viernes, 27 de febrero de 2015

Los suicidas ingleses

Son los mismos que nos hacen pasar fines de semana de novela, los que nos deleitan poniendo quinta velocidad cada 15 segundos o fabricando quiebres que serían la envidia del épico Venancio Ramos. Son los mismos que se matan a goles sin piedad, los que tejen combinaciones tan elaboradas que quizás mirando con atención quedan grabadas en el inmaculado césped de las canchas, mucho más indelebles que el vaporoso spray que utlizan los árbitros de hoy para marcar el lugar donde van el balón y la barrera en cada tiro libre cercano al área.

-Vení, apurate, mirá el partido que te estás perdiendo bolu...! No viste el pase que metió Ozil loco, Giroud abrió las piernas y cuando parecía que le pegaba Oxlade-Chamberlain, sólo la acarició con cara interna y se la dejó muerta para Santi Cazorla que le arrancó la cabeza al arquero! Dale, dejá eso y vení pa'cá que ésto es arte loco, no es fútbol normal!

Un gol de Arsenal puede venir deslizándose previamente sobre una alfombra roja más lujosa que la de los "Oscar" y seguro que motivará el elocuente y entusiasmado monólogo precedente en una casa de uruguayos radicados en Inglaterra. Pero acá el tema es que no sólo los "Gunners" del norte de Londres se llevan las palmas en pincelar jugadas de fútbol que tendrían un lugar aparte reservado en la mismísima "National Gallery" de la Trafalgar Square, en pleno centro de la capital inglesa.

LUJO. Lo mismo pueden hacer, unos con el mismo lujo, otros no tanto, casi todos los cuadros de la Premier League. Y sus hinchas deliran, saltan, bailan, no se sientan nunca porque no vale la pena ya que al minuto habrá que pararse de nuevo para apreciar otra obra de arte de sus preferidos. Así se juega en la Primera División inglesa. Todos atacan, rotan, tocan, corren más que Ussain Bolt, le pegan de todos lados y la meten en todos los ángulos y rincones que sea posible. Los técnicos planifican para herir, deliberan sobre la mejor manera de dar la estocada final. Por los flancos aparece el 2-1 y el defensa queda desairado y desprotegido; por el medio la pared cortita con precisión de reloj suizo y algún taquito colado. Tal vez se meta también alguien que abre sus piernas porque los ojos que tiene en la nuca le avisan que detrás de él llega un compinche a mil por hora, dispuesto a consumar la obra.

-Pero mirá lo que es eso, Liverpool lleva 3 minutos tocando sin parar y Southampton no la caza ni equivocado, qué es ésto por Dios? Pará, pará, mirá eso, mirá, mirá, gooool!! gooool!! No se puede creer, 75 toques y todavía al final Coutinho la clava en el ángulo, qué bárbaro, es demasiado!!!

A esa altura toda la casa está instalada frente al televisor, cada uno embobado por la película de ciencia ficción que se está filmando sobre un impecable manto verde: éste es el fútbol de Inglaterra, el de la excelsa Premier League, que captura y jamás suelta tanto a propios como a foráneos.

SUICIDIO. El problema se da cuando los clubes ingleses pretenden hacer exactamente lo mismo a nivel internacional, tanto en la Champions League como en la Europa League. Tiempo atrás, no tanto por cierto, conseguían reeditar el libreto a ese nivel y terminaban muchas veces como monarcas del continente, hasta que simple y sencillamente les tomaron los puntos. Ahora los demás, aún los equipos más modestos del este de Europa, les agarraron la mano. Sus tácticas ofensivas de la más variada elaboración y procedencia, ya no hieren a los demás. Bueno, en ese caso habría un remedio para el mal y esa cura sería ni más ni menos que la implantación de tácticas defensivas o el arte de acordarse que un equipo se arma de atrás hacia adelante y que al rival, por más humilde que parezca, no hay que subestimarlo y, en cambio, controlarlo.

Pero las dos últimas semanas de Champions y Europa League han dejado al descubierto una cruel verdad: los equipos ingleses no están preparados para frenar al rival, aunque fuere el más pobre de ellos. Hace mucho que perdieron la costumbre de marcar y, peor aún, sus entrenadores parecen no planificar los partidos mirando lo que acostumbra hacer el rival de turno. Todo apunta a que no saben dónde están sus puntos fuertes ni tampoco los débiles, de modo que en esas condiciones mal puede esperarse que un Wenger, un Rodgers, un Pochettino o un Pellegrini, éstos dos aún pese a su condición de latinos, la cual se supone que podría revestirlos de cierta picardía al respecto, elaboren estrategias defensivas adecuadas al contendor, Es que el fútbol de entre casa, ese que levanta en vilo al mundo entero por su preciocismo, por tener hasta el carácter de excelso, les hizo perder la ruta que conduce a sistemas defensivos acordes en efectividad al mundo del balompie que nos gobierna hoy. Y en el fútbol del tercer milenio eso es como pegarse un tiro en la boca, un auténtico suicidio.

BICHO. Arsenal está infamemente fuera de la Champions aunque las matemáticas no quieran confesarlo todavía. Manchester City intentará casi un imposible en el Nou Camp, Tottenham Hotspurs y Liverpool le dijeron adiós a la Europa League. Everton sigue solamente porque el Young Boys de Suiza es todavía mucho menos de lo poco que ya era en temporadas anteriores.

Pero en el rincón opuesto espera siempre el pícaro José Mourinho con su Chelsea, excepción que confirma la regla general de la Premier League y a su vez, el seguro próximo monarca del fútbol de Inglaterra. Cuando Didier Drogba convirtió en gol el último penal de la serie en aquel aún cercano 19 de mayo de 2012, ante Bayern Munich en su propio predio del Alianza Arena  y así le dió la Champions League al último club inglés que la ganó, llevaba con él una banderita imaginaria con la cara de "Mou". Porque si bien para entonces el entrenador "blue" era el italiano Roberto Di Mateo, ex-goleador en los '90 del Chelsea de Gustavo Poyet, el sello de la conquista continuaba perteneciendo al escritorio de José Mourinho. Un auténtico técnico "bicho" el portugués, el único en estas Islas que puede hacerlo porque sabe cómo hacerlo.

miércoles, 25 de febrero de 2015

La Noche del Chacal

"Bien masticado" es el título de la portada de deportes que luce en la última página del Daily Mail edición papel, el día después del retorno del pistolero Luis Suárez a Inglaterra, dejando malherido a Manchester City y a Manuel Pellegrini tendido en el campo de batalla, claramente expuesto a una estocada final que hasta podría terminar con su ciclo en los "citizens".

"El Etihad (estadio de Manchester City) se le había negado dos veces a Suárez en la Premier. No había podido convertir y se había llevado de allí una tarjeta amarilla. Anoche la cosa tuvo sabor a revancha para el ex-Liverpool", publica más abajo el matutino londinense, en tanto que la leyenda al pie de la foto del segundo gol del uruguayo a Joe Hart, quien ha tenido que digerirse ya cinco conquistas del goleador, dice: "King Luis (Rey Luis) anota el segundo mientras Joe Hart vuela en vano".

MANIQUIES. En una página interior de la publicación, Martin Keown, ex-referente del Arsenal de Londres, critica duramente a la defensa del City, calificando a sus integrantes como "maniquíes", estáticos, helados, impotentes ante el accionar de Luis Suárez en ambas anotaciones, pero muy especialmente en la primera. Acto seguido, Keown se anticipa en el tiempo y aventura que "según parece las ansias de Champions para City deberán esperar un poco más".

Casi como una suerte de prolongación del pensamiento del ex-Gunner, quizás podría agregarse que la llamativa facilidad con que Luis Suárez le anota a los equipos ingleses, incluyendo ambos goles en la sonada eliminación de la selección de la rosa del Mundial de Brasil, tiene una explicación muy clara, desde el momento que la misma está a la vista de todos los que semana a semana disfrutan de la fluidez, claridad y contundencia del fútbol de la Premier League: en Inglaterra los espacios están a la orden del día. En estas tierras, futbolísticamente hablando claro, se especula poco y nada. Las canchas inglesas son testigos mudos del cambio de ataque por ataque. Se juega siempre a ganador, no existe un Elche o un Granada, o un equipo cualquiera de La Liga que no sea Real Madrid, Atlético o el propio Barcelona, que no ponga cien candados en el borde de su área, resignando de pique todo intento de ataque, como si el hacer lo contrario fuera transgredir una supuesta ley que los obliga a venerar a los grandes dentro del campo de juego. Si un día aparecieran alambrados bloqueando el arco de los equipos de La Liga que no sean los tres grandes, no sería sorpresa para ningún mortal. Pero subiendo en el mapa, en la Premier, como va dicho más arriba, la cosa es muy distinta y darle aunque no sean más de 3 cms. a Luis Suárez, se paga muy caro siempre. Por qué el ex-Nacional le anota siempre a los equipos ingleses, a tal punto que se puede decir sin temor a equívocos, que "los tiene de hijos", es una pregunta entonces de muy fácil contestación: porque el uruguayo es un fuera de serie al que encima los equipos ingleses le dan espacios que, aunque muchas veces sean mínimos, en el caso de Suárez son más que suficientes para responderles con un "buen provecho sres."

PRIMER DOBLETE. Pero regresando a las publicaciones londinenses, el Daily Express titula en su portada "Suárez pone la mordida en el City". En la página 55 el periodista Paul Joice hace un análisis especial del regreso del guerrero a uno de los tantos campos de batalla donde peleó desde enero de 2011 hasta mayo de 2014. Dice por ejemplo que "es la primera vez que Suárez marca dos goles para Barcelona", situación remarcable y que muy pocos percibieron. Agrega que asombrosamente y debido al nuevo rol que representa en su actual club, el de Salto "ya igualó en Barcelona las 12 asistencias de gol que totalizó jugando para Liverpool FC al cabo de la temporada anterior (2013-2014)", aunque también pronostica con un gran porcentaje de acierto, que "desde sus comienzos en el 'Blaugrana' nunca fue -ni lo es hoy tampoco- siquiera probable que alcance los 31 goles que convirtió para los 'Reds'". La explicación que detalla Joice para este adelanto nada aventurado por cierto, al punto que es casi un "chocolate por la noticia", es que "Suárez en Barca ya no es el único que tiene que pagar las cuentas como lo hacía en Liverpool. Ahora tiene a su lado a otros socios tan poderosos como él, que lo ayudan a hacerlo". Sin embargo, al cierre de su análisis, el periodista del Daily Express aclara que "aún así, cumpliendo un nuevo rol, el doblete de anoche llevó a Suárez a 9 goles convertidos ya para Barcelona".

Finalmente, en otra página, la publicación matutina de la capital inglesa, apela a un graficismo que muestra que Luis Suárez estampó su sello con nitidez en la noche de Champions del Etihad: "al final Sergio Aguero dio esperanzas con una elegante definición y Lionel Messi desperdició lo que era la eliminación segura del local, pero para entonces ya la noche pertenecía por entero a otro sudamericano".  Podría agregarse algo como  "La noche del chacal"?


lunes, 2 de febrero de 2015

Barcelona es suelo minado

Era un avión, los rivales le miraban el número en cada partido. Para ellos era como pararse en el andén de una estación por donde corría el "Tren Bala" a máxima velocidad: sólo sentían la ráfaga que provocaba al pasar. Casi ni tocaba el césped, volaba cortando el aire. Los arqueros sabían de memoria el camino a los rincones del arco donde la pelota se alojaba, ya muerta, inerte, tras sus remates tan furibundos como caprichosos que la hacían doblar primero en una dirección, luego en otra, para al final del recorrido retomar su camino original, haciendo pasar verguenza a la mismísima "Jabulani" de Sud Africa 2010.

Ese y no el actual era el Gareth Bale del Tottenham Hotspur, por quien Real Madrid rompió todos los récords y por si hacía falta demostró, al pagar semejante fortuna por él, que es el club más poderoso del planeta. La Liga, plagada de equipos que se cierran atrás poco menos que tomados de las manos, haciéndole honor a la famosa y viejísima canción del "Puma" Rodríguez, que respetan tanto a los grandes (dos o tres ahora? pero ese es otro tema) al punto de alcanzar la humillante actitud de actuar como visitantes aún recibiéndolos en su propia cancha. Es el reino del respeto y la veneración que alcanzan los rezos de los viernes en una Mezquita. Y eso lleva a la especulación más exagerada que alguien pueda imaginar. Son los reyes del bostezo y las apuestas hablan solamente de cuántos goles pueden llegar a recibir de los gigantes.

Las diferencias de presupuesto son tan siderales que si los "chicos" no toman esa opción, están condenados a ser vapuleados y goleados sin remedio cada vez que enfrentan a Real Madrid y Barcelona, ya que el caso de Atlético es un punto y aparte, porque es un grande forjado a pulmón y a corazón más que a dinero. Y ahí, en ese terror a la goleada y al papelón, se terminan los espacios y las franquicias. El "Tren Bala" encuentra desvíos, barreras y luces rojas que no le permiten siquiera iniciar el "sprint". Se bambolea, descarrila con inusitada frecuencia y cuando amaga embalar, lo frenan. A Bale pocos rivales le miran el número en La Liga y si intenta sacar un latigazo tras el cual la pelota cae de repente o se desvía varias veces sin rebotar en nadie, siempre aparecen cien piernas que se lo impiden.

El caso de Luis Suárez es aún más grave que el del atleta galés. En Liverpool era el mismísimo demonio vestido de jugador de fútbol. Sus maniobras inesperadas eran de fantasía, burlescas. Sus rivales trataban por todos los medios de evitar el ridículo, pero pocas veces lo lograban y casi siempre quedaban "vestidos y sin visita". Era como si él les encargara ir a buscar cigarrillos y el diario al kiosco de la esquina y si se negaban los plantaba en el césped como si fueran flores, con el fin de adornar el gramado de las distintas canchas que el de Salto pisaba.

HANNIBAL. Sus goles destellaban más colores que el propio "Arco Iris". Los hacía de todas las maneras imaginables: de espaldas al arco, sin ángulo posible para un remate imposible, desde el medio de la cancha y contra la línea del "outball", mirando muerto de risa como el arquero se daba con todo el cuerpo contra los fierros del arco en la desesperación por evitar el ridículo de los ridículos. También pasaba el balón por el costado de un defensor a toda velocidad y sacaba un latigazo que restallaba en todo el estadio mientras el balón se colaba en un ángulo del arco enemigo. Los defensas trataban de evitar como fuera el cometer infracciones cerca de su propia área porque sabían que eran todas penales con barrera. El les daba a elegir: "quieren el plato clásico de la casa, por encima de la barrera? por afuera de ella (el "golón" a Joe Hart ante el City)? O tal vez prefieren un remate recto al palo del arquero?"

Al principio el enorme Steven Gerrard le dejaba algún tiro libre como para que el pibe nuevo fuera tomando un poco de confianza. Pero cuando Luis Suárez ya comenzaba -estilo ganadores de Wimbledon- a imprimir su nombre entre los grandes de Anfield, el gran capitán sólo se reservaba algún remate libre aislado para él, con el único fin de sorprender un poco a los rivales con un "éstos están jugados a que lo patea Luis, me lo tiro yo a ver qué pasa". El 90% de los tiros libres en Liverpool eran propiedad privada, estaban a nombre de Luis Alberto Suárez Díaz y solamente faltaba que el uruguayo clavara en el césped un cartel de "No Pasar-Propiedad Privada". Para todos, hinchas, técnicos y jugadores rivales y hasta propios, prensa, público en general, Suárez era en Inglaterra una suerte de "Hannibal the Cannibal", pero no sólo por los conocidos episodios extra-fútbol que protagonizó, sino también y fundamentalmente por las atrocidades que llegó a hacerle a sus rivales con una pelota de fútbol en sus pies.

SUBDITO. "Tiene que jugar de nueve nueve, en el medio del ataque", clamaban las voces al principio, cuando recién había quedado habilitado para jugar en su nuevo club. "Pah! Pero ahora juega de nueve nueve y tampoco pasa nada", concluyeron las mismas gargantas. Tiro libre a favor del "blaugrana": invariablemente allá van Messi y Neymar, conversan tapándose la boca para no alejarse del último grito de la moda. Luis Suárez agacha la cabeza y, como buen súbdito pleno de fidelidad, encamina sus pasos hacia la zona del punto penal, por las dudas si hay algún rebote y termina pescando alguna mojarrita.

El pique corto acalambrante se quedó vagando por Anfield como un alma en pena. Aquellos defensores que se paraban delante de él con menos posibilidades que Leónidas y sus 300 espartanos ante la invasión persa, fueron cambiados por una especie de Armada infranqueable y pletórica de confianza. Los goles que llovían como el maná del cielo, quedaron nostálgicos besando redes inglesas, porque se encontraron de golpe y porrazo con que no entienden ni el castellano ni el catalán. A veces Messi y Neymar se miran y en un pacto mudo deciden apreciar el trabajo del nuevo. Después de todo les arrastra marcas como nadie, les abre bulevares y avenidas para que transiten con comodidad y se luzcan como quiere la hinchada del Camp Nou. Es como si se dijeran "che, tenemos un empleado de lujo, vamos a tratarlo bien, es lo menos que podemos hacer. Además nos conviene que esté contento, si desde que está él acá, cada vez hacemos más goles nosotros dos".

Entonces comienzan a pasarle la pelota, hasta a veces se dignan buscarlo para que anote alguno, pero no hay caso, es como que ya es demasiado tarde: a "Hannibal the Cannibal" le hicieron un electro-shock, le quitaron el vértigo, la fuerza, el pique, la picardía, la insolencia, el descaro...la magia. Tomó la decisión equivocada, se fue donde ya había otros con muchas de esas cualidades, pisó terreno prohibido. Barcelona es suelo minado para Suárez. Y en suelo minado las precauciones que se deben tomar anulan la libertad de movimientos, la soltura, la sonrisa, la alegría, la magia...los goles. Cada vez suena más fuerte en Inglaterra: para el final de la temporada alguien, seguramente muy grande y poderoso, esperará con los brazos abiertos y una alfombra roja extendida. el regreso a la vida futbolística de..."Hannibal the Cannibal".

  

lunes, 22 de diciembre de 2014

E Día del Zaguero...uruguayo

Es la hora de los zagueros uruguayos. Una vez más, porque a lo largo y a lo ancho de la historia del fútbol el país se ha destacado por esos leones que a puro rugido y fiereza, no dejan pasar a nadie cerca de su guarida.

Ahora es el turno de la Liga Espanola, oficialmente llamada La Liga. El trabajo de Josema Giménez y Diego Godín, ambos hechos a la medida del Cholo Simeone, viene siendo descollante. Además de una calidad y una personalidad descomunales y exhuberantes, ambos parecen asomarse desde el fondo con un cuchillo entre los dientes, como para hacerle honor al épico dicho de su propio entrenador, cuando aún su tarea se desarrollaba dentro del campo de juego, corriendo rivales, sacudiéndolos y haciéndolos temblar. Son dos "Tarzanes" sin taparrabos, que a veces se cubren con una camiseta roja y blanca y en otras oportunidades optan por otra de color celeste.

TITANES. El trabajo de ambos fue decisivo en el duelo titánico que Atlético le ganó, mucho más dramáticamente que lo que habla un 4 a 1, al Athletic Biblao en la "caldera del diablo" del San Mamés, Josema llegó al colmo de cubrir algún error del capitán de la selección uruguaya, nada menos que su propio capitán. Y Godín, para respaldar a su compinche en una pelota aérea que pintaba complicada, terminó estrellando su nariz contra la parte posterior de la cabeza del juvenil. Son ejemplos de una noche memorable, con el rugido de los vascos como música de fondo, una especie de plataforma de lanzamiento de sus jugadores en procura de la presa de turno. Josema hasta se "fumó" las provocaciones de los delanteros vascos y ambos se las vieron tiesas con el punta Aduriz, todo un símbolo del local.

Por las dudas, si es que algún día algún acaudalado da con la cifra que Atlético Madrid pide por cualquiera de ellos, una suma que será por cierto absolutamente exhorbitante e inusual para un zaguero, el "colchonero" tiene un repuesto a la medida. Y lo tiene funcionando, no está archivado esperando su oportunidad. Y lo tiene cerquita, sin ir más lejos, en otra zona de Madrid, en cierta medida algo alejada del Manzanares donde está enclavado el "VicenteCalderón". Juega en el Getafe de la capital y tras cada partido la prensa sube más el volumen al hablar de él. A Emiliano Velázquez, vice-campeón mundial Sub 20 haciendo pareja de zagueros justamente -qué coincidencia fantástica, no?- con Josema Giménez, cada vez lo miran con los ojos más abiertos.

Hace unos cuántos días fue uno de los reponsables directo del 0 a 0 entre su club y Barcelona. Según una nota imperdible de Antonio Durán en el sitio web "El minuto 93", muy difundida en las redes sociales en las últimas horas, el 29 de setiembre pasado el ex-danubiano debutó ante Málaga y estuvo "habilísimo en el arte de meter el pie y fue un absoluto fuera de serie limpiando el desorden dentro del área". El autor de la nota continúa exhaltando las virtudes del uruguayo: "aquel día no dio opción alguna a Roque Santa Cruz. Le pasó por encima al paraguayo en cada mano a mano y luego, para colmo, sacaba el balón con un acierto y una finura impropias para un zaguero central".

OSADO. La publicación se extiende a continuación en toda clase de elogios para el espigado zaguero oriental, hasta recalar justamente en ese 0 a 0 conseguido por el Getafe ante el mismísimo Barcelona. En ese punto, Durán explica que "en la última media hora Emiliano lo abarcó todo y hubo una secuencia en que cada ataque "culé" terminaba abortado por sus piernas interminables". Y agrega el autor de la jugosa nota: "cada vez que abandonó el área, desangró a Luis Suárez. Si éste lo encaraba Emiliano se estiraba y le quitaba el balón en un arrebato de orgullo; si en cambio la estrella optaba por recibir de espaldas, el juvenil aparentaba dejarlo recibir pero terminaba siempre anticipándolo una y otra vez. Qué osadía, un chico nacido en 1994, secando a la super-estrella de su nación! pensé yo".

La nota de Antonio Durán es anterior, pero el domingo Emiliano Velázquez, con un zurdazo espectacular,que se metió junto al horizontal, le empató el partido a Granada en el minuto 78, diciendo figuradamente "este es sólo mi primer gol en La Liga, pero sólo el primero eh!" Claro, no podía ser menos que Giménez y Godín que, aparte de devorar delanteros semana a semana, también se dan el lujo de ser zagueros-goleadores con una frecuencia inusitada.

COATES. Más al norte, en Inglaterra, un lateral izquierdo se lesiona en el calentamiento previo a un clásico y el técnico uruguayo Gustavo Poyet debe apelar a un zaguero coterráneo suyo, que prácticamente no había jugado hasta entonces en el Sunderland, club en el que está a préstamo, ya que pertenece a Liverpool. Sebastián Coates se olvidó de sus lesiones y cumplió una actuación descollante, la mejor desde que juega en Inglaterra y los "Black Cats", como se le denomina al Sunderland, ganaron en la hora su cuarto clásico consecutivo a Newcastle, el tercero de la "Era Poyet".

Son patrones, mandan, imponen, hacen y deshacen: son los zagueros uruguayos dentro y fuera de fronteras. Y a nivel de selección, decir "redondo" es quedarse muy corto realmente. El nivel de los defensas uruguayos que pasean su clase por Europa, todos ellos afiliados al exitoso proceso celeste, es excepcional. Mientras tanto el Maestro Tabárez, cómodamente recostado en su sofá, campanea todo y sonríe aliviado: en esa zona del equipo, es soplar y hacer botella.

lunes, 8 de diciembre de 2014

El "Falso" Suárez

"Para dónde agarro? Qué hago ahora? Meto una diagonal o me quedo quietito acá contra la banda derecha? O me cambio de punta? Y si me encierro entre los zagueros y por lo menos le hago honor al "9" que llevo en la espalda? Pero pará, cuándo la toco? Porque éstos juegan al 'Falso 9' y ese se supone que soy yo, así que tengo que moverme para todos lados, abrir espacios como latas de atún o de sardinas y que se luzcan estos chicos con los que me ha tocado compartir vestuario".

Cuántas preguntas! cuánta incertidumbre!, cuánto desconcierto! Y cuánta frustración! Por qué no? Cuánto diálogo con sí mismo buscando su destino de líder, de asistidor máximo, de baluarte del equipo...qué tanto? De goleador, no? de goleador, que eso, aparte de mucho más, es nuestro Luis Alberto Suárez.

DUO DINAMICO. Porque ese "qué hago acá?" o "de qué viene esta mano?" o mismo un "che, estoy pintado, yo que sacaba al Liverpool de los pelos, resulta que ahora, en mi reducto natural, la cancha, soy más "pinche" que en la oficina de Abitab en la publicidad. Ahí estaba bien ves? Eso estuvo bueno, recorrió el mundo a través de las redes sociales, rompió todo! Pero pará, en la cancha no loco, en la cancha tengo que mandar yo, pero cómo hago caraj.. si está el pibito éste medio narigón que compite todos los diciembres de la vida por el Balón de Oro y acá es 'Gardel'? Bah, en realidad es 'Gardel', 'Lepera' y toda la orquesta". Y todavía su amiguito Neymar, que la temporada pasada estaba más desorientado que perro en cancha de bochas, ahora le empezó a agarrar la mano a jugar junto a la estrella. No pasa demasiado con él en realidad, pero me lleva más de 12 meses de ventaja y eso en ésto del fúbol y las adaptaciones, más las dichosas suspensiones (que yo de eso sé y mucho) es demasiado tiempo che. Y algo más, habrá valido la pena este cambio gigante sólo porque la familia de mi mujer, que me ayudó desde siempre en la carrera, vive acá en Barcelona desde hace mucho? Cuántas preguntas, sí, cuántas dudas deben estar pasando ahora mismo por la cabeza del Sr. Luis Suárez Díaz, ciudadano uruguayo de notoriedad asumida. La última pregunta, por razones de tiempo, sería el "si la cosa sigue así, cómo llegaré al momento de la Eliminatoria en que me toque debutar con Uruguay?". Para eso falta realmente mucho y por eso es muy poco probable que el ex-Ayax incluya esa interrogante en su torturante cuestionario.

EL MONSIEUR. Mientras tanto el super experimentado Arsene Wenger, quien en los albores de la pasada temporada flirteó -y en grande- con la posibilidad, finalmente frustrada, de llevarse a Luis Suárez para su Arsenal, quizás tampoco dé mucho crédito a sus ojos al ver lo que le está sucediendo al de Salto, luego de tanto penar para debutar en Barcelona. Pero como el francés es un hombre muy inteligente, sabe que todo -o al menos casi todo- en el fútbol, al igual que en las distintas facetas de la vida, tiene una explicación al menos medianamente razonable. Por eso Ovación de hoy se ocupa diligentemente de difundir dicha explicación: "el juego pasa a través del punto fuerte del equipo, por lo tanto en el Barça el juego pasa a través de Messi. Eso hace que el resto de jugadores pasen a ser un poco más periféricos" dijo el Monsieur. Es lo que puede verse ahora en el Barcelona. Suárez era una figura súper dominante en el Liverpool, y a veces piensas, '¿dónde está?'. Estoy seguro de que encontrará su sitio, pero no es fácil para los futbolistas que están allí", declaró el francés.

ALEXIS. Y Monsieur Arsene sabe muy bien lo que está diciendo, como que recibió a un Alexis Sánchez, al que la máquina de picar carne llamada Barcelona había preparado como base de una exquisita salsa bolognesa. Fue el predecesor de Suárez en el intento de hacerlo mover como el ya, a esta altura, maldito "Falso 9", al que nunca jamás se amoldó y, en cambio, cuando pasó a los Gunners del norte de Londres, luego de unos pocos primeros partidos de adaptación, se transformó en la estrella indiscutida del equipo de Emirates Stadium. Alguien necesita algún ejemplo un poco más gráfico que éste tal vez? De veras es necesario? Parecería que no, verdad?

De modo que la cosa aparece tan transparente como el fondo del Mar Caribe. No es cuestión de tiempo que Luis Suárez se adapte a Barcelona ni que el "culé" se amolde al de Salto, es más simple que eso: es cuestión de Messi o no Messi. Si al rosarino, que "nació" en el centro mismo de la cancha del Camp Nou, le da por levantarse y saltar fuera de su cuna, pues ésa es la de Suárez, su gran chance. Ahí el ex-Nacional tendrá acertados por lo menos cuatro de los cinco números del "5 de Oro" y el restante lo dibujará dentro del arco del primer rival al que le toque enfrentar en esa supuesta e imaginaria era "post-Messi".




lunes, 24 de noviembre de 2014

La roja de Gastón Ramírez

Le dió muy pocas oportunidades. Entraba a veces pero en la mayoría de los partidos calentaba banco. Hablando de calentar, calentó con el resto de los titulares en contadas ocasiones. Y en aras de insistir con el término "Calentar", Gastón Ramírez, el fraybentino de la selección uruguaya, estaba caliente con esa situación. Llegó como la contratación récord de la historia de Southampton y, un poco porque le costó un disparate adaptarse a la Premier debido a su fútbol demasiado quieto y pensante, aunque atildado y técnico por demás, y otro mucho porque Mauricio Pochettino, su segundo técnico en el nuevo club, lo ignoró olímpicamente, terminó siendo cedido en préstamo a Hull City a principios de esta temporada. Fue a último momento, la del estribo se le llama en los boliches a la que mentirosamente se piensa que es la última copa del día en el mostrador, cuando el pase al Sevilla estaba más que cantado, hecho, liquidado. La furia y la frustración andaluza copó Picadilly Circus, en pleno centro de Londres, luego que Gastón encaró a los propietarios de los popularmente llamados "Saints" y les dijo muy firme: "me prometieron oportunidades, los minutos que no tuve, así que cumplan, mo me quiero ir a Sevilla".

Claro que igual resultó muy raro que, pese al éxodo masivo de futbolistas que precedió a la llegada del técnico holandés Ronald Koeman, aquel recordado zaguero del PSV, companero de Romario en la archifamosa final de la Intercontinental en Toko ante Nacional, el rubio entrenador accediera a que Ramírez fuera cedido en préstamo a Hull City. Pero así fue, el fraybentino lo aceptó y dio vuelta la página. Primero vinieron lesiones, después tuvo banco pero con minutos en la cancha y ayer, como local ante el Tottenham de Mauricio Pochettino, fue titular por primera vez en la temporada.

Sin misterios ni vericuetos, era su gran oportunidad y debía aprovecharla. Gastón salió con todo No era el de siempre, se le veía ir a todas con una vehemencia inusual, discutió varias veces con el joven árbitro del partido, tuvo roces con varios rivales y hasta recibió un planchazo artero en un tobillo, el cual no pasó a mayores porque Dios fue grande. Debido a que el juez le estaba tomando una especie de "ojeriza", pese a que la agresión fue delante de sus ojos, a no menos de tres metros, no solamente omitió una simple observación para el hombre de los Spurs, sino que ni siquiera sancionó el foul correspondiente.

En cuanto a lo estrictamente futbolístico, Ramírez participó en casi todas las jugadas de peligro que Hull City creó frente al arco del mundialista francés Hugo Lloris. Por momentos el local fue arrasador y sólo el prestigioso arquero visitante y la "mala liga" impidieron que el tempranero 1 a 0 se ampliara hasta con facilidad. Figuradamente -y quién sabe si no lo hizo alguna vez en la realidad- el fraybentino miraba de reojo al rectángulo del técnico visitante. El espigado volante no era el mismo de siempre, subía y bajaba sin pausas, se sumaba al punta Jelavik a la hora de ahogar la salida de la última línea rival, las pedía todas porque las quería todas, metía sus clásicos cambios de frente con una fluidez desacostumbrada en un futbolista muchas veces tildado de discontinuo en su participación en el juego. En determinado momento sacó de la galera un remate bajo y cruzado que Lloris rechazó hacia un costado con gran esfuerzo. En otra ocasión bajó el balón con la izquierda y con la misma maestría empleada, lo cambió para la derecha, remató a boca de jarro, pero la pelota dio en una pierna providencial de un rival y se fue al corner, cuando era gol cantado.

Comenzó el complemento. Seguramente Ramírez pensaba "no me diste chanches? me hiciste calentar banco toda la temporada? aquí me tenés hoy, estoy con todo y todavía capaz que te clavo". Pero siguieron los roces con los rivales y eso en un jugador nada acostumbrado a ese estilo de andar por la cancha, no es bueno. Nunca eso es bueno y esta vez tampoco lo fue. Para peor jugar en Hull es igual que tratar de salir sin quemaduras de la "Caldera del Diablo". Es una hinchada similar a la de Cristal Palace, no se callan nunca, no se conforman jamás con ningún fallo del árbitro, no le perdonan una a los rivales, en una palabra y en buen romance, son imbancables. Y eso el jugador "atigrado" lo siente en la piel, en el alma, en las piernas, en la cabeza, en toda su humanidad.

El anaranjado y negro salió desesperado a liquidar al equipo del norte de Londres. No había podido en el primer tiempo por las razones descriptas, pero ahora había que hacerlo. Ramírez seguiría pensando en Pochettino, a esa altura y como venía la cosa, un pollo mojado -literalmente claro porque para variar el agua caía a raudales- y más fuerza ponía, más corría, más afinaba su zurda letal. Hasta que llegó el instante fatal: un entrevero, el fraybentino al piso, el lateral belga Vertonghen -ex-Ayax y amigo personal de Luis Suárez- que pasa por detrás pero sin tocarlo para nada e inexplicablemente Gastón que revolea una pierna, lo engancha y lo tira al suelo. El primer línea, que estaba en Rivera mientras la jugada se había producido en Montevideo, levanta su banderín y cuando el árbitro acude a él, sencillamente le dice "Roja". Nadie lo puede creer, ni Ramírez, ni Vertonghen, ni Pochettino, ni el gordito Steve Bruce, ex-defensa de Manchester United y hoy entrenador de Hull City. Claro, en Uruguay, con el permanente criterio "tarjetero" que muestran árbitros ávidos de estrellato como los nuestros, era "roja"; puede ser que también lo fuera en alguna otra parte de Sudamérica o en Francia que, como muy bien lo sabe Edison Cavani, los jueces también pretenden competir con las constelaciones de estrellas que se ven todas las noches en el firmamento. Pero no en Inglaterra, no en la Premier League, no senor, acá no. En este lugar del mundo lo que hizo Ramírez no da lugar ni siquiera a una "amarilla" sino quizás -y como mucho- a uno de esos interminables sermones de Misa dominical que regalan los árbitros ingleses permanentemente en estas ocasiones.

Pero una cosa no quita la otra: Gastón Ramírez, en su afán por aprovechar la titularidad al máximo y a la vez herir a Mauricio Pochettino y hacerle ver que debió tratarlo con otro respeto, futbolísticamente hablando por supuesto, se pasó de rosca, se sobregiró y fue excesivamente -para lo que es el criterio arbitral de la Premier- castigado con la expulsión. El de Fray Bentos transformó lo que pretendió iba a ser el partido de su vida, o al menos uno de los más sobresalientes, en un calvario para él y para todo Hull City que, de apedrearle el rancho casi toda la tarde a Tottenham Hotspur, terminó cayendo 2 a 1 y, para peor, prácticamente en la hora de finalización del encuentro.

Pensar es un don divino que tiene el ser humano. En ocasiones puede ejercerse con relativa facilidad. Otras veces, como cuando se está disputando un partido de fútbol de alta competencia a las ya famosas 120 pulsaciones por minuto (alguien averiguó si no serán menos?), el ejercicio de pensar se enreda un poco, se complica algo más, pero en todo caso, no queda abortado, no se anula, permanece vigente. Esa es una lección que ayer debe haber digerido y va a aprovechar para el futuro Gastón Ramírez, porque el de Río Negro es muy inteligente. Otros no lo son tanto, o si lo son, quizás han sufrido demasiado temprano en la vida y ese trauma creado provoca que luego, en el devenir de su carrera futbolística y por más brillante que ésta resulte, tropiecen dos y hasta tres veces con la misma piedra, pero qué se le va a hacer?






lunes, 17 de noviembre de 2014

Testigos en Peligro

Dos mujeres, dos testigos de cargo, dos seres humanos en peligro.

Parece el anuncio de un thriller pero lamentablemente es una descripción muy somera de lo que a esta hora les está pasando a Phaedra Almajid y a Bonita Meljiades, como consecuencia directa de haber compartido su verdad con el abogado neyorquino Michael García, investigador oficial de FIFA de los procesos de adjudicación de los Mundiales 2018 y 2022, respectivamente otorgados a Rusia y a Quatar, tras más que dudosas maniobras que, según ambas valientes mujeres, incluyeron sobornos flagrantes a altos ejecutivos africanos del máximo organismo del fútbol mundial.

Como ya se sabe, el alemán Hans-Joaquim Eckert, en su cargo de Juez de Etica de FIFA, desconoció y dejó incompletos en su Resumen final varios pasajes medulares del "Informe García", lo cual motivó que el estadounidense formulara una apelación oficial ante el organismo correspondiente de los presididos por el suizo Josepp Blatter. Horas después se conocería que ambos jerarcas, es decir Eckert y García, agendaron para este jueves una reunión "de altos mandos", con el único fin de llegar a un acuerdo sobre el diferendo.

DOS MUJERES. Esa venía siendo la noticia más fresca hasta que aparecieron ambas mujeres y sus respectivas cartas de denuncia dirigidas al matutino británico The Guardian y al propio Michael García, las cuales conforman todo un alegato contra una corrupción que aparece como brutal, despiadada, cruda, alevosa, que inclusive emplea métodos más propios de la Edad Media y de la Inquisición, que de nuestros días. En su momento, Phaedra Almajid había denunciado que los altos ejecutivos de FIFA, los africanos Issa Hayatou, Jacques Anouma y Amos Adamu, se habían embolsado un millón y medio de euros cada uno para que emitieran su voto por Qatar para organizar el Mundial 2022. Dicha acusación, obviamente, fue negada enfáticamente por todos ellos. Pero Almajid veía la cosa desde adentro, como que trabajaba en ese momento ejerciendo un alto cargo en la candidatura del país asiáico, de modo que pocas dudas pueden caber sobre la veracidad de sus cargos.

Pero casi enseguida a Phaedra la presión se le hizo insostenible, por lo cual tuvo que retractarse de lo dicho. El Comité Organizador del Mundial de Quatar la conminó a retirar sus acusaciones mediante la firma de un estamento en el cual ella juraba que sus dichos eran falsos, que los había inventado y que para emitir dicha declaración de retractación, en ningún momento había sido puesta bajo presión ni recibido aliciente económico alguno. De todos modos, Almajid, pese a no trabajar más en el fútbol, accedió a confiarle al investigador Michael García todas sus denuncias, "en el convencimiento de que esos hechos verdaderos conocidos por mi, lo ayudarían en la investigación que estaba llevando adelante", según declaró a The Guardian.

TRAICION. No sospechaba que sería traicionada y no precisamente por Gacía, sino por el alemán Hans-Joaquim Eckert, asombrosamente  exhibiendo el pomposo título de...Juez de Etica de la FIFA, aunque ciertamente semejante rótulo resulte en él algo casi imposible de entender. "Como le he explicado a usted y a sus colegas, la promesa de confidencialidad, hecha de palabra y también por escrito, fue crucial para mi cooperación con su investigación, sobre todo considerando mis circunstancias personales, particularmente la seguridad de mis dos hijos y la mía", explica Almajid en la carta dirigida al investigador, el abogado estadounidense Michael García.  

Phaedra es lapidaria con el alemán. Por supuesto, dirige la carta-protesta al abogado García, pues fue la cara visible con la que trató, en quien confió para que su identidad fuera guardada en estricto secreto luego de sus detonantes revelaciones, pero sabe que Michael (García) apeló el resumen de la investigación, emitido por Eckert, basado en un sinnúmero de razones, entre las que posiblemente está la violación del secreto de la identidad de las dos mujeres que, valientemente, le pusieron el pecho a las balas y enfrentaron la corrupción a capa y espada.

En la carta al abogado estadounidense, jefe de la investigación, Phaedra Almajid termina crucificando a quien denomina "Herr Eckert", cuando dice que "no sólo su sumario es una cruda, cínica y fundamentalmente errónea descrpción de mi misma y de la información y materiales que suministré para su investigación (la del estadounidense García), sino que directamente rompe en mil pedazos las seguridades que FIFA me había dado sobre mi confidencialidad".

DESENMASCARADAS. Por su parte Bonita Mersiades, la australiana que trabajó precisamente por la candidatura de su país para la organización del Mundial de 2022, dice en The Guardian, que lo que hizo el alemán Eckert, es una simple y burda denigración de dos mujeres valientes, que se animaron a contar al investigador las irregularidades que vieron. "El Resumen del Juez Eckert rompe claramente nuestras garantías de confidencialidad. Justamente el hecho de que se decidiera no publicar completo el "Informe García" y sustituirlo por un Resumen, se basaba en ese específico fin de mantener en secreto la identidad de los testigos", dice Mersiades en su carta al investigador y agrega que "si bien no somos nombradas en el reporte, aparecemos en el mismo como claramente identificables, completamente desenmascaradas".

Finalmente la australiana da el golpe definitivo al Juez alemán...de Etica: "para completar la situación El Juez Eckert usó su Resumen para cuestionar nuestra credibilidad y deteriorar nuestras personalidades".

Ellas hablaron e identificaron individuos corruptos. Los denunciados saben perfectamente cómo se llaman ellas, dónde viven, cuál es su familia, a qué escuelas van sus hijos. Lo saben todo. Están fichadas, sus familias también lo están. Son testigos de cargo...desprotegidas. Las mismas manos que se extendieron sin pudor alguno para tomar aquel dinero sucio, pueden ejecutarlas. Y cuando llegue la hora, no dudarán en hacerlo.























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