3 a 0 era demasiado para un clásico y todavía en el predio del rival. Everton necesitaba descontar en las primeras de cambio apenas comenzado el segundo tiempo. De modo que "a la carga se ha dicho, todos a campo de Liverpool y con las espadas desenvainadas". Pero los zagueros también? Sí, por qué no?, los zagueros también, todos menos el arquero yanqui Tim Howard y el técnico peninsular Roberto Martínez.
A matar o morir, una especie de "juguemos en el bosque mientras el lobo no está, lobo estás?" "Sí, claro que estoy, aquí estoy, me disfracé de abuelita y todo, mirá como te la robo, me voy solito y te clavo como una chinche. Y éste es sólo el aperitivo del partido de San Pablo, eh!", debe haber tenido ganas de susurrarle Luis Suárez al oído del zaguero titular de la selección inglesa, Phil Jagielka. Y así, a la carrera desde su propio predio, el lobo malo atravesó todo el bosque y cuando se vio frente al calvo guardián, el ya nombrado Howard, lo burló con una sutileza tan exquisita como cruel.
Por supuesto que nuestro inteligente lobo sabe muy bien que el pique largo no es precisamente su punto fuerte, no se compara al vértigo, al susto infartante que provoca usualmente a los pobladores del bosque con el pique corto en los últimos metros que lo separan de la casilla del guardián, el cuidador, el cuidavallas que siempre lo espera para aniquilarlo. Asumido ésto, el lobo Luis -de él se trata este cuento- comprendió que si no inventaba algo rápido, Jagielka lo cazaría mucho antes de poder llegar al refugio del guardián. "Le robé la pelota, pero tengo que inventar algo ya, antes de que me alcance", pensó como una luz. Un par de pasitos para el costado, justamente hacia el lado donde el zaguero de Everton lo perseguía frenéticamente, fueron suficientes para interrumpir los pasos del defensor, semi-frenarlo y hacerle perder el ritmo que llevaba. Un segundo después, con un tímido quiebre de cintura, el Lobo Luis retomó su rumbo original, pero su perseguidor no pudo hacer lo mismo, así que supo que había perdido, que jamás lo alcanzaría, que el guardián Howard iba a quedar a entera merced del feroz animal del bosque. Dos segundos más tarde el calvo custodio sucumbía también: la cacería había fracasado, el lobo se los había devorado...una vez más. Sí, claro, 4 a 0 y partido liquidado.
A los 73 minutos del clásico de Merseyside ya se jugaba tiempo adicional hacía mucho rato, más concretamente desde esa última carnicería del lobo. Daniel Sturridge había sido, con una gran actuación y dos goles antológicos, el hombre del partido, de modo que todos en Anfield se saltearon con mucho gusto y disposición, el tiro penal que al moreno inglés le atajó un hincha de su propio equipo, bien allá arriba en la cabecera del arco de Everton.
A los 73 minutos Sturridge todavía no se creía que había tirado su Hat-Trick por la borda y entonces lo buscaba frenéticamente, con tanto ahínco que se le olvidó destrabar el balde que cubría su cabeza. Rahem Sterling encaró a velocidad -y tiene mucho de eso- por el centro. Le pareció que Sturridge, a su izquierda, venía más descongestionado que Suárez, a su derecha, y entonces le tiró el pase. El ex-Chelsea se dijo "bueno, ahora sí, ésta es la mía, la revancha del penal, el ansiado Hat-Trick, dale pibe, está, está!" La bola se le fue larga, se abrió, perdió ángulo de tiro y, aún así, intentó definir con un tiro más decrépito que el propio Matusalén.
Para qué? Del otro lado los gestos del Lobo Luis eran peores que sus gritos. Un primer plano oportunísimo leyó sus labios: "andá a cag...!" Pero claro, tampoco fue lo único ni lo más suave que le gritó a su habitual compinche de ofensiva "Red": un rosario con cuentas enormes a las que no les faltó ningún color del arco iris. Obviamente la respuesta del inglés no se hizo esperar mucho y no vino precisamente en forma de disculpa, sino todo lo opuesto. Grueso entredicho, epítetos mutuos, los colegas de Everton mirando el tablero electrónico de Anfield para asegurarse de que realmente el marcador a esa altura era Liverpool 4 Everton 0 y...Brendan Rodgers emulando, sin saberlo por supuesto, al muy especial "JR": "Sturridge, vení para acá, salís OK?"
El moreno que le dice algo no muy edificante al pasar por su lado y que lo obliga a sí mismo a disculparse públicamente minutos más tarde. Y el nor-irlandés que le muestra el banco de suplentes para que siga su camino y se siente allí a observar los 20 minutitos que faltan y, si quiere, festeje al final junto a todos la goleada clásica en la cual tuvo decisiva incidencia.
"No, no lo saqué por esa última jugada en la que se equivocó al no dársela a Suárez que venía sólo, es que había que darle un poco de balance al equipo", expresó el entrenador a los medios luego del partido. Por supuesto que no le creyó ni el afamado "Peteco". "Balance ganando 4 a 0 cuando no se preocupó del detalle al decidir la formación inicial pese al cruel antecedente de Aston Villa pocos días atrás?", se preguntaron unos, mientras al mismo tiempo escuchaban otras interrogantes, como "balance ganando 4 a 0 y con la figura de la cancha (Sturridge sin dudas) buscando su Hat-Trick?".
Está muy claro que al clásico de Merseyside no le faltó nada, aparte de que Everton pareció no presentarse en la cancha. Se apareció un lobo que se comió los restos que quedaban de lo que ya era consumado festín. Cerca del final, Juan Ramón Carrasco pareció sustituir a Brendan Rodgers, cuando tomó forma una de sus sentencias inapelables -"salís ya"- y Daniel Sturridge terminó disculpándose como en una confesión, cuando en realidad había sido el héroe de la noche. Completo no?
miércoles, 29 de enero de 2014
lunes, 20 de enero de 2014
No nos hagamos la cabeza, Please
No hay campaña. No existe en la realidad. Los uruguayos solemos "hacernos la cabeza" con esas cosas y no, al menos acá en Inglaterra, el Reino Unido de la Premier League, no existe esa campaña ni en chiste.
Sacar a los uruguayos del Mundial, promoviendo golpes letales de los rivales de turno contra los pocos futbolistas celestes que juegan en la mejor Liga del planeta?
Y que los árbitros ingleses -mediocres de por sí sin necesidad de campaña alguna- hagan la vista gorda ante la atrocidad? No, pero un "No" rotundo, tajante, sin concesiones.
A Luis Suárez los rivales hacen cola para pegarle todos los fines de semana, pero no porque juega en la selección que enfrentará a Inglaterra en San Pablo en el segundo partido celeste del Mundial de Brasil 2014, sino por una razón mucho más simple y menos rebuscada por cierto: el de Salto es usualmente imparable y los rivales apelan a golpes sistemáticos para tratar de sacarlo del Ruedo.
Y qué hay de la lesión, aparentemente importante, de Gastón Ramírez, provocada por un planchazo directo a su tobillo izquierdo, el cual quedó doblado en un ángulo de 90 grados? Si se le pregunta a Gustavo Poyet al respecto, muy posiblemente conteste que su dirigido, el lateral izquierdo ex-Manchester United, Wes Brown, no tiene la menor noción de que Gastón Ramírez, uno de los extranjeros menos conocidos de la Premier debido a sus pocos minutos de fútbol en el Southampton de Mauricio Pochettino, es uruguayo y que además forma parte del plantel seleccionado que enfrentará a su país, Inglaterra, en San Pablo, por la fase de Grupos del Mundial 2014.
Y eso a cuenta de que, ni soñando los futbolistas de la selección inglesa se toman las cosas tan a pecho como los uruguayos, para citar un mero ejemplo, al menos desde que en 2006 se inició el brillante proceso comandado por el Maestro Oscar Tabárez. A olvidarse de que exista la identificación con los "Tres Leones" que los lleve a "matarse" por Inglaterra en el Mundial.
No soñemos uruguayos o, mucho mejor dicho aún, no tengamos pesadillas absurdas...please
Sacar a los uruguayos del Mundial, promoviendo golpes letales de los rivales de turno contra los pocos futbolistas celestes que juegan en la mejor Liga del planeta?
Y que los árbitros ingleses -mediocres de por sí sin necesidad de campaña alguna- hagan la vista gorda ante la atrocidad? No, pero un "No" rotundo, tajante, sin concesiones.
A Luis Suárez los rivales hacen cola para pegarle todos los fines de semana, pero no porque juega en la selección que enfrentará a Inglaterra en San Pablo en el segundo partido celeste del Mundial de Brasil 2014, sino por una razón mucho más simple y menos rebuscada por cierto: el de Salto es usualmente imparable y los rivales apelan a golpes sistemáticos para tratar de sacarlo del Ruedo.
Y qué hay de la lesión, aparentemente importante, de Gastón Ramírez, provocada por un planchazo directo a su tobillo izquierdo, el cual quedó doblado en un ángulo de 90 grados? Si se le pregunta a Gustavo Poyet al respecto, muy posiblemente conteste que su dirigido, el lateral izquierdo ex-Manchester United, Wes Brown, no tiene la menor noción de que Gastón Ramírez, uno de los extranjeros menos conocidos de la Premier debido a sus pocos minutos de fútbol en el Southampton de Mauricio Pochettino, es uruguayo y que además forma parte del plantel seleccionado que enfrentará a su país, Inglaterra, en San Pablo, por la fase de Grupos del Mundial 2014.
Y eso a cuenta de que, ni soñando los futbolistas de la selección inglesa se toman las cosas tan a pecho como los uruguayos, para citar un mero ejemplo, al menos desde que en 2006 se inició el brillante proceso comandado por el Maestro Oscar Tabárez. A olvidarse de que exista la identificación con los "Tres Leones" que los lleve a "matarse" por Inglaterra en el Mundial.
No soñemos uruguayos o, mucho mejor dicho aún, no tengamos pesadillas absurdas...please
miércoles, 15 de enero de 2014
En la Guarida de la Fiera
Cruzaron el Atlántico, querían estar ahí, vivirlo, escucharlo, ser testigos del asombro de los uruguayos que se toparon de frente y mano con uno de los periodistas televisivos más prestigiosos del Reino Unido.
Jim White no lo dudó, dijo "allá voy" y le dieon el visto bueno. Quería que le hablaran de Luis Suárez allí donde nació, creció, se nutrió de fútbol desde la cabeza a los pies, lo destiló como la malta del mejor whisky escocés y finalmente lo sirvió a raudales, así nomás como venía, sin utlizar tapón gotero, para regar con su magia incomparable el césped de las canchas de la mejor Liga del planeta: la Premier League.
Jim es muy carismático, es reconocido por esa característica. Presenta el programa encaramado en las nuevas letras, muy grandes ellas, que forman la palabra "MONTEVIDEO" en la zona de Kibón, con muchas palmeras recién plantadas de fondo y con la Bahía de Guanabara, perdón, debí decir su réplica o más modestamente su maquette, llámese la Bahía de Pocitos y su entorno espectacular de "modestos" edificios que estampan una suerte de sello de oro a la majestuosa rambla montevideana.
Jim, un hombre de edad mediana y cabello canoso, sonríe divertido cuando el taximetrista que entrevista, se confiesa fanático de Luis Suárez -"quién no lo va a ser en Uruguay!" interrumpe la voz del animador en los estudios de la cadena Sky Sports- junta sus manos e implora en perfecto inglés que a su ídolo no le hagan pasar un momento duro en Inglaterra: "I beg you, I beg you?, isn't it?" ("Lo ruego, lo ruego?, es así, lo dije bien?").
El cuarzo que el cámara de Jim enfoca en primer plano en Playa Pocitos, muestra que son las 12:14 del mediodía y que la temperatura asciende a los 36 grados centígrados "Dios mío, me dicen que la temperatura ha llegado al récord este verano en Uruguay y como ven algunos se están tirando al agua vigilados por la mirada del más popular de los hijos de este país!" exclama el periodista de Sky. En efecto, arriba del reloj, trepado a su techo como en una de sus imprevisibles travesuras en la cancha, está Luisito, el ídolo de toda esa gente y..."de mucha más" como aclara el propio Jim, refiriéndose a sus coterráneos de las Islas Británicas. Debajo de su figura reza un "Montevido es de todos".
La toma salta a un estudio publicitario y ahora Luisito Suárez está pateando una fotocopiadora, al tiempo que se queja vivamente de que la cafetera está vacía: "otra vez la cafetera vacía bo"!. Está vestido de camisa blanca y corbata, es un oficinista. Por detrás, inocentemente un colega se le acerca con un gran fajo de papeles para que Luis los procese, pero el de Salto, advirtiendo que se viene trabajo en gran escala, abre los brazos y se zambulle de cabeza debajo de una mesa, tal como si fingiera un penal cometido por un defensa que está a no menos de cinco metros por detrás de él. "A veces trabajar con Luisito es un poco especial", aclara uno de sus sufridos colegas. Es la famosa publicidad de Abitab que recorrió todas las redes sociales una y mil veces. White la intercala en el informe como una joyita muy especial. Ríe, se divierte, el inglés está disfrutando de su trabajo, del clima, de la gente, del...Uruguay.
El escenario se traslada al verde interminable de Los Céspedes. White explica que allí nunca han olvidado la invalorable contribución de Luis Suárez para el logro de los títulos uruguayos de 2005 y 2006. Gerardo Pelusso, prácticamente recién nominado, recibe una yapa: hablar de Luis Suárez "a piacere". Y vaya si lo hace. Dice que "siempre se destacó por ser un goleador muy ambicioso a todo nivel. Tuvo una etapa en que jugaba alternadamente en tres divisionales diferentes, Sub 17, Sub 20 y Mayores y hacía goles en todas. Luis ha evolucionado permanentemente porque es muy ambicioso, siente lo mismo jugando acá (Los Céspedes) como cuando pateaba la pelota en la calle o ahora en una cancha, simplemente porque el fútbol está en su sangre, lo lleva bien adentro".
El ex relator alterno de Radio Universal Enrique Hananía, ahora periodista de radio en una audición partidaria, rememoró los avatares de Suárez desde la famosa "mano" ante Ghana en el Mundial 2010, pasando por todos los incidentes que han tenido al de Salto como protagonista en Inglaterra, pero aclarando muy bien que "por sobre todo eso Suárez se ha encargado muy bien de mostrar su capacidad, al punto que es uno de los principales goleadores de nuestro equipo (Uruguay), aunque tampoco es el único".
La bandera uruguaya flamea fuera del local de la AUF. Adentro el Coordinador de Selecciones Nacionales, Donato Rivas, encara a Jim. El inglés le pregunta si Luis Suárez es un héroe y el ex-árbitro de básquetbol es muy claro en su respuesta: "es un jugador extraordinario para Uruguay pero decir que es un héroe, bueno, ya es otra cosa. Lo apreciamos muchísimo y lo valoramos como uno de los mejores jugadores del mundo".
"Pero qué les parece si cruzamos todo Montevideo y nos vamos de nuevo a Los Céspedes con el técnico de Nacional Gerardo Pelusso?" insinúa Jim White. El floridense sale del chalet de los técnicos conversando animadamente con el inglés: "conociéndolo a él (a Suárez) lo único que le preocupa es el siguiente partido. Todos los juegos, cada uno de ellos, son un desafío para él, cuántos goles va a convertir en el siguiente encuentro. Finalmente espero que tenga una muy buena Copa del Mundo, pese a que en la Serie va a jugar contra Inglaterra"
Pegando la vuelta a la AUF, el "Pocho" Rivas se decide a pegarle un palito a la prensa inglesa, así que aclara que conoce muy bien a Luis Suárez y "sobre todo sé que es una muy buena persona y a pesar de que ha cometido varios errores la Media (inglesa, por supuesto) ha sido muy severa con él"
Jim White se anima a arrimarse por el lado de Belvedere: quiere ver cómo son los alrededores del otro Liverpool, el de Uruguay, pero lo cierto es que no sale demasiado conforme, así que advierte: "claro que no esperes tener aquí la misma bienvenida que te darían en Anfield". Es que frente a la entrada de Julián Laguna un allegado le niega al periodista inglés la posibilidad de acceder al predio negriazul. El hombre, muy grande él, casi un émulo de Hulk (y no precisamente el delantero brasilero), se dirige raudo hacia su coche y grita una excusa a voz en cuello, tras lo cual el visitante queda vestido y sin visita. Mal? No, mal no, simplemente horrible, o no?
La nota termina desde el mismo lugar donde empezó: la Rambla de Montevideo. Esta vez aparenta ser Carrasco y allí el coro se forma frente a las cámaras de Sky Sports: "Oléeee, oléeee, oléeee, Suarézz, Suarézz". El enemigo de junio quiso estar en la guarida de la fiera, de modo que, enarbolando la bandera blanca de la paz, se animó, fué, indagó, buscó, entrevistó...y también la pasó bien, por qué no?
Jim White no lo dudó, dijo "allá voy" y le dieon el visto bueno. Quería que le hablaran de Luis Suárez allí donde nació, creció, se nutrió de fútbol desde la cabeza a los pies, lo destiló como la malta del mejor whisky escocés y finalmente lo sirvió a raudales, así nomás como venía, sin utlizar tapón gotero, para regar con su magia incomparable el césped de las canchas de la mejor Liga del planeta: la Premier League.
Jim es muy carismático, es reconocido por esa característica. Presenta el programa encaramado en las nuevas letras, muy grandes ellas, que forman la palabra "MONTEVIDEO" en la zona de Kibón, con muchas palmeras recién plantadas de fondo y con la Bahía de Guanabara, perdón, debí decir su réplica o más modestamente su maquette, llámese la Bahía de Pocitos y su entorno espectacular de "modestos" edificios que estampan una suerte de sello de oro a la majestuosa rambla montevideana.
Jim, un hombre de edad mediana y cabello canoso, sonríe divertido cuando el taximetrista que entrevista, se confiesa fanático de Luis Suárez -"quién no lo va a ser en Uruguay!" interrumpe la voz del animador en los estudios de la cadena Sky Sports- junta sus manos e implora en perfecto inglés que a su ídolo no le hagan pasar un momento duro en Inglaterra: "I beg you, I beg you?, isn't it?" ("Lo ruego, lo ruego?, es así, lo dije bien?").
El cuarzo que el cámara de Jim enfoca en primer plano en Playa Pocitos, muestra que son las 12:14 del mediodía y que la temperatura asciende a los 36 grados centígrados "Dios mío, me dicen que la temperatura ha llegado al récord este verano en Uruguay y como ven algunos se están tirando al agua vigilados por la mirada del más popular de los hijos de este país!" exclama el periodista de Sky. En efecto, arriba del reloj, trepado a su techo como en una de sus imprevisibles travesuras en la cancha, está Luisito, el ídolo de toda esa gente y..."de mucha más" como aclara el propio Jim, refiriéndose a sus coterráneos de las Islas Británicas. Debajo de su figura reza un "Montevido es de todos".
La toma salta a un estudio publicitario y ahora Luisito Suárez está pateando una fotocopiadora, al tiempo que se queja vivamente de que la cafetera está vacía: "otra vez la cafetera vacía bo"!. Está vestido de camisa blanca y corbata, es un oficinista. Por detrás, inocentemente un colega se le acerca con un gran fajo de papeles para que Luis los procese, pero el de Salto, advirtiendo que se viene trabajo en gran escala, abre los brazos y se zambulle de cabeza debajo de una mesa, tal como si fingiera un penal cometido por un defensa que está a no menos de cinco metros por detrás de él. "A veces trabajar con Luisito es un poco especial", aclara uno de sus sufridos colegas. Es la famosa publicidad de Abitab que recorrió todas las redes sociales una y mil veces. White la intercala en el informe como una joyita muy especial. Ríe, se divierte, el inglés está disfrutando de su trabajo, del clima, de la gente, del...Uruguay.
El escenario se traslada al verde interminable de Los Céspedes. White explica que allí nunca han olvidado la invalorable contribución de Luis Suárez para el logro de los títulos uruguayos de 2005 y 2006. Gerardo Pelusso, prácticamente recién nominado, recibe una yapa: hablar de Luis Suárez "a piacere". Y vaya si lo hace. Dice que "siempre se destacó por ser un goleador muy ambicioso a todo nivel. Tuvo una etapa en que jugaba alternadamente en tres divisionales diferentes, Sub 17, Sub 20 y Mayores y hacía goles en todas. Luis ha evolucionado permanentemente porque es muy ambicioso, siente lo mismo jugando acá (Los Céspedes) como cuando pateaba la pelota en la calle o ahora en una cancha, simplemente porque el fútbol está en su sangre, lo lleva bien adentro".
El ex relator alterno de Radio Universal Enrique Hananía, ahora periodista de radio en una audición partidaria, rememoró los avatares de Suárez desde la famosa "mano" ante Ghana en el Mundial 2010, pasando por todos los incidentes que han tenido al de Salto como protagonista en Inglaterra, pero aclarando muy bien que "por sobre todo eso Suárez se ha encargado muy bien de mostrar su capacidad, al punto que es uno de los principales goleadores de nuestro equipo (Uruguay), aunque tampoco es el único".
La bandera uruguaya flamea fuera del local de la AUF. Adentro el Coordinador de Selecciones Nacionales, Donato Rivas, encara a Jim. El inglés le pregunta si Luis Suárez es un héroe y el ex-árbitro de básquetbol es muy claro en su respuesta: "es un jugador extraordinario para Uruguay pero decir que es un héroe, bueno, ya es otra cosa. Lo apreciamos muchísimo y lo valoramos como uno de los mejores jugadores del mundo".
"Pero qué les parece si cruzamos todo Montevideo y nos vamos de nuevo a Los Céspedes con el técnico de Nacional Gerardo Pelusso?" insinúa Jim White. El floridense sale del chalet de los técnicos conversando animadamente con el inglés: "conociéndolo a él (a Suárez) lo único que le preocupa es el siguiente partido. Todos los juegos, cada uno de ellos, son un desafío para él, cuántos goles va a convertir en el siguiente encuentro. Finalmente espero que tenga una muy buena Copa del Mundo, pese a que en la Serie va a jugar contra Inglaterra"
Pegando la vuelta a la AUF, el "Pocho" Rivas se decide a pegarle un palito a la prensa inglesa, así que aclara que conoce muy bien a Luis Suárez y "sobre todo sé que es una muy buena persona y a pesar de que ha cometido varios errores la Media (inglesa, por supuesto) ha sido muy severa con él"
Jim White se anima a arrimarse por el lado de Belvedere: quiere ver cómo son los alrededores del otro Liverpool, el de Uruguay, pero lo cierto es que no sale demasiado conforme, así que advierte: "claro que no esperes tener aquí la misma bienvenida que te darían en Anfield". Es que frente a la entrada de Julián Laguna un allegado le niega al periodista inglés la posibilidad de acceder al predio negriazul. El hombre, muy grande él, casi un émulo de Hulk (y no precisamente el delantero brasilero), se dirige raudo hacia su coche y grita una excusa a voz en cuello, tras lo cual el visitante queda vestido y sin visita. Mal? No, mal no, simplemente horrible, o no?
La nota termina desde el mismo lugar donde empezó: la Rambla de Montevideo. Esta vez aparenta ser Carrasco y allí el coro se forma frente a las cámaras de Sky Sports: "Oléeee, oléeee, oléeee, Suarézz, Suarézz". El enemigo de junio quiso estar en la guarida de la fiera, de modo que, enarbolando la bandera blanca de la paz, se animó, fué, indagó, buscó, entrevistó...y también la pasó bien, por qué no?
lunes, 13 de enero de 2014
La centrifugadora del SAS
El logo SAS identificó desde siempre a las Líneas Aéreas Escandinavas, al menos esa sigla siempre fue conocida volando a 10.000 metros de altura. Bueno, desde ahora SAS es la denominación con que la prensa inglesa identifica a lo que John Henry, titular de Fenway Sports, empresa propietaria del Liverpool FC, llamó el "Dúo Dinámico", muy pocos minutos después que Luis Suárez y Daniel Sturridge pulverizaran al Stoke City en su propia casa, con sus electrizantes combinaciones.
Y sí, ambos, el uruguayo y el inglés, le hacen honor a la sigla: vuelan muy alto. Para el periodista Dominic King, del Daily Mail, al SAS le bastaron 25 minutos para comerse crudo al albirojo local. "En ese lapso su ritmo y movimiento, su entendimiento y definición perfectos, destriparon al Stoke", dice.
En la página 76 del matutino, King enciende una luz roja, una advertencia, una alarma para los tres clubes que comandan el pelotón de la Premier: "Los integrantes del SAS han convertido 17 veces en los ocho partidos en que han alineado juntos esta temporada. Si mantienen ese promedio, los tres conjuntos que por ahora están arriba de Liverpool en la tabla, no tendrán siquiera la opción de disfrutar de un sólo momento de paz".
Dominic aduce que el festejo inusualmente extrovertido de Brendan Rodgers al final del encuentro, con su vista elevada hacia los hinchas de Liverpool, obedece a una razón muy clara: "las deficiencias de los "Reds" habían sido expuestas reiteradamente en el Britannia Stadium (reducto del Stoke City), al punto de haber caído allí en tres ocasiones consecutivas. Pero esto fue diferente porque justamente a partir de un momento del partido en que las cosas se complicaron, los de Rodgers mostraron espíritu y estilo para rubricar un gran trabajo".
El hombre del Daily Mail se ocupa de hacer hincapié precisamente en el momento en el cual, cuando ya el visitante ganaba 3 a 2, el técnico hace ingresarar a Daniel Sturridge reemplazando a Philippe Coutinho. No se explaya -de hecho ni siquiera lo menciona- en la muy floja presentación del "10" y tampoco parece darse cuenta de algo que en los últimos partidos salta a la vista: el creciente egoismo del brasilero, una ansiedad irrefrenable de protagonismo, quizás una sobredosis de celos, una inmadurez alarmante que le hace pretender ignorar muy especialmente al fenómeno que tiene a su lado, nada menos que a Luis Alberto Suárez, el mejor jugador del mundo hoy por hoy.
No importa, Brendan Rodgers demostró, una vez más y ya van unas cuántas, que su elevado coeficiente mental es capaz de captar este tipo de situaciones y encontrar la solución al instante, sin siquiera molestarse en mencionar la irregularidad. Muy sencillo, "fácil y de ingenio", como decía en las viejas épocas el inolvidable Isidro Cristiá en la incipiente televisión uruguaya. Así que cambio y fuera. "La inclusión de Sturridge transformó el ataque visitante y colocó en una nueva dimensión la perpetua amenaza que siempre Suárez lleva con él. La defensa de Stoke no será por cierto la última que será atrapada dentro de la centrifugadora del SAS", agrega con ingenio King, en su comentario del partido.
La rúbrica de la página 76 es más que enfática: "Con el tandem del "Dúo Dinámico" las ambiciones de Liverpool pueden terminar siendo significativamente más grandes de lo previsto. Y sólo por esas simples tres letras que conforman la sigla "SAS".
Y sí, ambos, el uruguayo y el inglés, le hacen honor a la sigla: vuelan muy alto. Para el periodista Dominic King, del Daily Mail, al SAS le bastaron 25 minutos para comerse crudo al albirojo local. "En ese lapso su ritmo y movimiento, su entendimiento y definición perfectos, destriparon al Stoke", dice.
En la página 76 del matutino, King enciende una luz roja, una advertencia, una alarma para los tres clubes que comandan el pelotón de la Premier: "Los integrantes del SAS han convertido 17 veces en los ocho partidos en que han alineado juntos esta temporada. Si mantienen ese promedio, los tres conjuntos que por ahora están arriba de Liverpool en la tabla, no tendrán siquiera la opción de disfrutar de un sólo momento de paz".
Dominic aduce que el festejo inusualmente extrovertido de Brendan Rodgers al final del encuentro, con su vista elevada hacia los hinchas de Liverpool, obedece a una razón muy clara: "las deficiencias de los "Reds" habían sido expuestas reiteradamente en el Britannia Stadium (reducto del Stoke City), al punto de haber caído allí en tres ocasiones consecutivas. Pero esto fue diferente porque justamente a partir de un momento del partido en que las cosas se complicaron, los de Rodgers mostraron espíritu y estilo para rubricar un gran trabajo".
El hombre del Daily Mail se ocupa de hacer hincapié precisamente en el momento en el cual, cuando ya el visitante ganaba 3 a 2, el técnico hace ingresarar a Daniel Sturridge reemplazando a Philippe Coutinho. No se explaya -de hecho ni siquiera lo menciona- en la muy floja presentación del "10" y tampoco parece darse cuenta de algo que en los últimos partidos salta a la vista: el creciente egoismo del brasilero, una ansiedad irrefrenable de protagonismo, quizás una sobredosis de celos, una inmadurez alarmante que le hace pretender ignorar muy especialmente al fenómeno que tiene a su lado, nada menos que a Luis Alberto Suárez, el mejor jugador del mundo hoy por hoy.
No importa, Brendan Rodgers demostró, una vez más y ya van unas cuántas, que su elevado coeficiente mental es capaz de captar este tipo de situaciones y encontrar la solución al instante, sin siquiera molestarse en mencionar la irregularidad. Muy sencillo, "fácil y de ingenio", como decía en las viejas épocas el inolvidable Isidro Cristiá en la incipiente televisión uruguaya. Así que cambio y fuera. "La inclusión de Sturridge transformó el ataque visitante y colocó en una nueva dimensión la perpetua amenaza que siempre Suárez lleva con él. La defensa de Stoke no será por cierto la última que será atrapada dentro de la centrifugadora del SAS", agrega con ingenio King, en su comentario del partido.
La rúbrica de la página 76 es más que enfática: "Con el tandem del "Dúo Dinámico" las ambiciones de Liverpool pueden terminar siendo significativamente más grandes de lo previsto. Y sólo por esas simples tres letras que conforman la sigla "SAS".
martes, 31 de diciembre de 2013
Eto'o, testigo de cargo
Fue, como tantas veces, el socio de Pierre Webo en los Play Offs que llevaron a Camerún a un nuevo Mundial. No es el mismo, está muy lejos de ser aquel temible verdugo del Barcelona. Se fue al Anzi ruso para ser el jugador mejor pago del planeta, pero cuando Mourinho se lo trajo al Chelsea, seguro que no imaginó cuánto había bajado su nivel. "En Anzi Eto'o lo que menos hacía era dedicarse a jugar al fútbol", declaró hace meses Roberto Carlos, no bien dejó su cargo de Director Deportivo de la entidad rusa.
El domingo, por fin, Samuel Eto'o volvió a ser protagonista, casi se diría que por primera vez desde que juega en la Premier League. Primero, porque definió el partido. "No habrá sido precisamente un gol fantástico pero que fue importante no hay dudas, como que nos puso arriba de Liverpool". Curiosamente, en el rol estelar que le cupo al camerunés el domingo, los dos episodios que se toman en cuenta y de los que hoy se hablan mil palabras y se escriben un centenar de letras, hacen olvidar ese gol clave, medular, tanto como que terminó definiendo un partido entre colosos.
La nota es de la edición papel del The Sun del último día de 2013 y el periodista que la escribe en dos páginas, la 54 y la 55, además de un gran anuncio con una foto gigante en la última del diario, se llama Justin Allen.
Las fotos impresas en la 54 muestran a Luis Suárez sentado en el césped de Stamford Bridge, recién comenzando su airado reclamo por el penal no sancionado y dentro de un óvalo inserto en esa primera imagen, aparece el claro foul del camerunés al uruguayo, interponiendo adrede su humanidad para que el 7 "Red" no pueda pasar y termine cayendo. A la derecha, la página 55 exhibe a un muy dolorido Jordan Henderson, tendido sobre el gramado y tomándose la pierna derecha a la vez que muestra ostensibles gestos de dolor, mientras de pie, a su lado, Samuel Eto'o extiende su mano derecha en un vano intento por levantar al inglés del suelo, tras haberle estampado los tapones de su zapato derecho debajo de su rodilla.
Del remate libre que siguió a dicha incidencia, apareció el tempranero gol de Liverpool, pero para la entrada criminal del africano, el lamentable Howard Web ni siquiera mostró lo que hubiera sido una muy pálida tarjeta amarilla. "Quizás debí haber sido expulsado", le confiesa Eto'o al periodista, tras lo cual se justifica escondiéndose en que los momentos iniciales del partido fueron muy pasionales de los dos lados, aunque parece olvidar como por encanto que... sólo transcurrían 2 minutos de juego!! Y el de Camerún cierra el tema: "aprovecho esta oportunidad para extenderle mis disculpas a Jordan (Henderson), no quise lesionarlo, sólo estaba defendiendo a mi equipo".
Pero lo jugoso de la entrevista está por venir y esa es la ambición perpetua del periodista, que lo mejor siempre sea lo que aún no se dijo, por aquello de impactar al lector con el factor sorpresa.
Allen, no el jugador de Liverpool sino este periodista de The Sun, continúa pinchando al camerunés y entonces le recuerda que "Rodgers (Brendan) reclama que Liverpool fue despojado de un flagrante penal cuando Suárez fue al suelo en el area después de una infracción suya". Para lo que viene el lector tendría que atarse a la silla, al sillón, a la cama, o a algo que le ofrezca un mínimo de seguridad de que no caerá desparramado por el suelo. Sorprendente, asombroso, de locos, todo lo que se diga sobre la respuesta del camerunés resultaría insulso, incoloro, insípido. Porque Samuel Eto'o le admite abiertamente al periodista de The Sun que hubo contacto porque él mismo puso su cuerpo frente al uruguayo para no dejarle pasar. Y acá es donde parece haber cierta falla mental -minima quizás, pero existente sin duda alguna- en el ariete de la selección de Camerún, porque enfatiza: "Webb (el árbitro) estuvo correcto en no sancionar penal, ya que hubo contacto porque yo metí mi cuerpo delante de él, pero no fue foul mío. El juez hizo su trabajo (sí Sr. Eto'o eso es lo que más claro tenemos todos, que hizo su trabajo es algo de lo que no hay duda alguna), estaba a dos metros de nosotros (de Suárez y él)"
Y el amigo Samuel la completa, sí, hay más, parece obvio que el camerunés no está en sus cabales, pero que eso lo juzgue la inteligencia del lector: "No podemos ser todos jueces, es fácil hablar para la gente cuando ellos están lejos (de la jugada). Sí, hubo contacto, pero no cometí foul". A veces las notas del Ojo tienen ese que se yo, hay algunas en las que aparecen como conejos salidos de la galera, o no? Cosas inverosímiles que al lector centrado, juicioso, se le hacen complicadas para creer y a las que salva únicamente la credibilidad del periodista (gracias). Bueno, ésta es una de esas encrucijadas en las que el amable lector queda completamente desorientado: es posible este monumento al absurdo en un futbolista de primer nivel, con un pasado mucho más fulgurante que su presente, eso está claro, pero con un nombre ganado -y bien ganado, por qué negarlo?- que además juega en uno de los grandes de la Premier League, uno de los nenes que pelea por llevarse el trompo mayor, llámese el título de Campeón?
83' transcurrían cuando se produce esa incidencia clave. Entonces Mourinho llama urgentemente a Fernando Torres para que entre por Eto'o. Como siempre, rápido el portugués, más que rápido ligero, vivo, astuto, hombre-lobo del fútbol y también el rey de la hipocresía en sus declaraciones posteriores al encuentro. Qué pretendían que dijera? Quizás algo así como "fue un tremendo penal de Eto'o contra Suárez, tan grande como estúpido, tan tonto como innecesario y Howard Webb lo perdonó por segunda vez en el partido: la primera fue esa plancha asesina contra Henderson al comienzo, la segunda fue ésta embarrada gigantesca. Así que, sres. periodistas, apenas zafó de ese penal porque el árbitro hizo la vista gorda, decidí sacarlo inmediatamente porque estaba visto que se iba a mandar otra y esta vez no habría indulto ni para él ni para nuestro Chelsea".
El último ser humano de La Tierra en efectuar esas declaraciones sería José Mourinho, nacido en Portugal, ex entrenador de Porto, Inter y Real Madrid, astuto, vivo, ganador por donde se lo mire, lleno de trofeos, hipócrita como el mejor. Pero lo que se describe en el párrafo anterior no es otra cosa que lo que don Mou pensó y ejecutó, al sacar urgentemente de la cancha a Samuel Eto'o y hablarle al oído algo así como "estás desacatado, te van a echar o te vas a mandar otra grande y esta vez el pelado (Webb) no te va a poder perdonar más, así que salís, ta?".
"Cómo? Que si yo había perdido mi sangre fría y por eso me sacó Mourinho? Eso no puedo saberlo", es otra contestación increíble de Samuel Eto'o a Justin Allen, el periodista de The Sun. Pero finalmente reflexiona y se decide por una respuesta mucho más contundente: "No, no perdí mi sangre fría. Le pegué una trompada a Suárez? No!"
El resto de la nota es una apologia asqueante que hace el camerunés de cómo defender la institución del arbitraje y particularmente al nefasto Howard Webb. Entre muchas otras cosas, enfatiza que "no es (Webb) uno de los mejores árbitros, es el mejor del mundo! Si fuera un desafío fácil todos seríamos (él también?) árbitros. El (otra vez Webb) puede ser el mejor pero sigue siendo humano (reconocimiento tácito de los horrores que el colegiado ingles cometió el domingo, o no?)".
Samuel Eto'o entrevistado por The Sun luego de la barbarie acontecida el domingo último en Stamford Bridge, se transforma inesperadamente en el testigo de cargo número uno contra el horrendo Howard Webb. Es difícil que la entrevista pueda ser vista de otra manera. Es demasiado clara.
El domingo, por fin, Samuel Eto'o volvió a ser protagonista, casi se diría que por primera vez desde que juega en la Premier League. Primero, porque definió el partido. "No habrá sido precisamente un gol fantástico pero que fue importante no hay dudas, como que nos puso arriba de Liverpool". Curiosamente, en el rol estelar que le cupo al camerunés el domingo, los dos episodios que se toman en cuenta y de los que hoy se hablan mil palabras y se escriben un centenar de letras, hacen olvidar ese gol clave, medular, tanto como que terminó definiendo un partido entre colosos.
La nota es de la edición papel del The Sun del último día de 2013 y el periodista que la escribe en dos páginas, la 54 y la 55, además de un gran anuncio con una foto gigante en la última del diario, se llama Justin Allen.
Las fotos impresas en la 54 muestran a Luis Suárez sentado en el césped de Stamford Bridge, recién comenzando su airado reclamo por el penal no sancionado y dentro de un óvalo inserto en esa primera imagen, aparece el claro foul del camerunés al uruguayo, interponiendo adrede su humanidad para que el 7 "Red" no pueda pasar y termine cayendo. A la derecha, la página 55 exhibe a un muy dolorido Jordan Henderson, tendido sobre el gramado y tomándose la pierna derecha a la vez que muestra ostensibles gestos de dolor, mientras de pie, a su lado, Samuel Eto'o extiende su mano derecha en un vano intento por levantar al inglés del suelo, tras haberle estampado los tapones de su zapato derecho debajo de su rodilla.
Del remate libre que siguió a dicha incidencia, apareció el tempranero gol de Liverpool, pero para la entrada criminal del africano, el lamentable Howard Web ni siquiera mostró lo que hubiera sido una muy pálida tarjeta amarilla. "Quizás debí haber sido expulsado", le confiesa Eto'o al periodista, tras lo cual se justifica escondiéndose en que los momentos iniciales del partido fueron muy pasionales de los dos lados, aunque parece olvidar como por encanto que... sólo transcurrían 2 minutos de juego!! Y el de Camerún cierra el tema: "aprovecho esta oportunidad para extenderle mis disculpas a Jordan (Henderson), no quise lesionarlo, sólo estaba defendiendo a mi equipo".
Pero lo jugoso de la entrevista está por venir y esa es la ambición perpetua del periodista, que lo mejor siempre sea lo que aún no se dijo, por aquello de impactar al lector con el factor sorpresa.
Allen, no el jugador de Liverpool sino este periodista de The Sun, continúa pinchando al camerunés y entonces le recuerda que "Rodgers (Brendan) reclama que Liverpool fue despojado de un flagrante penal cuando Suárez fue al suelo en el area después de una infracción suya". Para lo que viene el lector tendría que atarse a la silla, al sillón, a la cama, o a algo que le ofrezca un mínimo de seguridad de que no caerá desparramado por el suelo. Sorprendente, asombroso, de locos, todo lo que se diga sobre la respuesta del camerunés resultaría insulso, incoloro, insípido. Porque Samuel Eto'o le admite abiertamente al periodista de The Sun que hubo contacto porque él mismo puso su cuerpo frente al uruguayo para no dejarle pasar. Y acá es donde parece haber cierta falla mental -minima quizás, pero existente sin duda alguna- en el ariete de la selección de Camerún, porque enfatiza: "Webb (el árbitro) estuvo correcto en no sancionar penal, ya que hubo contacto porque yo metí mi cuerpo delante de él, pero no fue foul mío. El juez hizo su trabajo (sí Sr. Eto'o eso es lo que más claro tenemos todos, que hizo su trabajo es algo de lo que no hay duda alguna), estaba a dos metros de nosotros (de Suárez y él)"
Y el amigo Samuel la completa, sí, hay más, parece obvio que el camerunés no está en sus cabales, pero que eso lo juzgue la inteligencia del lector: "No podemos ser todos jueces, es fácil hablar para la gente cuando ellos están lejos (de la jugada). Sí, hubo contacto, pero no cometí foul". A veces las notas del Ojo tienen ese que se yo, hay algunas en las que aparecen como conejos salidos de la galera, o no? Cosas inverosímiles que al lector centrado, juicioso, se le hacen complicadas para creer y a las que salva únicamente la credibilidad del periodista (gracias). Bueno, ésta es una de esas encrucijadas en las que el amable lector queda completamente desorientado: es posible este monumento al absurdo en un futbolista de primer nivel, con un pasado mucho más fulgurante que su presente, eso está claro, pero con un nombre ganado -y bien ganado, por qué negarlo?- que además juega en uno de los grandes de la Premier League, uno de los nenes que pelea por llevarse el trompo mayor, llámese el título de Campeón?
83' transcurrían cuando se produce esa incidencia clave. Entonces Mourinho llama urgentemente a Fernando Torres para que entre por Eto'o. Como siempre, rápido el portugués, más que rápido ligero, vivo, astuto, hombre-lobo del fútbol y también el rey de la hipocresía en sus declaraciones posteriores al encuentro. Qué pretendían que dijera? Quizás algo así como "fue un tremendo penal de Eto'o contra Suárez, tan grande como estúpido, tan tonto como innecesario y Howard Webb lo perdonó por segunda vez en el partido: la primera fue esa plancha asesina contra Henderson al comienzo, la segunda fue ésta embarrada gigantesca. Así que, sres. periodistas, apenas zafó de ese penal porque el árbitro hizo la vista gorda, decidí sacarlo inmediatamente porque estaba visto que se iba a mandar otra y esta vez no habría indulto ni para él ni para nuestro Chelsea".
El último ser humano de La Tierra en efectuar esas declaraciones sería José Mourinho, nacido en Portugal, ex entrenador de Porto, Inter y Real Madrid, astuto, vivo, ganador por donde se lo mire, lleno de trofeos, hipócrita como el mejor. Pero lo que se describe en el párrafo anterior no es otra cosa que lo que don Mou pensó y ejecutó, al sacar urgentemente de la cancha a Samuel Eto'o y hablarle al oído algo así como "estás desacatado, te van a echar o te vas a mandar otra grande y esta vez el pelado (Webb) no te va a poder perdonar más, así que salís, ta?".
"Cómo? Que si yo había perdido mi sangre fría y por eso me sacó Mourinho? Eso no puedo saberlo", es otra contestación increíble de Samuel Eto'o a Justin Allen, el periodista de The Sun. Pero finalmente reflexiona y se decide por una respuesta mucho más contundente: "No, no perdí mi sangre fría. Le pegué una trompada a Suárez? No!"
El resto de la nota es una apologia asqueante que hace el camerunés de cómo defender la institución del arbitraje y particularmente al nefasto Howard Webb. Entre muchas otras cosas, enfatiza que "no es (Webb) uno de los mejores árbitros, es el mejor del mundo! Si fuera un desafío fácil todos seríamos (él también?) árbitros. El (otra vez Webb) puede ser el mejor pero sigue siendo humano (reconocimiento tácito de los horrores que el colegiado ingles cometió el domingo, o no?)".
Samuel Eto'o entrevistado por The Sun luego de la barbarie acontecida el domingo último en Stamford Bridge, se transforma inesperadamente en el testigo de cargo número uno contra el horrendo Howard Webb. Es difícil que la entrevista pueda ser vista de otra manera. Es demasiado clara.
viernes, 27 de diciembre de 2013
De depredador a depredado
26 de diciembre en Inglaterra. A las 7 AM las colas se estiran como serpientes de cascabel en tiendas y shoppings de todas las ciudades del Reino. "Qué hacés levantándote a esta hora un día que podés descansar?", le pregunta la madre a la chica de 22 pirulines, quien se apronta raudamente para tratar de entrar en la selección de las primeras diez personas -mujeres en su enorme mayoría por supuesto- que se abalanzarán sobre la primera puerta de las decenas de tiendas que visitará en el pintoresco shopping de la ciudad. A las 8 AM abren las compuertas y la represa lanza el torrente de seres humanos enajenados, con los rostros ya desencajados convenientemente para la ocasión, dispuestos a llevarse hasta las perchas donde los empleados han colgado las prendas de oferta, que en este tradicional "Día del Regalo" son prácticamente todas las que usualmente vende la Casa, nada más que esta vez están al 50 o bien al 25% del precio original.
Marks & Spencer es una de las cadenas de tiendas más completas y de mayor categoría del "Imperio". La chica, que ya no lo es tanto, lleva ya unas cuantas temporadas trabajando allí y es por esa misma razón que le comenta a la nueva, contratada eventualmente por la empresa para estas fechas tan especiales, que "creía que lo había visto todo, pero no, todavía me queda mucho camino por delante". Es que frente a ellas están los probadores atestados de ávidos compradores, razón por la cual una mujer Madura, pero no tanto como para ser ignorada en sus virtudes, se muestra sin inmutarse ataviada sólo con una ropa interior muy sexy, mientras los vestidos, las blusas, las polleras y los pantalones que ya se ha probado a discreción, yacen resignados sobre el piso esperando la selección definitiva que la dama efectuará en pocos minutos.
Hace tres días ya que el uruguayo Gustavo Poyet, concentrado en sacar al Sunderland de los pelos de la zona quemante de los que pelean para no descender al Infierno de Dante -la Championship, 2da. Divisiín del fútbol inglés- había dicho, muy molesto él, que "este es el único país del mundo donde se juega fútbol durante las fiestas tradicionales, es algo que nunca voy a entender esté quien esté a cargo en la FA (Federación Inglesa de Fútbol), pero bueno, hay que jugar y se tratará de hacer lo mejor". Y no es que en este famoso "Boxing Day" simplemente haya partidos en la Premier League y en la Championship (2da.) sino que se juegan todos y cada uno de los encuentros que componen una fecha completa en ambas categorías.
Precisamente al quejoso Poyet no le fue nada mal, antes bien su equipo ligó tanto como no lo había hecho hasta ahora. A los pocos minutos un grotesco error cometido entre el arquero estadounidense del local Everton, Tim Howard, y uno de sus zagueros, obligó al cuidavallas a cometer un penal inevitable, tanto como lo fue la roja que automáticamente recibió por ello. Diez jugadores, el penal adentro y luego, para colmo de males para los dirigidos por el ibérico Roberto Martínez, una actuación del arquero italiano del Sunderland, Vito Mannone, que más pareció encajada dentro de los efectos especiales de una película de Indiana Jones, que en las habituales "palomas" de un arquero en un partido de fútbol. Está bien, ganaron los que tenían que perder, Cristal Palace y Fulham, de modo que los del uruguayo siguen tres puntos debajo de ellos, pero al menos Arsenal aplastó a West Ham y lo dejó con una sóla unidad por arriba del Sunderland. Tres puntos de visitante ante uno de los que viven en los apartamentos de arriba, acortamiento de distancias con los vecinos de abajo: no se queje Don "Gus" (como le llamaron siempre por estos lares) que los turrones de Christmas y de Everton, más las ofertas del Boxing Day, le sentaron bien al equipo...y a su arquero Vito Mannone.
Diego Lugano no necesitó hacer cola para acceder al regalo del famoso Boxing Day. El nuevo técnico del West Bromwich Albion quizás pensó que aderezar al espigado zaguero sueco Olsson con un poco del picante que nunca falta en el capitán de la selección uruguaya, no sería una mala receta. Y la verdad que el plato le quedó de "rechupete". En White Hart Lane, ante un entonado Tottenham que venía de ganar como visitante el último fin de semana, tras lo cual el irascible y complicado Daniel Levy había confirmado en el cargo al técnico interino Tim Sherwood, el propio Olsson, metiendo el peso en el área rival junto con el capitán celeste, selló un 1 a 1 que puede ser muy importante para que nuestro Lugano siga en la titularidad y consiga minutos de oro de cara al próximo Mundial de Brasil.
Mientras tanto, en el Etihad Stadium de Manchester, se jugó el choque de la tarde entre los encumbrados Manchester City y Liverpool. Allí Luis Suárez decidió cambiar el repertorio y entonces afinó sus instrumentos para regalar un concierto de pases que hubiera avergonzado hasta a la propia Filarmónica de Londres. Lástima que los beneficiados por las notas celestiales del de Salto, no tuvieron buen oído. Sólo una vez, y todavía teniendo que unir esfuerzos, Sterling y Coutinho hicieron estallar al Auditorio ubicado en la parte alta del Estadio de los celestes de Manchester.
Eso sí, la FA se encargó de designar, justo para ese partido, al peor árbitro de la Premier League. Es muy obvio que técnicamente Mr. Lee Mason, visto partido tras partido, es un juez para llorar a gritos. Es de esos árbitros de los que hay que preguntarse obligadamente, por qué no se dedicaron a otra cosa, a las 8 horas, como se dice en Uruguay. Si bien ayer batió todos los récords, porque además de la calificación de malo tirando a espantoso, fue tendencioso y localista permanentemente y además contó con un segundo asistente muy a tono con su tétrico perfil, era obvio que el último que tenía que entrar a la tienda en el Boxing Day, al que había que dejar obligado al final de la cola para un encuentro de esos kilates, era este tal Lee Mason.
Antes del partido el hombre era de malo para tétrico. Después, le agregó a dichas cualidades calificativos muy desagradables, porque terminó siendo tendencioso y localista. Y, por simple deducción, si alguien cualquiera desarrollando la actividad de vida que sea, eso sí, que involucre a terceros, es tendencioso y localista, simplemente es deshonesto.
Mr. Mason contó con ayuda muy valiosa para su labor de depredador, la cual arrebató ayer olímpicamente a Luis Suárez, quien pasó a trabajar en el rol de depredado. Su segundo asistente sancionó grotescamente con offside a Rahem Sterling, cuando el nacido en Jamaica, beneficiado por uno de esos pases de violín, para los que ayer estaba inspirado el de Salto y habilitado por no menos de 2 metros, se iba de cara a enfrentar al arquero de la selección inglesa, Joe Hart. Mason, justo es destacarlo, actuando como lo hacen todos los árbitros modernos, avaló la sanción de la supuesta pero inexistente falta, pese a que cualquiera podía darse cuenta de la barbaridad que terminaba de perpetrarse.
Ya en el segundo tiempo, el macabro Mason decidió tomar cartas en el asunto personalmente. Ignoró olímpicamente un rodillazo de Joleon Lescott estampado en la cadera de Luis Suárez, al borde del área local, y todavía se dio el lujo de prepotear al uruguayo ante su lógica y airada protesta. En la hora de finalización del partido, Lescot decidió testear la consistencia de la tela de la camiseta de Suárez y la estiró como si fuera un chicle...adentro del área celeste. Mason tuvo que atender una llamada en su celular justo en ese preciso instante o algo similar le sucedió, porque volvió a dejar pasar la incidencia sin inmutarse.
Hoy la noticia en el Reino Unido es la inminente sanción que la FA le aplicará a...no, se equivocaron de medio a medio, porque el palo no caerá sobre Lee Mason, ya que los árbitros en este sitio son intocables y ni siquiera se les suspende por un flaco partido, así cometan las atrocidades del calvo oficial de la víspera. No, mis amigos lectores, la sanción caerá sobre el técnico de Liverpool, el exitoso Brendan Rodgers. Y qué dijo? Muy sencillo, el hombre, herido, muy afectado, expresó públicamente su esperanza de que para el próximo partido a jugarse entre su Liverpool y uno de los Manchester, cualquiera de los dos, no sea designado un árbitro oriundo del Gran Manchester.
Ahh!! Falta lo principal? Qué omission, perdonen! Nuestro común amigo Lee es nacido en Bolton, una populosa zona precisamente, del Gran Manchester. Claro, esta manana la FA ha preparado toda clase de excusas: que Mason ya ha arbitrado partidos entre Manchester City y Liverpool, que ha llenado los requisitos para poderle pitar a los celestes ya que nunca ha sido socio del club ni tiene familiares directos que lo sean, bla, bla, bla...pero el mal -y vaya si lo fue- Lee Mason ya lo hizo. Y a Liverpool le costó tan caro como puede ser retroceder del primer al cuarto puesto de la Premier League.
Marks & Spencer es una de las cadenas de tiendas más completas y de mayor categoría del "Imperio". La chica, que ya no lo es tanto, lleva ya unas cuantas temporadas trabajando allí y es por esa misma razón que le comenta a la nueva, contratada eventualmente por la empresa para estas fechas tan especiales, que "creía que lo había visto todo, pero no, todavía me queda mucho camino por delante". Es que frente a ellas están los probadores atestados de ávidos compradores, razón por la cual una mujer Madura, pero no tanto como para ser ignorada en sus virtudes, se muestra sin inmutarse ataviada sólo con una ropa interior muy sexy, mientras los vestidos, las blusas, las polleras y los pantalones que ya se ha probado a discreción, yacen resignados sobre el piso esperando la selección definitiva que la dama efectuará en pocos minutos.
Hace tres días ya que el uruguayo Gustavo Poyet, concentrado en sacar al Sunderland de los pelos de la zona quemante de los que pelean para no descender al Infierno de Dante -la Championship, 2da. Divisiín del fútbol inglés- había dicho, muy molesto él, que "este es el único país del mundo donde se juega fútbol durante las fiestas tradicionales, es algo que nunca voy a entender esté quien esté a cargo en la FA (Federación Inglesa de Fútbol), pero bueno, hay que jugar y se tratará de hacer lo mejor". Y no es que en este famoso "Boxing Day" simplemente haya partidos en la Premier League y en la Championship (2da.) sino que se juegan todos y cada uno de los encuentros que componen una fecha completa en ambas categorías.
Precisamente al quejoso Poyet no le fue nada mal, antes bien su equipo ligó tanto como no lo había hecho hasta ahora. A los pocos minutos un grotesco error cometido entre el arquero estadounidense del local Everton, Tim Howard, y uno de sus zagueros, obligó al cuidavallas a cometer un penal inevitable, tanto como lo fue la roja que automáticamente recibió por ello. Diez jugadores, el penal adentro y luego, para colmo de males para los dirigidos por el ibérico Roberto Martínez, una actuación del arquero italiano del Sunderland, Vito Mannone, que más pareció encajada dentro de los efectos especiales de una película de Indiana Jones, que en las habituales "palomas" de un arquero en un partido de fútbol. Está bien, ganaron los que tenían que perder, Cristal Palace y Fulham, de modo que los del uruguayo siguen tres puntos debajo de ellos, pero al menos Arsenal aplastó a West Ham y lo dejó con una sóla unidad por arriba del Sunderland. Tres puntos de visitante ante uno de los que viven en los apartamentos de arriba, acortamiento de distancias con los vecinos de abajo: no se queje Don "Gus" (como le llamaron siempre por estos lares) que los turrones de Christmas y de Everton, más las ofertas del Boxing Day, le sentaron bien al equipo...y a su arquero Vito Mannone.
Diego Lugano no necesitó hacer cola para acceder al regalo del famoso Boxing Day. El nuevo técnico del West Bromwich Albion quizás pensó que aderezar al espigado zaguero sueco Olsson con un poco del picante que nunca falta en el capitán de la selección uruguaya, no sería una mala receta. Y la verdad que el plato le quedó de "rechupete". En White Hart Lane, ante un entonado Tottenham que venía de ganar como visitante el último fin de semana, tras lo cual el irascible y complicado Daniel Levy había confirmado en el cargo al técnico interino Tim Sherwood, el propio Olsson, metiendo el peso en el área rival junto con el capitán celeste, selló un 1 a 1 que puede ser muy importante para que nuestro Lugano siga en la titularidad y consiga minutos de oro de cara al próximo Mundial de Brasil.
Mientras tanto, en el Etihad Stadium de Manchester, se jugó el choque de la tarde entre los encumbrados Manchester City y Liverpool. Allí Luis Suárez decidió cambiar el repertorio y entonces afinó sus instrumentos para regalar un concierto de pases que hubiera avergonzado hasta a la propia Filarmónica de Londres. Lástima que los beneficiados por las notas celestiales del de Salto, no tuvieron buen oído. Sólo una vez, y todavía teniendo que unir esfuerzos, Sterling y Coutinho hicieron estallar al Auditorio ubicado en la parte alta del Estadio de los celestes de Manchester.
Eso sí, la FA se encargó de designar, justo para ese partido, al peor árbitro de la Premier League. Es muy obvio que técnicamente Mr. Lee Mason, visto partido tras partido, es un juez para llorar a gritos. Es de esos árbitros de los que hay que preguntarse obligadamente, por qué no se dedicaron a otra cosa, a las 8 horas, como se dice en Uruguay. Si bien ayer batió todos los récords, porque además de la calificación de malo tirando a espantoso, fue tendencioso y localista permanentemente y además contó con un segundo asistente muy a tono con su tétrico perfil, era obvio que el último que tenía que entrar a la tienda en el Boxing Day, al que había que dejar obligado al final de la cola para un encuentro de esos kilates, era este tal Lee Mason.
Antes del partido el hombre era de malo para tétrico. Después, le agregó a dichas cualidades calificativos muy desagradables, porque terminó siendo tendencioso y localista. Y, por simple deducción, si alguien cualquiera desarrollando la actividad de vida que sea, eso sí, que involucre a terceros, es tendencioso y localista, simplemente es deshonesto.
Mr. Mason contó con ayuda muy valiosa para su labor de depredador, la cual arrebató ayer olímpicamente a Luis Suárez, quien pasó a trabajar en el rol de depredado. Su segundo asistente sancionó grotescamente con offside a Rahem Sterling, cuando el nacido en Jamaica, beneficiado por uno de esos pases de violín, para los que ayer estaba inspirado el de Salto y habilitado por no menos de 2 metros, se iba de cara a enfrentar al arquero de la selección inglesa, Joe Hart. Mason, justo es destacarlo, actuando como lo hacen todos los árbitros modernos, avaló la sanción de la supuesta pero inexistente falta, pese a que cualquiera podía darse cuenta de la barbaridad que terminaba de perpetrarse.
Ya en el segundo tiempo, el macabro Mason decidió tomar cartas en el asunto personalmente. Ignoró olímpicamente un rodillazo de Joleon Lescott estampado en la cadera de Luis Suárez, al borde del área local, y todavía se dio el lujo de prepotear al uruguayo ante su lógica y airada protesta. En la hora de finalización del partido, Lescot decidió testear la consistencia de la tela de la camiseta de Suárez y la estiró como si fuera un chicle...adentro del área celeste. Mason tuvo que atender una llamada en su celular justo en ese preciso instante o algo similar le sucedió, porque volvió a dejar pasar la incidencia sin inmutarse.
Hoy la noticia en el Reino Unido es la inminente sanción que la FA le aplicará a...no, se equivocaron de medio a medio, porque el palo no caerá sobre Lee Mason, ya que los árbitros en este sitio son intocables y ni siquiera se les suspende por un flaco partido, así cometan las atrocidades del calvo oficial de la víspera. No, mis amigos lectores, la sanción caerá sobre el técnico de Liverpool, el exitoso Brendan Rodgers. Y qué dijo? Muy sencillo, el hombre, herido, muy afectado, expresó públicamente su esperanza de que para el próximo partido a jugarse entre su Liverpool y uno de los Manchester, cualquiera de los dos, no sea designado un árbitro oriundo del Gran Manchester.
Ahh!! Falta lo principal? Qué omission, perdonen! Nuestro común amigo Lee es nacido en Bolton, una populosa zona precisamente, del Gran Manchester. Claro, esta manana la FA ha preparado toda clase de excusas: que Mason ya ha arbitrado partidos entre Manchester City y Liverpool, que ha llenado los requisitos para poderle pitar a los celestes ya que nunca ha sido socio del club ni tiene familiares directos que lo sean, bla, bla, bla...pero el mal -y vaya si lo fue- Lee Mason ya lo hizo. Y a Liverpool le costó tan caro como puede ser retroceder del primer al cuarto puesto de la Premier League.
sábado, 21 de diciembre de 2013
Racista? Caníbal? Y qué?
John Carlin escribe en Deportes de El País de Madrid. Primero, es necesario agradecerle, en nombre de todos los lectores de este blog, por la nota que le regala al mundo o, si hay que ser un poco más modestos, al mundo del fútbol.
Habla de Luis Suárez. Dice, por ejemplo, que reconoce que ya es demasiado tarde para que el maravilloso uruguayo esté en la pelea para ganar el "Balón de Oro", pero que si él y Frank Ribery estuvieran disponibles en el Mercado de Pases de Invierno, no duda que por el charrúa la lucha sería mucho más enconada que por el francés.
Pero lo medular de su nota en El País de Madrid no es ese punto precisamente, porque Carlin habla de los hinchas de los clubes ingleses que están desparramados por todo el planeta, en cada rincón de La Tierra. Y elige a uno en particular, un fanático de Liverpool, un negro sudafricano que luchó, como tantos, contra el "apartheid", que estuvo preso como consecuencia de esa lucha y que se alegró hasta las lágrimas cuando se enteró de que al día siguiente lo liberarían.
Más tarde, ya en 2005, cuando al término del primer tiempo Milan vapuleaba a su Liverpool goleándolo 3 a 0 y arrebatándole la mismísima Liga de Campeones, el amigo negro de Carlin tomó su coche y en su amargura recorrió entre lágrimas las oscuras carreteras del desierto de Kalahari, en su Sud Africa natal. "Cuando regresó a su hogar habían finalizado los 90 minutos reglamentarios del partido final: 3 a 3. Cumplida la media hora de alargue su Liverpool terminó llevándose la Liga de Campeones tras la ejecución de penales.
Carlin le pregunta a su amigo negro de Sud Africa: "A qué fue comparable tu alegría esa noche?" Y la respuesta sorprendente, atomizante, fue: "al día en que me anunciaron que saldría de la cárcel". Y nuestro Carlin, incrédulo como lo estaría cualquier ser humano ante esa contestación, re-pregunta: "en serio, comparable de veras con eso?" Y el negro sudafricano, su amigo, ratificó: "comparable, sin duda alguna".
"El domingo pasado hablamos por teléfono. El Liverpool acababa de liquidar al Tottenham, en el estadio del Tottenham, 0 a 5", cuenta Carlin. Y transcribe la frase que su amigo sudafricano le tiró a través de la línea: “El mejor partido que hemos jugado desde Estambul (aquella final de la Liga de Campeones ante Milan)”. "No exageraba", comenta Carlin. Y sigue diciendo que "el Liverpool fue un show. Los jugadores daban la sensación de estar corriendo el doble que los del Tottenham pero con inteligencia en el pase y precisión en el primer toque. Cuando no tenían el balón peleaban para recuperarlo como si fueran aquel Barça de Pep Guardiola. La figura del Liverpool, como lo ha sido desde que volvió al equipo tras diez partidos de suspension, fue el uruguayo Luis Suárez".
"Suárez inició los cursos el 25 de setiembre, un mes después que el resto de los futbolistas de la Premier League, pero lleva ya 17 goles en 11 partidos (la nota de John Carlin obviamente fue escrita antes del partido ante Cardiff City en Anfield Road, en el que el uruguayo convirtió dos nuevos goles), un récord que supera incluso el promedio de Cristiano Ronaldo", cuenta Carlin.
Y agrega nuestro amigo de El País de Madrid: "pero Luis Suárez no figurará en el Mercado de Invierno porque esta misma semana el Liverpool le renovó el contrato, convirtiéndolo en el jugador mejor pago de la historia del club. El domingo pasado mi amigo sudafricano rezaba que por favor, por favor Suárez se quedase en el Liverpool. Así que le pregunté: -¿Y el hecho de que fue acusado de racismo hace un par de temporadas y suspendido por ocho partidos? -Sí, sí, lo sé, me contestó muy suelto de cuerpo, justamente él, un viejo luchador contra, precisamente, el racismo. “Y sé también que es un caníbal, agregó”. (se refería a la suspensión más reciente de 10 partidos por morder a un jugador del Chelsea.) -¿Y entonces?, le pregunta Carlin, atónito: -Entonces nada. Es un supertalento y nos va a llevar de nuevo a la Champions League.
El amigo sudafricano, contactado esta semana por el propio John Carlin, tras la noticia de la renovación de Suárez, no podía contener la alegría. Vive a 9.300 kilómetros de Liverpool, pero es como si habitara en una carpa armada en las afueras de Anfield Road.
Habla de Luis Suárez. Dice, por ejemplo, que reconoce que ya es demasiado tarde para que el maravilloso uruguayo esté en la pelea para ganar el "Balón de Oro", pero que si él y Frank Ribery estuvieran disponibles en el Mercado de Pases de Invierno, no duda que por el charrúa la lucha sería mucho más enconada que por el francés.
Pero lo medular de su nota en El País de Madrid no es ese punto precisamente, porque Carlin habla de los hinchas de los clubes ingleses que están desparramados por todo el planeta, en cada rincón de La Tierra. Y elige a uno en particular, un fanático de Liverpool, un negro sudafricano que luchó, como tantos, contra el "apartheid", que estuvo preso como consecuencia de esa lucha y que se alegró hasta las lágrimas cuando se enteró de que al día siguiente lo liberarían.
Más tarde, ya en 2005, cuando al término del primer tiempo Milan vapuleaba a su Liverpool goleándolo 3 a 0 y arrebatándole la mismísima Liga de Campeones, el amigo negro de Carlin tomó su coche y en su amargura recorrió entre lágrimas las oscuras carreteras del desierto de Kalahari, en su Sud Africa natal. "Cuando regresó a su hogar habían finalizado los 90 minutos reglamentarios del partido final: 3 a 3. Cumplida la media hora de alargue su Liverpool terminó llevándose la Liga de Campeones tras la ejecución de penales.
Carlin le pregunta a su amigo negro de Sud Africa: "A qué fue comparable tu alegría esa noche?" Y la respuesta sorprendente, atomizante, fue: "al día en que me anunciaron que saldría de la cárcel". Y nuestro Carlin, incrédulo como lo estaría cualquier ser humano ante esa contestación, re-pregunta: "en serio, comparable de veras con eso?" Y el negro sudafricano, su amigo, ratificó: "comparable, sin duda alguna".
"El domingo pasado hablamos por teléfono. El Liverpool acababa de liquidar al Tottenham, en el estadio del Tottenham, 0 a 5", cuenta Carlin. Y transcribe la frase que su amigo sudafricano le tiró a través de la línea: “El mejor partido que hemos jugado desde Estambul (aquella final de la Liga de Campeones ante Milan)”. "No exageraba", comenta Carlin. Y sigue diciendo que "el Liverpool fue un show. Los jugadores daban la sensación de estar corriendo el doble que los del Tottenham pero con inteligencia en el pase y precisión en el primer toque. Cuando no tenían el balón peleaban para recuperarlo como si fueran aquel Barça de Pep Guardiola. La figura del Liverpool, como lo ha sido desde que volvió al equipo tras diez partidos de suspension, fue el uruguayo Luis Suárez".
"Suárez inició los cursos el 25 de setiembre, un mes después que el resto de los futbolistas de la Premier League, pero lleva ya 17 goles en 11 partidos (la nota de John Carlin obviamente fue escrita antes del partido ante Cardiff City en Anfield Road, en el que el uruguayo convirtió dos nuevos goles), un récord que supera incluso el promedio de Cristiano Ronaldo", cuenta Carlin.
Y agrega nuestro amigo de El País de Madrid: "pero Luis Suárez no figurará en el Mercado de Invierno porque esta misma semana el Liverpool le renovó el contrato, convirtiéndolo en el jugador mejor pago de la historia del club. El domingo pasado mi amigo sudafricano rezaba que por favor, por favor Suárez se quedase en el Liverpool. Así que le pregunté: -¿Y el hecho de que fue acusado de racismo hace un par de temporadas y suspendido por ocho partidos? -Sí, sí, lo sé, me contestó muy suelto de cuerpo, justamente él, un viejo luchador contra, precisamente, el racismo. “Y sé también que es un caníbal, agregó”. (se refería a la suspensión más reciente de 10 partidos por morder a un jugador del Chelsea.) -¿Y entonces?, le pregunta Carlin, atónito: -Entonces nada. Es un supertalento y nos va a llevar de nuevo a la Champions League.
El amigo sudafricano, contactado esta semana por el propio John Carlin, tras la noticia de la renovación de Suárez, no podía contener la alegría. Vive a 9.300 kilómetros de Liverpool, pero es como si habitara en una carpa armada en las afueras de Anfield Road.
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