúpula de Liverpool. No tributo a los hinchas". Y un poco más abajo, en letras más reducidas, "...Y no más mordidas".
MAL AGRADECIDO. Abajo de ese primer plano de la cara feliz del goleador, aparece otra foto, otra vez del propio Suárez, sonriendo también, pero a la vez que muestra el dorso de la camiseta "blaugrana" con el número "9". Al tiempo que el "periodista" detalla puntillosamente cada frase de las declaraciones del uruguayo en su presentación del martes al mediodía, agrega que "típicamente, Suárez no tuvo palabras para los hinchas de Liverpool e ignoró lo que el club hizo por él. Nada de 'Gracias'. Nada de "Lo siento", mientras por otro lado, frívolamente admitió que la infame mordida a Chiellini pudo haber roto su ambición de siempre, que fue un pase al gigante catalán (Barcelona)". Por supuesto que el hombre se olvidó, en un repentino toquecito de demencia mental, del mensaje de apoyo que el uruguayo envió a su ex-entrenador y a los jugadores de Liverpool, minutos antes del comienzo de una nueva edición de la Premier League, texto que Brendan Rodgers leyó con voz quebrada por la emoción.
Haciendo un alto en el tortuoso camino que recorre este "periodista" en esas dos páginas del matutino londinense, podría intercalarse la puntualización de que este presunto descendiente de griegos -o griego de nacimiento, por qué no?- Antony Kastrinakis- es todo un emblema del típico "Papparazzi" de nuestra era, una triste versión de comunicador frustrado, alguien a quien le sale por todos los poros el mayor volumen de alcahuetería que el lector pudiera ser capaz de imaginar, un caza "méritos", un clásico trepador de esos que cuando caen de las alturas crean para los demás una tarea casi imposible: juntar sus pedacitos para que calcen unos con otros con la mayor decencia posible.
Kastrinakis, un don nadie por cierto, es un vulgar alcahuete que pretende transformarse en el vengador del Uruguay 2 Inglaterra 1, con dos goles de su odiado Luis Suárez, quien directamente "pateó" a sus antiguos anfitriones, fuera del Mundial de Brasil.
CONTUNDENTE. Quizás a este griego -o descendiente de griegos- se le hayan quemado las yemas de los dedos cuando, en su inventada función de vengador de la selección inglesa, al detallar las palabras de Suárez en su presentación del martes, tuvo que escribir, entre otras cosas, que "perder partidos oficiales con Barcelona me hiere, pero perderme los partidos de Uruguay me hiere más. Amo a mi país y a la selección uruguaya. El hecho de que me perderé la próxima Copa América, me lastima un montón".
Sobre dos fotos casi tipo carnet de las mordidas anteriores del de Salto, Kastrinakis estampa un título en letras verdes sobre fondo blanco, que abarca ambas páginas, la 60 y la 61 del matutino: "Rata repugnante - Luis desaira a Liverpool".
CIFRA. Pero este impresentable "papparazzi" deportivo ya había arrancado con su sucia tarea en la última página del The Sun del mismo miércoles 20. Titula la nota con "Discusión en la cifra de Suárez". Encabeza enfatizando que "Suárez forzó a Liverpool a aceptar una rebaja en su precio de £75 millones a £ 65". El individuo se apoya en presuntas declaraciones del vice-presidente de Barcelona, Jordi Mestre quien, según este personero de The Sun, habría dicho que "tenía (Suárez) una cláusula de salida (en el último contrato con Liverpool) de £75 millones, pero gracias al trabajo de nuestro equipo de negociadores y porque Luis tenía un enorme deseo de jugar con nosotros, logramos rebajarla a £65 millones". Siempre siguiendo la dudosa y tortuosa ruta de Kastrinakis, una alta fuente de Liverpool desmintió, aunque muy escuetamente, esta versión: "eso no es correcto".
En términos generales la Inglaterra futbolística sigue admirando a Luis Suárez. No pasa un sólo día sin que se le mencione en los medios, tanto escritos como televisados. Es su verdugo, pero igual lo idolatran, se diría que insólitamente lo aman. Los que saben, los que manejan la realidad y analizan en profundidad, lo ensalzan, se niegan a bajarlo del pedestal, como se negaron a hacerlo con el mismísimo Diego Maradona, otro que "los mató" en su momento en un Mundial, pero de quien pueden verse todavía programas especiales en la televisión inglesa, a la vez que continúa siendo noticia con una constancia que mueve al asombro.
Claro que la excepción que confirma la regla nunca estará ausente, ni en este tema ni en ninguno, sea de carácter deportivo o no. Y nuestro amigo Antony Kastrinakis es, justamente, una sucia excepción.
Nota del redactor: Es muy común en los dirigentes del fútbol declarar que la ropa sucia se lava en casa. Muchos me tipificarán el delito de "Contradicción" no bien comiencen a leer los primeros párrafos de ésta nota del Ojo. Pues a ellos les digo que me sumo a esos hombres de fútbol que afirman lavar la ropa sucia en casa. Voy a seguir pensando igual en el "caso Suárez" (el último claro, porque hay varios anteriores). Al de Salto le agradeceré por siempre ese épico triunfo ante Inglaterra, pero también lo fustigaré de por vida por haber borrado con el codo -o con los dientes- lo que escribió con la mano. Pese a ello no toleraré jamás a los escaladores "papparazzis" del deporte que aprovechan situaciones como la de Luis Suárez, para ganar posiciones y alcahuetear a sus patrones de turno: como va dicho en la nota, a esos, cuando caen de las alturas, no hay quien pueda juntarle los pedacitos, simplemente se hacen polvo".
Así comienza este miércoles 20 de agosto de 2014 la venenosa nota que abarca las páginas 60 y 61 del sensacionalista The Sun. Continúa expresando que "el más conocido rechinador de dientes del mundo, los hizo brillar como nunca cuando Barcelona pudo finalmente quitar el velo que cubría a su mega estrella adquirida a Liverpool".
Los títulos, en letras blancas sobre fondo negro, junto a un primer plano del rostro de Luis Suárez exhibiendo la mejor de sus sonrisas, es: "No disculpas. No gracias a la cúpula de Liverpool. No tributo a los hinchas". Y un poco más abajo, en letras más reducidas, "...Y no más mordidas".
MAL AGRADECIDO. Abajo de ese primer plano de la cara feliz del goleador, aparece otra foto, otra vez del propio Suárez, sonriendo también, pero a la vez que muestra el dorso de la camiseta "blaugrana" con el número "9". Al tiempo que el "periodista" detalla puntillosamente cada frase de las declaraciones del uruguayo en su presentación del martes al mediodía, agrega que "típicamente, Suárez no tuvo palabras para los hinchas de Liverpool e ignoró lo que el club hizo por él. Nada de 'Gracias'. Nada de "Lo siento", mientras por otro lado, frívolamente admitió que la infame mordida a Chiellini pudo haber roto su ambición de siempre, que fue un pase al gigante catalán (Barcelona)". Por supuesto que el hombre se olvidó, en un repentino toquecito de demencia mental, del mensaje de apoyo que el uruguayo envió a su ex-entrenador y a los jugadores de Liverpool, minutos antes del comienzo de una nueva edición de la Premier League, texto que Brendan Rodgers leyó con voz quebrada por la emoción.
Haciendo un alto en el tortuoso camino que recorre este "periodista" en esas dos páginas del matutino londinense, podría intercalarse la puntualización de que este presunto descendiente de griegos -o griego de nacimiento, por qué no?- Antony Kastrinakis- es todo un emblema del típico "Papparazzi" de nuestra era, una triste versión de comunicador frustrado, alguien a quien le sale por todos los poros el mayor volumen de alcahuetería que el lector pudiera ser capaz de imaginar, un caza "méritos", un clásico trepador de esos que cuando caen de las alturas crean para los demás una tarea casi imposible: juntar sus pedacitos para que calcen unos con otros con la mayor decencia posible.
Kastrinakis, un don nadie por cierto, es un vulgar alcahuete que pretende transformarse en el vengador del Uruguay 2 Inglaterra 1, con dos goles de su odiado Luis Suárez, quien directamente "pateó" a sus antiguos anfitriones, fuera del Mundial de Brasil.
CONTUNDENTE. Quizás a este griego -o descendiente de griegos- se le hayan quemado las yemas de los dedos cuando, en su inventada función de vengador de la selección inglesa, al detallar las palabras de Suárez en su presentación del martes, tuvo que escribir, entre otras cosas, que "perder partidos oficiales con Barcelona me hiere, pero perderme los partidos de Uruguay me hiere más. Amo a mi país y a la selección uruguaya. El hecho de que me perderé la próxima Copa América, me lastima un montón".
Sobre dos fotos casi tipo carnet de las mordidas anteriores del de Salto, Kastrinakis estampa un título en letras verdes sobre fondo blanco, que abarca ambas páginas, la 60 y la 61 del matutino: "Rata repugnante - Luis desaira a Liverpool".
CIFRA. Pero este impresentable "papparazzi" deportivo ya había arrancado con su sucia tarea en la última página del The Sun del mismo miércoles 20. Titula la nota con "Discusión en la cifra de Suárez". Encabeza enfatizando que "Suárez forzó a Liverpool a aceptar una rebaja en su precio de £75 millones a £ 65". El individuo se apoya en presuntas declaraciones del vice-presidente de Barcelona, Jordi Mestre quien, según este personero de The Sun, habría dicho que "tenía (Suárez) una cláusula de salida (en el último contrato con Liverpool) de £75 millones, pero gracias al trabajo de nuestro equipo de negociadores y porque Luis tenía un enorme deseo de jugar con nosotros, logramos rebajarla a £65 millones". Siempre siguiendo la dudosa y tortuosa ruta de Kastrinakis, una alta fuente de Liverpool desmintió, aunque muy escuetamente, esta versión: "eso no es correcto".
En términos generales la Inglaterra futbolística sigue admirando a Luis Suárez. No pasa un sólo día sin que se le mencione en los medios, tanto escritos como televisados. Es su verdugo, pero igual lo idolatran, se diría que insólitamente lo aman. Los que saben, los que manejan la realidad y analizan en profundidad, lo ensalzan, se niegan a bajarlo del pedestal, como se negaron a hacerlo con el mismísimo Diego Maradona, otro que "los mató" en su momento en un Mundial, pero de quien pueden verse todavía programas especiales en la televisión inglesa, a la vez que continúa siendo noticia con una constancia que mueve al asombro.
Claro que la excepción que confirma la regla nunca estará ausente, ni en este tema ni en ninguno, sea de carácter deportivo o no. Y nuestro amigo Antony Kastrinakis es, justamente, una sucia excepción.
Nota del redactor: Es muy común en los dirigentes del fútbol declarar que la ropa sucia se lava en casa. Muchos me tipificarán el delito de "Contradicción" no bien comiencen a leer los primeros párrafos de ésta nota del Ojo. Pues a ellos les digo que me sumo a esos hombres de fútbol que afirman lavar la ropa sucia en casa. Voy a seguir pensando igual en el "caso Suárez" (el último claro, porque hay varios anteriores). Al de Salto le agradeceré por siempre ese épico triunfo ante Inglaterra, pero también lo fustigaré de por vida por haber borrado con el codo -o con los dientes- lo que escribió con la mano. Pese a ello no toleraré jamás a los escaladores "papparazzis" del deporte que aprovechan situaciones como la de Luis Suárez, para ganar posiciones y alcahuetear a sus patrones de turno: como va dicho en la nota, a esos, cuando caen de las alturas, no hay quien pueda juntarle los pedacitos, simplemente se hacen polvo".
domingo, 10 de agosto de 2014
La vuelta de tuerca del PSG
El domingo amanece con la lluvia que no ha caído durante mucho tiempo. El verano de las Islas Británicas viene siendo la revelación de la temporada: espectacular. Pero hoy la lluvia se ha descargado sin piedad y hasta los truenos que por esta parte del mundo son casi de otro planeta, se hicieron oir.
Faltaba más, el sitio web Givemesport.com se pone a tono con la crudeza del clima y larga un trueno más fuerte que los otros: el periodista Patrick Surlis afirma rotundamente, basándose en la edición dominical del francés Le Parisien, que París Saint Germain ha llegado a la conclusión de que necesita vender al uruguayo Edison Cavani si quiere acceder a nuevas contrataciones en este período de pases que vence el 31 del corriente mes.
"Primero la idea del PSG era convencer al disconforme goleador para que permaneciera en París, pero la idea de venderlo comenzó a dar vueltas últimamente, junto con la tácita amenaza de nuevas sanciones de FIFA en caso de que los parisienses violen nuevamente las normas del Fair Play Financiero recientemente establecido por el organismo rector del fútbol mundial".
El periodista refiere seguidamente a la compra de David Luiz a Chelsea. Recuerda que por el zaguero PSG pagó unos 50 millones de euros y también que el millonario de París tiene la obsesión de contar con el "Flaco" Angel Di María. El tema no es la obtención de fondos para financiar la compra del argentino a Real Madrid, ya que en ese rubro a los quataríes propietarios del París Saint Germain no se les mueve un pelo. Acá el punto es no caer de nuevo en infracción y exponerse a lo que esta vez serían gravísimas sanciones de FIFA.
Supuestamente basándose siempre en Le Parisien, el periodista Patrick Surlis enfatiza que teóricamente hay más botines de exportación en PSG y ellos se llaman Ezequiel Lavezzi, su coterráneo Javier Pastore y el brasilero Lucas Moura, pero según afirma "ninguno de los tres ha colmado expectativas con sus actuaciones, por lo cual sus respectivas cotizaciones han bajado notoriamente y por eso PSG ha fracasado -al menos hasta ahora- en su intento de venderlos en Europa".
"En cambio Cavani, con sus 25 goles y 7 asistencias en la última temporada, continúa siendo uno de los más formidables delanteros de Europa", concluye Surlis. El periodista del sitio web había remarcado antes que por el goleador uruguayo hay tres interesados de la Premier League y subía los nombres de Liverpool, Manchester United y Arsenal. Evidentemente las palabras de Mourinho, confirmando la permanencia de Fernando Torres en Chelsea para esta nueva temporada y el propio hecho de que los "Blues" tienen en su plantel principal un extranjero de más con relación a la nueva norma de la Premier de limitar a 17 el número de foráneos en cada club, los descarta -al menos aparentemente- de la competencia por Edison Cavani.
Eso sí, hay un problema extra pero no por eso menor en toda esta trama: ayer el Daily Star descartó la transferencia de Cavani a Liverpool, porque el uruguayo habría reclamado el cobro de 300.000 libras semanales al club de Anfield, nada más ni nada menos que 100.000 más de las que ganaba Luis Suárez tras firmar su multimillonario contrato de diciembre de 2013.
Fácil y de ingenio, como decía en su programa de TV el inolvidable Isidro Cristiá: si PSG ahora está decidido a vender a Edison Cavani, primero debe convencer al goleador para que se ponga a tiro con sus exigencias económicas...cualquiera sea el club que se haga de sus servicios. Si no, no hay negocio.
Faltaba más, el sitio web Givemesport.com se pone a tono con la crudeza del clima y larga un trueno más fuerte que los otros: el periodista Patrick Surlis afirma rotundamente, basándose en la edición dominical del francés Le Parisien, que París Saint Germain ha llegado a la conclusión de que necesita vender al uruguayo Edison Cavani si quiere acceder a nuevas contrataciones en este período de pases que vence el 31 del corriente mes.
"Primero la idea del PSG era convencer al disconforme goleador para que permaneciera en París, pero la idea de venderlo comenzó a dar vueltas últimamente, junto con la tácita amenaza de nuevas sanciones de FIFA en caso de que los parisienses violen nuevamente las normas del Fair Play Financiero recientemente establecido por el organismo rector del fútbol mundial".
El periodista refiere seguidamente a la compra de David Luiz a Chelsea. Recuerda que por el zaguero PSG pagó unos 50 millones de euros y también que el millonario de París tiene la obsesión de contar con el "Flaco" Angel Di María. El tema no es la obtención de fondos para financiar la compra del argentino a Real Madrid, ya que en ese rubro a los quataríes propietarios del París Saint Germain no se les mueve un pelo. Acá el punto es no caer de nuevo en infracción y exponerse a lo que esta vez serían gravísimas sanciones de FIFA.
Supuestamente basándose siempre en Le Parisien, el periodista Patrick Surlis enfatiza que teóricamente hay más botines de exportación en PSG y ellos se llaman Ezequiel Lavezzi, su coterráneo Javier Pastore y el brasilero Lucas Moura, pero según afirma "ninguno de los tres ha colmado expectativas con sus actuaciones, por lo cual sus respectivas cotizaciones han bajado notoriamente y por eso PSG ha fracasado -al menos hasta ahora- en su intento de venderlos en Europa".
"En cambio Cavani, con sus 25 goles y 7 asistencias en la última temporada, continúa siendo uno de los más formidables delanteros de Europa", concluye Surlis. El periodista del sitio web había remarcado antes que por el goleador uruguayo hay tres interesados de la Premier League y subía los nombres de Liverpool, Manchester United y Arsenal. Evidentemente las palabras de Mourinho, confirmando la permanencia de Fernando Torres en Chelsea para esta nueva temporada y el propio hecho de que los "Blues" tienen en su plantel principal un extranjero de más con relación a la nueva norma de la Premier de limitar a 17 el número de foráneos en cada club, los descarta -al menos aparentemente- de la competencia por Edison Cavani.
Eso sí, hay un problema extra pero no por eso menor en toda esta trama: ayer el Daily Star descartó la transferencia de Cavani a Liverpool, porque el uruguayo habría reclamado el cobro de 300.000 libras semanales al club de Anfield, nada más ni nada menos que 100.000 más de las que ganaba Luis Suárez tras firmar su multimillonario contrato de diciembre de 2013.
Fácil y de ingenio, como decía en su programa de TV el inolvidable Isidro Cristiá: si PSG ahora está decidido a vender a Edison Cavani, primero debe convencer al goleador para que se ponga a tiro con sus exigencias económicas...cualquiera sea el club que se haga de sus servicios. Si no, no hay negocio.
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